Kateryn. —Beni... —lo muevo con cuidado porque me da pena despertarlo—. Beni. —¿Mmm?. —Perdon. —Mmmjjj. —se pone de espalda fregándose la cara—. ¿Qué pasa?. —Tengo antojos. —enciende la luz mirándome como puede, bosteza a cada dos segundos y se sienta gimiendo, cuando queda con la cabeza colgando me digo que se durmió—. Beni. —Si, vamos a comprar. —me pongo las pantuflas, la bata de dormir y él se pone una remera, un pantalón corto donde duerme en bóxer y las pantuflas. —Perdon Beni, no daba mas. —No te pongas triste. —me da un abrazo besándome la frente—. Tu pones tu cuerpo para crear a nuestro hijo y yo te cumplo los antojos. —después de lavarse bien la cara con agua fría salimos a buscar algo abierto—. A todo esto, ¿De qué tienes antojos?. —De helado y de Nutella. —Vamos al s

