Mujer implacable

2816 Words
« ¡Donde hay calidad no hay competencia!» El capitán Stiven y Eva ya estaban en la tienda para que ella se compre un vestido, y aunque ella no es la típica mujer elegante que está acostumbrada a vestir de manera coqueta, no sabía que exactamente elegir, todas aquellas prendas no eran sus estilo. — Capitán... ¿Es necesario hacer esto? —  Indaga Eva de manera dudosa. Stiven veía que su compañera no estaba cómoda con lo que debía de hacer, pero no podía dejar que ella se acobarde, no en este momento y menos esta noche. — ¡Si, es en serio!... Necesito que estés a la altura de las chicas del club— Eva al ver que no se libraría de lo que su capitán la estaba ordenando. Toma el vestido que tenía las mangas largas, el cuál no dejaba nada a la imaginación. Stiven al ver que ella no elegiría algo llamativo, recorre por la amplia tienda observando alguna prenda que hiciera la mujer más bella. Mientras que Eva empieza a desvestirse para ponerse aquel vestido bastante discreto, Stiven ya había encontrado el atuendo que le hará ver a una mujer exuberantemente bella. Al salir del vestidor Eva observa la cara de desaprobación de su jefe quién tenía el ceño arrugado, dando un suspiro insondable. Camina hacia ella el capitán para extender su mano para tomar la suya y depositar aquella prenda en manos de ella. Eva observa detenidamente aquella prenda para quedar con total asombro, sin poder evitar sonrojarse de solo imaginar verse vestida con aquella prenda.  —¡Capitán!... No creo poder hacerlo, y menos llevar esto en mí— Expresa con pesar ella, mientras que Stiven estaba observando la hora en su reloj. Stiven se acerca a ella de manera lenta, Eva en cambio, sentía una incomodidad al tenerlo tan cerca — ¡No es un pedido, es una orden agente Shirley! — demanda de manera seca el capitán para verla directamente a los ojos. Ella abre sus labios para articular palabra, pero al momento de intentar hacerlo el capitán la calla con su dedo sus labios para que ella solo de media vuelta para introducirse nuevamente al vestidor. Mientras se volvía a desvestir, y observar su cuerpo no podía dejar de imaginarse verse con aquel vestido, en su interior sólo se maldecía una y otra vez « ¡Oh, dios! » «¡Maldición!» Después de tantos berrinches finalmente estaba vestida, ante al aquel espejo estaba otra chica totalmente diferente, antes sus ojos Lucía sexy, una mujer con una curvatura delicada y atractiva, toma la decisión de soltar el cabello que le llegaba hasta la cintura, su piel blanca hacia juego con el vestido de color rojo carmesí. Respira profundo, para después salir del vestidor con la mirada busca a su jefe quien estaba a espaldas de ella, camina hasta donde esta para que Stiven de vuelta, era tanto el asombro que queda paralizado observando de pies a cabeza a la mujer atractiva que estaba parada delante de él. Eva al ver que el capitán estaba callado observando cómo si la que estaba delante de él era una extraña, estaba con el temor de ser el hazmerreír decide dar vuelta y encaminarse al vestidor nuevamente. — ¡Alto, no te vayas!... Disculpa si me he comportado como un tonto... ¡Eva estas sumamente hermosa!— Eva queda sin poder dar un paso cuando escucha aquellas palabras de Stiven. — ¡Gracias! Y ahora ¿Que procede? — Encara a su superior quien aún no dejaba de verla. — Necesito que entres al club vip, ahí adentro hay una mujer infiltrada que te dará un pendrive—  Eva habría sospechado que sería difícil lo que tendría que hacer dentro del club, pero nunca había imaginado que sería una misión imposible. — Si señor... Supongo que mi arma no la llevare conmigo, que debo hacer si la situación se saliera de control—  Aquellas palabras hace que Stiven quedase tieso para que Eva sólo se limitará a observarlo. — Dime... ¿Acaso dudas que te cuidaré? —  Indaga el capitán para dar vuelta y observar a Eva a los ojos. — N-no señor, pido disculpas por haberlo ofendido— de apoco invade la vergüenza en ella, para que el capitán sólo sonría al ver que su subordinada estaba apenada por sus palabras. — ¡Está bien! Vámonos o llegaremos tarde —  ambos se encaminan hacia el auto para dirigirse al club. Después de unos segundos ya estaban estacionados en frente de aquel club. Eva abre las puertas para bajar de aquella camioneta y quedar parada en frente para ver mejor al club llamado « ¡Cazadores de sueños! » Ella al ver el nombre de aquel club, no podía evitar sentir una sensación extraña. En ese momento había recordado aquella tarjeta que había levantado del suelo. «Así que esta es la famosa club donde asiste Damián scamander » Decía en su interior mientras que veía a gentes entrando en la puerta principal. Se acercan a la entrada de aquel club donde son recibido por dos guaruras, ambos los revisa de pies a cabeza para cerciorarse que no intentaban introducir armas. El hombre de contextura más alto, con piel morena con un cuerpo bien trabajado, estaba encargado de revisarla, aquel guardia no había perdido la oportunidad de toquetearla demás en el muslo. Esto habría puesto en alerta a Eva. Se acerca al guardia de manera sensual para decir en su oído unas palabras — ¡Si vuelves a poner una mano encima mío, me aseguraré de córtatelas!—  El guardia queda paralizado mientras observaba a la mujer implacable que estaba parada delante suyo. El guardia se aclara la garganta para dejarla pasar, era obvio que se había percatado aquel hombre que la mujer que la estaba advirtiendo no estaba jugando con eso. Stiven quien se había notado de aquella advertencia de ella al hombre no podía dejar de sonreír, para él la novata tenía talento para ser un buen Agente. De apoco ambos jóvenes encubierto se introducían en el interior de aquel club, entre tropiezos y choques llegan al centro de aquel lugar, todos aquellos hombres que estaban allí quedan embrujado por la diosa de mujer que estaba en medio de aquella pista. Mientras que Eva se acerca a la barra para pedir una bebida, el capitán estaba buscando a la mujer que se supone que le darías prueba contra el Ceo de aquel club. Desde la parte superior estaba disfrutando de su bebida el dueño de aquel club acompañado de algunas chicas que estaban encargadas de cumplir los deseos de su amo y señor. Junto a él estaba su primo Lucas Scamander, quien era el responsable de decidir quién se encargaría de distraer al público y quién no. — Lucas... Me iré a la oficina a esperar al hombre que me pagaría hoy Amilkar se levanta de su asiento para encaminarse a su oficina, ante los demás él es un empresario reconocido y muy respetado, pero, nadie podría adivinar qué era uno de los mafiosos más poderoso que tiene dos vidas totalmente diferentes. Mientras que Lucas estaba entre besos y bebidas con una mujer bella sentada entre sus piernas. Se percata de la presencia de Damián quien estaba acompañado por otra chica, lo cierto es que él no se podía concentrarse para disfrutar de aquella mujer que lo acompañada. Parado desde arriba tocando la barrera del mismo, estaba observando a las personas que estaban gastando su dinero en las mujeres que los volvía locos. Entre todas aquellas personas Damián logra reconocer aquella mujer que era la atracción de los demás hombres. Damián no podía creer que aquella mujer tan bella, era nadie más que Eva Shirley, toma el vaso de whisky que tenía a su costado para tomar de un solo trago. Para que se dirija a donde se encontraba su próximo objetivo. Stiven hace señal con la mirada para dejar en claro a Eva que la mujer que la estaba mirando era la mujer indicada. Ella sin perder tiempo deja su lugar para subir las escaleras, mientras lo hacía aquellos hombres que pasaban por su costado no dejaban de decirle palabras lascivas. Ella con total normalidad sigue su camino para llegar a la planta de arriba. Llega hasta una puerta de color rojo toma la perilla de la puerta para introducirse en ella, en el interior de aquella habitación estaba la mujer quien la había guiado Hasta allí.  Del bolsillo de su pollera de cuero saca el pendrive para que Eva lo tome y la guarde. — Dile al capitán que le avisare la hora y el día que abandonaré este lugar —   Sentencia la joven, para luego salir de allí y dejando a Eva sola en aquella habitación. Ella observa más detalladamente el interior de aquella habitación para ver diversas objetos sexuales, en el interior de ella crece un malestar tanto que debía de respirar y salir de allí.  Abre la puerta de manera rápida para  salir de aquella habitación, para sentir las manos de alguien más en ella. Ella gira su rostro para ver al responsable de aquel agarre; lo que no se imaginaba es que Damián estaría allí parado en frente de ella, con aquella mirada lleno de lujuria con un poco de molestia. — ¿Tú?... — ¿Qué haces aquí? ¿Acaso estas buscando con quien pasar la noche? — Damián estira del brazo de Eva para prácticamente arrastrarla por aquel pasillo, el lugar era un poco oscuro guiada por él, Eva sólo trataba de zafarse de él golpeando su mano y tratando de escapar. Al ver que lo que él intentaba hacer decide hacer algo más drástico — ¡AUXILIO!... ¡Suéltame, Damián ya Suéltame! — Damián al ver que ella no se callaría la sujeta de la cintura y con la otra mano la tapa la boca, para abrir una puerta blanca y adentrar la en ella. Damián empuja a Eva en aquel interior para que ella choque por el respaldo de aquella cama preparada para una cita romántica, la lujuria que se podía observar en el rostro de él logra despertar el temor y la impotencia de la joven agente. — ¡Oye, no sé qué tienes en mente pero estas muy equivocado al respecto! — Eva trata de cruzar aquella puerta para escapar de las manos de su captor, pero Damián no estaba dispuesto dejarla ir, era obvio que ella se había convertido en una obsesión para él. — ¡Recuerdas que te dije que serás mía!... Y no pienso perder más tiempo — Damián empuja a Eva en aquella cama, para ir encima de ella para empezar a forcejear con ella, Eva por su parte sentía náuseas de solo pensar que ella sería un objeto s****l para èl arrogante y pervertido compañero de la universidad, sin mencionar que aparentemente estaba fuera de control, el alcohol en él era evidente. Empuja a Damián para levantarse de donde esta para ir hacia la puerta, al intentar abrir la puerta ve que está cerrada con seguro, una amplia risa se escucha a su espalda de parte de Damián. — No escaparas de mí otra vez, esta vez te someteré a mis deseos princesa— Eva abre los ojos en clara señal de asombro al escuchar que la intención de Damián era efectivamente poseerla. Desesperada observa por donde escapar para ver que había dos puertas más, ella se encamina a una para abrir una para ver que era el baño. En cambio quedaba otra puerta, sin perder tiempo corre a ella, abre la puerta para introducirse en el interior de aquella  habitación. — ¡Maldición!... Oye Eva detente... No corras — Damián la persigue con la intensión de atraparla, era claro que ella se dirigía en la oficina del club ya que después no tendría escapatoria. Eva se introduce por aquella puerta, para ver que aquella habitación estaba ocupada, en el interior de ella se estaba cerrando un gran negocio para el club. — ¡Lo siento!... No quise interrumpir— Todos los hombres que estaban allí la observaban deslumbrados. Para que fuera alcanzado por Damián tomándola del brazo y hacerla ver a sus ojos, uno en el cual solo se Veía enojo por el hecho de haberse escapado de él. — ¡Joven Damián!... No sabíamos que está bien acompañado — Expresa uno de los socios más importante del club. — Señor Enrique, si me he propuesto pasar muy bien esta noche, aunque ella trate de esconderse de mí… ¿Verdad princesa?— Eva tenía la respiración acelerada, sus vista empezaba a fallarle producto a la desesperación de salir del aprieto en el cual estaba en este momento, Damián en cambio la tenía sujeta de la cintura para acércala más a él. Pero a una distancia sentada en su silla observaba con asombro Amilkar, pues no podía creer que aquella mujer con quien se había tropezado estaba delante de él más bella que nunca. — Si me disculpan, necesito retirarme a cumplir  con mis deseos — Sentencia Damián para llevarse a Eva por donde había venido. Unas risas se dibujan en el rostro de él para que los hombres que estaban allí también hicieran lo mismo excepto Amilkar quien permanecía aún en silencio con el semblante totalmente serio. — Buenos amigos ya que hemos terminado con la compra del producto me retiro, Lucas atiende a nuestros clientes— expresa Amilkar para levantarse y salir por aquella puerta. — Está bien, caballeros que desean beber— indaga Lucas mientras que Amilkar salía de aquella habitación. Eva en cambio patea las partes de Damián, para salir huyendo despavorida, en medio de aquella multitud para ver a Stiven bebiendo en la barra, en su mente sólo había una salida y era que el capitán la ayudase a salir de este embrollo donde se ve envuelta por las locuras de un joven obsesionado por ella. Llega ante Stiven con el semblante preocupada, él en cambio sólo la observa para ver a una distancia al responsable de verla así agitada y temblando de pies a cabeza. Toma la mano de Eva para ponerla detrás de él, Damián estaba tan molesto que no le importaba si en el club había una multitud. — Eva has empeorado tu situación, y tú siempre molestado e entrometiéndote en mis asuntos— Sentencia con gran molestia Damián hace señales a sus hombres, para que segundo después fueran rodeados por lo hombres que custodiaban el club. — Eva… ¿Estas lista para la fiesta que estas acostumbrada a asistir?— Indaga el Capitán a espalda de  ella. Ella en cambio, observaba a su alrededor para ver que serían superados por aquellos hombres. — ¿Estás seguro de esto Stiven?— Eva responde a su capitán con otra pregunta, Stiven sin poder decir que estaba seguro, hace los mismo que su subordinada, la de observar a su alrededor. — Si lo estoy... ¿Has obtenido el pedido?— Stiven debía asegurarse primero tener las evidencias para pedir refuerzos, era cuestión de apretar aquella lapicera que tenía en su traje, una señal de ella para que los demás agentes vinieran a sus rescates. — Si lo tengo... — Confirma Eva para estar en guardia antes posibles ataques de aquellos hombres, uno de los hombres quien la había tocado inapropiadamente, saca un cuchillo para dejar reflejado en su rostro una risa, señal de que disfrutaría enseñarle a ella modales. — ¡Atáquenlos!— Ordena Damián a sus hombres para salir de allí y sentarse en la barra viendo el espectáculo, sin perderse la oportunidad de seguir bebiendo. Eva y Stiven estaban entre patadas y golpes con aquellos guardias, ella se impulsa encima de uno de los hombres para someterlos y dejarlos dormidos por el fuerte golpe que les había propinado, al ver que ella era bastante habilidosa los demás hombre no dudan atacarla con todo lo que tenía a su alcance, pero, como en toda pelea los golpes eran recibidos y dados de la misma intensidad. Desde la parte superior Amilkar estaba observando lo que estaba ocurriendo, era claro para él que la mujer que estaba peleando ágil mente no era una simple mujer. Pero al momento de ver con quien estaba peleando se percata que era el capitán Stiven blanco.  « ¿Pero qué relación tiene ella con el capitán de S. W. A.T?» Se preguntaba para verla pelear con tanto poderío. Era obvio que sus guardias no eran competencia para ella. En cambio, Amilkar no podía evitar sonreír al verla pelear de manera tenaz, era obvio que aquella mujer era muy especial, pero observa la actitud de su hermano para sentir una clara molestia, lo cierto es que no entendía como Damián y ella se conocía. Pero era claro que su hermano estaba interesado en ella, eso era más lo que lo molestaba. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD