El día avanza, pero la tensión entre los tres es palpable, como si estuviéramos caminando sobre hielo fino. Brandon y Patric se han calmado, pero la conversación de esa mañana sigue flotando en el aire, densa y sin resolver del todo. No hay una solución fácil, y lo sabemos. Los tres somos personas con pasados, con vidas que no encajan a la perfección. Pero hay algo más fuerte que nos une: esta atracción intensa, peligrosa, que ninguno de nosotros sabe manejar del todo. Decidimos salir a caminar por los alrededores, un intento por despejar nuestras mentes. El paisaje es espectacular, con los colores del otoño pintando las montañas de dorado y carmesí. Caminamos en silencio al principio, escuchando solo el crujido de las hojas bajo nuestros pies y el susurro del viento entre los árboles. Pe

