Jamás hubiera imaginado que ella estuviera pasando por esa situación. Sabía que podía tener pareja, ¿Quién no lo haría solo con verla? Pero nunca que estuviera actuando por despecho, eso sí me pareció lamentable. En su rostro se veían ciertos rasgos de tristeza que corroboran la historia que me acababa de contar, no lo hizo con grandes detalles pero no hacían falta, entendí perfectamente lo que estaba pasando y que yo había sido una víctima de su coraje hacia su marido. Así como fui yo pudo ser cualquier otro y eso me llenó con un poco de coraje y resentimiento. Por un lado a mi me había gustado demasiado, tanto como para tomarla enserio pero por el otro solo fuí alguien que le sirvió para evadir su realidad. El sexo no me disgustó para nada pero el hecho de sentirme usado y sin interés

