Selene se apartó, mientras Lucían se ruborizaba de furia. Sin embargo, en lugar de buscar a Ivy, se dirigió a Gerardo y Alaric, pues primero debía asegurarse de que Alaric no fuera su rival. —Buenas noches a todos. El propósito principal de este banquete es presentar a un m*****o de la familia Lancaster... —anunció Lucían, tomando el micrófono y situándose en el centro del escenario. La cena comenzó oficialmente. Con Gerardo y Lucían al mando, Selene no tuvo que hacer nada más, así que se retiró discretamente al jardín con una copa de vino en la mano. La brisa nocturna era tan refrescante que aliviaba cualquier incomodidad. Selene caminó junto a la pared cubierta de rosas hasta encontrar un rincón apartado, donde había unas sillas y una mesa de piedra pulida. Se sentó allí, bebiendo a s

