Capítulo 16.

1744 Words
Capítulo 16. Y el pasado volvió a mi... - Tuve el atrevimiento de tomarles fotos a ambos - Me muestra su celular y asombrada , observo todas las fotos. - Iván. Son asombrosas- en las fotos estamos yo y Marcus tomados de las manos, riéndonos, hablando y la que más me gustó, es en la que ambos nos estábamos besando. Todas se ven muy profesionales. Sonríe tímido y le devuelvo el aparato. - Si bueno... eso era lo que estaba estudiando en la Universidad- nunca creí que a el le fascinara la fotografía. Sin duda será uno de los mejores. - Empiezas el jueves - Su vista se clava en mi y el brillo en sus ojos me hace sonreír cariñosa. Me encanta ayudar a las personas, y más a aquellos que necesitan de mucha ayuda. El ver sus rostros llenos de felicidad me hace sentir mejor. - La verdad, no se como les voy a agradecer todo lo que han hecho por mi - lo tomo de las manos y niego. - Con que estés aquí, pagas- Iván es mucho más que un joven en busca de sus sueños. Es uno de los pocos muchachos que valoran y agradecen por lo poco que poseen; y eso, deja mucho de qué hablar. -¿ Alguna vez te haz enamorado?- sus ojos se agrandan ante mi pregunta y se que eso lo hace sentir un poco incómodo. - Si. - ¿De quién?- dirán que soy muy metiche y todo, pero quiero saber si no soy la única en esta casa la cual ah  abierto su corazón. - Había una chica que estudiaba en la misma Universidad que yo. No éramos compañeros de clase, pero siempre la veía en los pasillos de la facultad- su rostro es de total añoranza a medida que las palabras salen de su boca. - Hablas de ella como si estuviera muerta- mi voz es un susurro apenas audible. - Todo fue culpa de mi tío- su voz se quiebra y se que metí la pata- era nuestra segunda cita, ambos estábamos caminando por un jardín botánico, la habíamos pasado tan bien, hasta que llegó uno de los secuaces de mi tío y la mató- sus ojos se llenan de lágrimas al igual que los míos- él sabía cuán importante era esa chica para mi. Y la mató, me la arrebató. Como cada cosa que me hacía feliz. Sin emitir ninguna palabra, lo abrazo. Lo abrazo tan fuerte transmitiendo en silencio todo lo que no he dicho con palabras. - Todo tiene un precio y tarde o temprano pagamos todo lo que hemos hecho mal y alguien cobra el daño que nos hicieron- le repito las mismas palabras que el me había dicho anteriormente. se separa de mí y se limpia con el dorso de su mano las lágrimas - Al final, Stanislav pagó por por todo lo que hizo, y de la peor forma. El es un claro ejemplo de esa frase. ______*______ Subo lo que resta de las  escaleras y me encamino hacia el despacho de Marcus. El sonido de un celular me hace desviar de mi camino y se que es el mio. Abro la puerta de mi habitación y con la mirada busco el celular. Es un número desconocido. Deslizo el dedo por el botón verde y me pongo el celular en la oreja. - ¿Hola?- respiración es lo único que se escucha del otro lado- ¿Hola? - Hola muñequita- mi cuerpo se queda estático al escuchar esa voz - Espero que disfrutes el poco tiempo que te queda al lado de tu querido prometido. Pronto estarás conmigo y no te podrás escapar nunca. Maldito desgraciado. ¿Cómo consiguió mi número? - Escúchame bien degenerado. Ya no te tengo miedo, soy bastante mayor para saber defenderme de un psicópata como tu. Déjame en paz, no quiero escuchar tu maldita voz en mi vida. Su risa se entra a mi oído y se queda en mi cabeza como si de un radio en repetición se tratara. Se muy bien lo que ese hombre es capaz de hacer. - Ambos sabemos que tu no tienes la fuerza suficiente para alguien como yo. Estoy deseando verte, temblando de miedo en mi presencia, ver como tus lágrimas caen de tus hermosos ojos. Me excita nada más imaginarmelo. Las lágrimas caen de mis ojos y no tengo fuerzas suficientes para seguir hablando. El sabe que decir para hacerme sufrir. - Muy pronto estarás conmigo, muñequita. Y serás mía,  para siempre..- antes de que termine de decir algo más, me dejo caer al suelo llorando. Me levanto como puedo y corriendo voy hacia el despacho de Marcus. Abro la puerta violentamente y me dejo caer al lustroso piso. El se acerca a grandes zancadas hacia mi y me ayuda a levantarme. Me tambaleo varias veces y me sostengo fuertemente de sus brazos. - ¿Qué te pasa, Maddison?- con gesto  preocupado, dirige sus dos manos hacia mi cara y limpia mis lágrimas. - El... El ha- ha vu- vuelto- me abrazo a él con fuerza y cierro mis ojos. Estoy asustada. -¿Quién ha vuelto? _____*_____ Me tiende una taza con un líquido verde transparente y lo cojo con las manos temblorosas. Después de que llené la camisa de Marcus con mis lágrimas y que el me preguntará mil veces que quien era el, se merece que le cuente quién es ese hombre. - Es té de jengibre. Bebe- hago lo que me ordena y dejo que el sabor picante del té inunda mi garganta. Esta rico. - Se llama Owen- voltea la mirada hacia mi y me invita a hablar- lo conocí cuando  nos mudamos en La Vega. Era mi vecino. En ese entonces yo tenía 5 años - trago saliva y dejo la taza con el té,  encima del escritorio de Marcus - todo iba muy bien hasta que cumplí los quince. El tenía 35. El iba a mi casa todos los días, cenaba con mis padres y conmigo, me llevaba al colegio, me invitaba a comer helado, en fin, prácticamente el era mi sombra.  No había ni un día en que el no estaba detrás de mí. Y yo no le veía nada malo, pensé que tal vez se sentía bien con mi compañía- arrugo la nariz y desvio la mirada para evitar ver a Marcus y su reacción, cuando dicte lo siguiente. 》 Ese día lo recuerdo como si hubiese sido ayer. Era un 25 de marzo, el aniversario de bodas de mis padres. Ellos como cada año se iban a cenar a un restaurante fuera de la ciudad , la señora que me cuidaba cada vez que ellos iban a salir estaba hospitalizada y Owen,  se había ofrecido a cuidarme. Ellos aceptaron de inmediato a su ofrecimiento.  Puesto que lo conocían bien. O eso pensábamos..... 》 Ambos cenamos en completo silencio, yo aún tenía el uniforme del colegio, el cual era una falda por encima de la rodilla y una camisa blanca por dentro. Estábamos en el comedor aún, hablando de cosas sin sentido. Su mano comenzó a acariciarme la pierna izquierda e iba subiendo más y más hasta mis bragas. Yo le aparte la mano sin cuidado y eso lo hizo enfurecer. Se levantó de un tirón y me cargó sin mi consentimiento  hasta llevarme hasta el mueble. Me besó bruscamente y me mordía los labios. Yo a esa edad ni mi primer beso había dado. No le correspondía y eso le hizo enfurecer más, a tal punto que comenzó a golpearme en la cara. Mi uniforme estaba todo roto, tirado en el suelo. Yo en ropa interior y el encima de mi. Mis gritos eran lo único que se escuchaba por toda la casa. Antes de que el hiciera otro movimiento, la policía entro en mi casa y se lo llevó. Quería morirme en ese entonces, estaba maltratada  físicamente. Me sentía sucia, asqueada conmigo misma. Mis padres no se podían creer lo que Owen había hecho. El estaba obsesionado conmigo. Miro a Marcus el cual tiene los dientes apretados y sus dos manos en puños. Sin esperarlo, se dirige hacia una pared vacía al final de su despacho y la golpea. Su puño se llena de sangre en cuestión de minutos. Lloro, lloro por el desprecio que siento por ese maldito hombre, lloro por el miedo que tengo y lloro por todo lo malo que me ah pasado en toda mi vida. - Se supone que estaba preso- me levanta de la silla y me pone frente a el. Sus ojos están que chispeantes de la ira. Otra faceta de el que no había visto- ¿Cada vez que tenías pesadillas, era con el que soñabas?- asiento. - El pagó una suma de dinero. Y lo dejaron libre. Hace media hora que me llamó - Le conté todo lo que me había dicho por teléfono. - Te ha estado siguiendo todo este tiempo. - Los chicos están conmigo a cada hora- el niega y frunzo los labios. - Vamos a dormir, ambos estamos cansados.  Hablaremos de esto, mañana - dejo que tome mi mano y salimos del despacho tras cerrar la puerta. Pasamos por mi habitación y abrimos otra puerta. Es la habitación de Marcus.  Aunque la mía es grande,  la de el es el doble. Hay ventanales con un balcón,  que dan frente a la gran cama cubierta por sábanas blancas y almohadas azules. Lo único de decoración que hay aquí, son los muebles que combinan con el resto de los colores. Hay dos puertas más. El baño y el armario. - Déjame curarte el puño- busco en su baño un botiquín y lo encuentro en uno de los estantes. Cojo una toalla blanca pequeña y la mojo con un poco de agua. Lo veo sentado en la orilla de la cama, abro sus piernas y me situó entre ellas. Con la toalla quito todo rastro de sangre, le pongo un poco de pomada para el dolor y  cubro la zona afectada con una venda . El entra al baño y se cambia de ropa. Me acuesto en la cama y el hace lo mismo. Primera vez que dormimos juntos. Es increíble cómo un día tranquilo  se va a la mierda. _____*_____ Unos ruidos me hacen despertar. Observo a Marcus dormir tranquilamente y me siento en la cama. En uno de los ventanales hay una hoja pegada desde afuera. Me acerco lentamente y cuando estoy frente a la hoja,  una sombra aparece en mi campo de visión y suelto un grito por el susto. Marcus se levanta y una alarma suena por todo el lugar. -¿ Qué es ese ruido?- me abraza y me pega a su cuerpo. - Es la alarma de la casa. Me acerco al ventanal, lo abro bajo la mirada de Marcus y cojo la hoja. - Soy tu sombra. Donde estés,  estaré yo. Lo que hagas lo estaré viendo. Estoy más cerca de ti, que no te imaginas. Nos veremos muy pronto, muñequita- leo la nota en voz alta y temblorosa la hago pedazos. - Estuvo aquí. Estuvo dentro de la casa. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD