Lucrecia. Acostada arriba de el sonrio porque me acaricia con suavidad la espalda, hicimos el amor despues de dos meses y medio, lo necesitábamos, cuando entre en las ultimas dos semanas de embarazo dejamos de tener intimidad, y ahora que Gaia tiene dos meses volvimos a tener, hubiera sido antes, pero sinceramente no tenia deseos de nada y el respeto eso y nunca presiono para nada, y yo intentado de comprender mi cuerpo, no funciona de la misma manera, gracias a Dios no me toco el periodo de lloro o no reconocer a mi hija, tampoco la de sobreprotegerla, esa parte es de Ignacio porque no deja que casi nadie la alce, pero a mi me toco el estar lo mas bien y la remera de golpe mojada en leche, el no dormir tranquila por miedo a manchar la cama con el periodo, el no dormir casi nada, no poder

