Capítulo Treinta y Dos-2

1928 Words

—¿No haces qué? —preguntó Yzebel. —No es posible —dijo Tendao—. No se puede deshacer una marca. —Entonces voy a hacerlo. —Me crucé de brazos, mirando a Tendao. —No solo eres una bucéfala, también una terca en esto. Los dos nos miramos. —Sé lo que significa esa palabra —dije. —Me alegro de que lo sepas. —Si yo soy una cabeza de buey, entonces tú eres el otro extremo del animal. —Al menos un culo de buey razona. —Jabnet —dijo Yzebel—. ¿Sabes de qué están hablando? —Yo no, pero ella sí. —Señaló a Tin Tin, y luego pasó el brazo por sus hombros. Caían lágrimas por las mejillas de Tin Tin mientras miraba las palabras de la mesa. * * * * * Hannibal desenrolló un cuero suave sobre una de las mesas de Yzebel. Tomó su daga y lo cortó en cuatro piezas. Dos tenían forma ovalada y las otra

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD