bc

PET 2

book_age18+
20
FOLLOW
1K
READ
revenge
killer
dark
sex
mafia
heavy
mystery
evil
cruel
seductive
like
intro-logo
Blurb

En mundo trágico y cruel, Kyujang, un joven tan dañado como Seongki, se convierte en su mascota y le obedece a cada cosa que éste le pide.

Sin importar cuán peligrosa sea.

...

"Las ganas de acabar con tu vida no son menos que las ganas de usarte pero, sí más aburridas".

chap-preview
Free preview
✦Capítulo 1: Una pesadilla más (Parte 1)
No hay lugar más amargo y evasivo para el ser humano que su propia mente, a excepción de la mala suerte que significa vivir rodeado de un ambiente que acaba lentamente con él. "Las luces se apagan y jamás aparece un nuevo amanecer”. Nunca hubo respuesta alguna de incansables preguntas hechas desde la desesperación. Unos ruegan a un ser superior por encontrar soluciones pero, la realidad no está envuelta más que por el desamparo. Desamparo, ¡oh!, tanta gente ha vivido únicamente llena de él, soportando las adversidades pero, hay algo que es más que real; no lo podemos soportar todo. Aunque vivamos constantemente en ese limbo de desgracias y negativas emociones, nada nunca es suficiente para hacer que una persona termine o "gane" una batalla como lo es la vida misma, con todas las piezas en su lugar, sin una sola herida, sin una sola gota de sangre. Se puede ser fuerte...Podemos explotar en llanto o reír hasta que nuestro estómago duela al igual que duele todo lo que nos daña, se puede caminar despacio o bien correr tan rápido como sea posible pero nada, tristemente nada, asegurará una salvación. Teniendo una mente empapada en su totalidad por la realidad y las crueles reglas de un mundo, así, sólo unos pocos salen en el mejor estado posible de una violenta guerra, otros siquiera logran salir con vida pero, los terceros, estos salen siendo personas completamente diferentes; sus ojos ya no poseen la misma mirada inofensiva que refleja como puertas a lo que fue, un alma inocente. Y para los últimos sobrevientes de aquella violenta guerra, los papeles dan un giro extravagante e inesperado pues, si fueron víctimas, para sobrevivir no queda más opción que ahora optar por aceptar un nuevo papel en sus vidas; ser el verdugo, el cazador, la otra cara de la moneda y más especificamente, ser quien alguna vez destruyo su ser. Morir o jugar, la verdad es que tanto para Seong como para Kyu —aunque morir fue alguna vez una opción— jugar fue considerablemente una opción mucho más divertida. Y puede que ambos tomarán una decisión de tal calibre muy a la ligera o que, por el contrario, el mismo juego –incluso antes de jugarlo– manipulara sus mentes hacia una decisión tan peligrosa. Kyujang POV No puedo diferenciar si este desconocido lugar está repleto de un silencio imposible de romper o si el molesto zumbido en mis oídos me hace incapaz de escuchar cosa alguna aquí. Estoy de pie en una carretera vacía y no sé si está acompañada por edificios o algunas casas ya que, la tenue luz al final de ésta me permite únicamente ver el concreto en el que mis pies se encuentras estáticos. Puede que incluso no haya nada más que esta carretera, nada más que un espacio n***o y también vacío. «¿Dónde estoy?, ¿qué estoy haciendo en este lugar?», pregunto en mi cabeza, sabiendo que no recibiría respuesta de nadie. Siento incertidumbre, pero es mayor la sensación de pesadez en mi pecho que me indica que temo de algo aún sin saber de qué. Respiro pesado y dudo un largo tiempo si avanzar hacia lo último que la luz me permite ver, no solo por el temor, si no porque me siento congelado y entumecido, como si mis músculos ya no funcionaran. Me esfuerzo y guíado por la incertidumbre que me provoca estar en un lugar como este, intento mover mis piernas. Lo consigo difícilmente pero avanzo. Mi corazón late con fuerza y tiemblo tanto por eso como por el frío que, una fuerte y extraña brisa me hace sentir. Con ambas manos cruzadas sobre mi pecho simulando un abrigo para mí, continúo. Tengo miedo pero eso jamás me detuvo, al contrario; el miedo es mi principal impulso. Caminando –lo que sentí, fueron años– consigo llegar a lo que posiblemente era el final de la carretera pero, la silueta de una persona unos pocos centímetros más alta que yo me indican que no es así. No he llegado al final. —¿Quién eres? —fue lo primero que me atreví a preguntar, esperando con impaciencia que la otra persona me respondiera. Lo hizo, sí, pero no con palabras. Observo intrigado como la silueta –que, ahora logré identificar era un hombre– se acercaba a mí en el centro de esta oscura calle y, aunque no espero nada bueno tampoco pienso en retroceder. Me limito a esperar. Da un paso y se detiene de golpe, nuevamente da otro paso, o mejor dicho intenta pues, no es que no quiera avanzar; algo no se lo permite y dándose cuenta de ello repite la acción varias veces, confundido al igual que yo lo veo colocar su mano derecha en el aire, con desespero coloca la segunda y comienza a golpear algo que soy incapaz de ver, pero sí notar. Era una pared invisible. Nos separaba y sabía que ambos estabamos desesperados por ello. Reacciono por impulso y camino más rápidamente hacia su el honbre y tal como él está haciendo, coloco las manos en aquella pared invisible, sintiendo en mis palmas un material tan duro como el cemento pero siendo imposible de ver. Empiezo a sentir mayor desesperación y en respuesta golpeo con mucha fuerza, haciendo que, con mi acción, el contrario aparte sus manos. Siento mis ojos arder, mi nariz comienza a picar y rápidamente las lágrimas aparecen con rápidez. —Kyu —pude escuchar. No sabía si era producto de mi mente o si finalmente escuché las palabras del contrario, pero, hacen que se detenga ligeramente mi llanto. —¡¿Me escuchas?!, por favor dime que lo haces —suplico. No logro ver su cara claramente pero prestando mucha atención puedo ver los labios del contrario moverse. Abro mis ojos con sorpresa. Conozco esos labios, los he visto pero, ¿a quién pertenecían? —¿Me escuchas? —pregunté una segunda vez. No recibí respuesta. En su lugar lo ví asentir y es gracias a ello que siento tranquilidad, misma que se esfumó en segundos. Colocó su mano en la pared invisible otra vez. La movía como si quisiera sostener algo e inconscientemente repetí su acción, colocando la mía junto a la suya. Un largo escalofrío recorre mi cuerpo tras la conexión de nuestras manos Las comisuras de sus labios se elevan. Estaba sonriendo. Sin romper nuestra conexión, levanta su mano izquierda y hace señas extrañas. No, no eran extrañas, estaba escribiendo en el aire. "Pet". Seongki POV No encuentro la manera de retrocer en un lugar como éste. No hay luz alguna más que la que un pequeño farol me ofrece. Avisto una tienda a lo lejos. Sus ventanas están rotas y una fuerte alarma dentro del lugar capta mi atencion, no obstante, lo hace aún más aquellas luces rojas, siendo la única iluminacion dentro, permitiéndome ver la figura de una guitarra de madera oscura colocada en una silla, exactamente en el centro de la tienda. Acercándome ahora puedo ver que, extrañamente es lo único en el lugar que no está en el suelo y completamente destrozado. Me acerco aún más y me topo con algo aún más extraño pues, se trataba de mi guitarra. La misma que había usado tantos años atrás y que dejé atrás como el único recuerdo indoloro que pertenecía a la casa que me vió crecer y, soportar todo los golpes sin ninguna otra opción. «¿Porqué está aquí?, ¿fue mi padre?», cuestiono lleno de desconfianza en mi cabeza. Misma desconfianza que no me impide avanzar hacia la tienda. Tengo intenciones de entrar pero, el sonido derrapante de un auto que parece acercarse a toda velocidad me detiene y fue cuando a lo lejos pude verlo. Mi corazón se acelera e intento moverme. En ese momento mi atención vuelve al horrible dolor que siento, como si mis huesos hubieran sido aplastados. Un dolor desgraciadamente tan conocido por mí pues, era justamente lo que sentía cuando la violencia era depositada en mí sin pizca de piedad. Tengo que soportar aquello nuevamente, tengo que hacerlo. El auto se dirige hacia mí y la poca capacidad que me queda de mover mis pies me desesperan en demasía. Tal vez si consigo dar un pequeño paso pueda esquivarlo. Con suerte. Y es lo que hago. Consigo situarme ahora a un lado de la carretera y como si todo sucediera en cámara lenta el auto pasa al lado mío, rozándome. "No morí". Sigo con la mirada el auto –ya– tan lejos de mí y conecto con la figura de alguien en la carretera llamandomás mi atención. Camino, ahora con más facilidad hasta que me doy cuenta de quién se trataba. «¿Kyu?» —¿Quién eres? —lo escuché decir. ¿No me reconoce? —Kyu...—respondo y su expresión cambió ligeralmente, haciéndome creer que sí me escuchaba. —Soy yo, pequeño. Fueron varias preguntas de su parte tras mi respuesta que supe que estaba equivocado ya que no me escuchaba. Y gracias a eso a ambos nos envolvía una extraña desesperación. Sin nada más que hacer intento acercarme a él nuevamente pero un obstáculo que era incapaz de ver no me lo permitía. Era una pared y no podíamos verla, lo comprobé colocando mis manos en ella y en un movimiento Kyu me siguió. Ambos unimos nuestras manos en la pared que nos separaraba. Sonreí sin saber exactamente porqué y como si estuviera siendo controlado por algo en este lugar sentí mi brazo levantarse. Mi mano se movía y no comprendía qué hacía. —¡Seong! —escuché. —¡Apártate! La expresión de Kyu me alarmó inmediatamente.

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

Al límite

read
18.6K
bc

El Doncel Del Magnate Autoritario Y Pegajoso.

read
1.2K
bc

Inocencia Despojada

read
23.8K
bc

Inocencia Despojada 2 Amnesia

read
17.8K
bc

Relatos Eróticos

read
114.2K
bc

Luna abandonada: Ahora intocable

read
2.9K
bc

La traición de mi compañero destinado y mi hermano

read
302.6K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook