Lucrecia. —¿Y?. —lo miro por el espejo que esta con Gaia parado en la puerta. —Si, dio positivo. —¿De verdad?. —Oohh Ignacio, Gaia tiene cinco meses recién. —en vez de llorar comienzo a reir y el tambien viniendo hacia mi—. Es muy pronto. —¿Y que vamos a hacer?. —me inclino hablándole a mi hija. —Vas a tener un hermanito amor. —se sacude sonriendo y le pega a las manos de Ignacio que la sostienen—. Tus papis son irresponsables amor, pero no contigo. —No digas eso Lu, —la alza un poco dándole unos besos—. Tus papis son adultos que les patina a veces. —sonriendo me envuelve por los hombros y me besa—. Otro hijo vamos a tener amor. —Ya se que ya esta, pero para cuando este niño nazca tu usas preservativo hasta que los métodos anticonceptivos sean efectivos, —me quiero dar un beso pero

