Pasó el día y por fin terminaron mis clases, dejé a Mia en el centro comercial con sus amigas, pues ella quería comprarse un nuevo vestido y tardaba demasiado, entonces solo fui por mi celular y después le dije a Mia que me adelantaba a “Arreglarme” para la fiesta, aunque la verdad solo me bañaría y me pondría pantalón, zapatos y camisa negra, pero esperé todo lo que restaba del día para hacerlo, de todas maneras y como siempre, Mía me iba hacer esperarla.
Llegué a su casa y para terminar con la cereza del pastel, me pidió ir por todas sus amigas, iba a ser una larga y estresante noche.
Y el camino fue todavía peor, pues las chicas solo parloteaban de cosas que a nadie le interesaban, o al menos a mí no, como su vestido, el maquillaje, los zapatos e incluso el bolso que usaban, eso y las risitas chillonas hacían que mis tímpanos reventaran. Así fue casi todo el camino hasta que la plática por fin se volvió un poco más interesante.
-Es muy triste lo de Leo ¿No?- Empezó una de sus amigas.
-Sí, la verdad me siento muy mal por él, o sea lo terminaron por teléfono- Le siguió otra.
-En primera escogió de lo peor que pudo encontrar, sólo a él se le ocurre escoger algo así-
-Es por eso que vamos a animarlo-
-Y escogerle a alguien claro- Y ahí me di cuenta de que probablemente fue lo que hicieron conmigo y Mia.
-Bueno, según escuché, nuestro amigo lo incitó a terminar-
-¿Porqué haría algo así?- Le preguntó Jessy.
-Vamos cuéntalo ya Maddi- Le insistió Mia a su amiga.
-Dicen que Leo se va a reencontrar está noche con un chico que hace mucho que le gusta-
-¿Y por qué no terminarlo antes?-
-No lo sé, tal vez apenas se reencontró con el chico o se lo inventaron y solo le gusta alguien nuevo- Todas quedaron en silencio por unos segundos hasta que...
-¡Oh, se me acaba de ocurrir algo!- Chilló una de ellas haciendo que casi maniobrara el volante. -Imaginense que podamos presentarle al cantante, seguramente sería alguien mejor que el supuesto chico que le gusta a Leo, porque conociendo sus gustos y... No son muy buenos.-
-Emma, no sabemos ni quién es el cantante- Emma era la chica que estaba tras mi amigo.
-Pero sería lindo y más lindo aún sería que el chico fuera a su fiesta- Le siguió Madison.
-Eso lo dudo mucho- Dijo Jessy rondando los ojos.
-Llegó hoy y es un cantante, obviamente querría ir a la fiesta más grande de la ciudad y esa es la de nuestro amigo-
Todas empezaron a hablar al mismo tiempo y dejé de prestarles atención de nuevo, pero me quedé pensando en si de verdad sería posible que ese nuevo cantante se presentara en la fiesta.
Por fin estacioné el auto y todas bajaron de inmediato.
-De nada- Resople frustrado.
-No empieces Austin, es la emoción, ahora vamos que mi amigo me necesita- Rodé los ojos y salí del auto. Por lo que escuché no tanto, pensé.
Caminé sin muchos ánimos hacia la fiesta con mi novia a mi lado, eso hasta que todos nos empezaron a saludar y ella vio a su amigo a lo lejos.
-Te veo en un rato- Dijo dándome un beso en la mejilla. -Y ve a la barra a tomar algo, estás muy amargado.- Resople y me fui frustrado a la barra, por suerte había dos lugares vacíos.
No entendía cómo ese chico había rentado este lugar para hacer su fiesta y más importante aún ¿Cómo hizo para que hubiera tanto alcohol? Tal vez el dinero sí resolvía todo.
-¡Amigo!- Mierda, pensé. Era Ethan, un compañero del equipo y hablando de equipo venía con todos los demás. -¿Y tu chica?-
-Con el anfitrión-
-Jaja, me imaginaba, nosotros ya nos vamos, hay demasiados gays para mí gusto-
-Supongo que es porque le están consiguiendo un novio al anfitrión-
-Aaah con que por eso la fiesta- Rodé los ojos. -Hace un par de minutos un tipo me pidió mi número-
-No me digas- Respondí con ironía.
-¿Te imaginas mi reputación?-
-Dejame adivinar ¿Se iría al borde?-
-Exacto- Todos los demás asintieron. -Literal parecía un nerd, en fin… ¿Te nos unes?- ¿Escapar de esta fiesta? Obviamente si querría ¿Pero escapar de Mia? No, absolutamente no, me terminaría y eso era lo de menos, después regresaría conmigo sin dejar de reclamar por lo sucedido y lo peor es que le deberé algo por la “vergüenza” que le hice pasar al dejarla sola, sí ya me pasó una vez y sus chillidos son para causar jaqueca por meses, no esta vez no.
-Creo que me quedaré un rato más, espero que Mia se aburra rápido-
-La verdad que aguante tienes y aunque Mia es bonita, no soportaría quedarme un minuto más en esta fiesta por ella- Más bien era para la salud de mis oídos. -Ya que, nos vemos-
-Adiós- Les dije despidiéndome con el puño a todos.
Pasaron unos minutos antes de ver por el rabillo del ojo como un chico se sentaba a mi lado.
-Un Martini por favor- Oh carajo, su voz me puso la piel de gallina, era muy… linda, incluso para ser de un chico, muy delgada, fina y sofisticada, incluso podría decir que era refinado, así como su bebida, pero a lo que iba es que… era muy sexy, delicada pero al mismo tiempo muy varonil, lo sé no tenía sentido pero así se sentía.
-No creí que hubiera chicos tan lindos está noche.-
Bufé, ahora entendía porqué su voz, volteé a verlo para decirle que se fuera a la mierda pero… Ahora su rostro, su maldito rostro y sus ojos, carajo era la perfección en persona, su cabello n***o algo revuelto que caía un poco sobre su frente y sus ojos azules, pero no un azul del cielo claro, más bien un azul del cielo nocturno y su mirada era muy penetrante.
-¿Pasmado? Descuida, suelo tener ese efecto y no te preocupes, no le diré a nadie- Dijo guiñandome un ojo.
-No sé de qué hablas- Genial a parte de todo era un presumido y con un gran ego.
-Hablo, de que no le diré a nadie que yo te gusto- Volví a bufar.
-¿Y por qué crees eso?-
-Por tú forma de mirarme, sé que te causé un gran impacto-
-Solo me sorprendió verte, no te conozco-
-Baby no es común conocer a todas las personas de una fiesta-
-No me digas así- Dije volteando de nuevo hacia enfrente y beber de mi vaso, iba a dejarlo así, pero simplemente no pude detener la charla. -Más bien creo que soy yo quien te gusta- Muy tonto era decirle eso, porque era algo obvio pero fue lo primero que se me ocurrió.
-¿Y cómo no?- Voltee a verlo. -Si tienes unos ojos preciosos- Bufé para después dejar de poner atención, pero aún así pude notar como se burlaba de mí. -Y cuéntame lindo… ¿Tienes novia?- Seguí ignorandolo. -¿Novio? Porque pretendientes queda claro que tienes muchos- Dijo volteando alrededor y de nuevo mi silencio fue mi respuesta. -Pero claro que tienes a alguien, un chico tan lindo como tú no puede estar soltero-
-Pues si ya lo sabes deberías alejarte- El sonrió de medio lado y eso me hizo sentir incómodo, o más bien extraño.
-Eso es solo un pequeño bache en mi camino, no me importa tener un poco de competencia- Dijo alzando una ceja mientras con su mano hacia un camino imaginario con su dedo en mi espalda y está vez sí voltee a verlo.
-¿Estás coqueteando conmigo sabiendo que tengo novia?- El rió por mi respuesta.
-Claro lindo, creí que había quedado claro desde que me acerqué- Siguió su camino hacia mis labios, donde los tocó por encima con su pulgar.
-¿Acaso me veo gay?- Dije retirando su mano.
-Eso no se ve mon cherie- No entendí esa última palabra pero creo que era un apodo cariñoso en francés; pasó su dedo por sus labios y le dio un casto beso y por estar viendo eso, mi mente dejó de trabajar y no me di cuenta de que él se había acercado. -Se siente- Mucho, se había acercado mucho a mis labios.
-¡Austin!- Gritó Mia interrumpiendo aquel momento, o más bien aquel que pudo haber sido un gran error.
Sacudí un poco mi cabeza alejando esos pensamientos y devolviendome a la realidad. Él al ver qué Mia se acercaba a mí se hizo un poco hacia atrás.
-¿Porqué te alejaste? Te estuve buscando- Volteó a ver al chico. -Perdón ¿Tú quién eres?- Dijo barriendolo con la mirada al ver su cercanía conmigo.
-Descuida, estaba haciéndole compañía a… tu chico- Dijo burlándose y sonriendo descaradamente.
-Bueno pues ya llegué y soy su novia-
-Me doy cuenta dulzura- Dijo guiñandole un ojo, burlándose de ella y ella no lo pasó desapercibido, tenía la cara roja como nunca antes la había visto, estaba realmente furiosa, obviamente no por mi o sus celos, solo no le gustaba verse inferior.
-Austin, vámonos- Exclamó mientras daba una vuelta y se iba sacudiendo exageradamente sus caderas.
-Austin- Dijo él mientras veía hacia el frente sosteniendo su vaso. -Lindo nombre- Dijo volteando a verme de nuevo pero esta vez con una gran intensidad en sus ojos.
-¿Quién era él?- Casi gritó Mia mientras nos íbamos.
-Supongo que nadie importante, no lo conozco- Dije alzando los hombros.
-Bueno pues te prohíbo que te alejes demasiado de mí- Rodé los ojos bastante estresado por su absurdo comentario.
-Mia, por si no lo has notado es un chico-
-Eso no le impidió acercarse a ti y más aún que tú se lo permitieras-
-No me dí cuenta la verdad-
-Ajá, bueno vámonos-
-Pensé qué querías acompañar a tu amigo-
-Si bueno ya se me quitaron las ganas- Dijo jalándome hacia la salida, no tenía ganas de contradecirla además también quería irme.
Esa noche lo pasamos en mi casa, como siempre y muy temprano la llevé a su casa, no quería estar con ella más del tiempo necesario, me hizo un gran berrinche por ello diciendo que la echaba como un perro pero no me importó, quería un poco de mi privacidad, además en cuanto llegamos a su casa sus amigas la llamaron para que las ayudará en su resaca, además estaban algo molestas porque las había dejado en la fiesta, así que por fin dejó de quejarse y se fue con sus amigas, en cuanto a mí, mi paz interior regreso, casi.
***************************
Gracias por darle una oportunidad a la historia y el siguiente capítulo será interesante, no quiero Spoilear entonces espero que sigan leyendo y les siga gustando ¡Muchas gracias por tu ayuda!