Isaac Una caricia en mi mejilla, me hace abrir los ojos con pesadez, y unos enormes ojos como faros turquesa me miran con una sonrisa. —Buenos tardes dormilón—Me dice, pasando su dedo indice por lo largo de mi nariz, y de verdad no puedo evitar sonreír, mi cuerpo esta relajado. —Hola escuincla—Me incorporo un poco, la detallo y veo que ya tiene el cabello mojado, lenceria deliciosa, miro a donde esta su closeth y veo un vestido precioso azul cielo colgado—¿Te bañaste sin mi? —Si—Dice con sonrisa juguetona—Si nos bañabamos juntos, ambos sabemos que no podríamos salir rápido —¿Que me quieres decir escuincla? —Que eres un pervertido s****l, que seguro querrías follar en la regadera, bambam—Me riñe y me río bajo, porque seguro si querría —Y debo decirte que ya es algo tarde... Miro su

