JAD La miro y no puedo creer la belleza que tengo por novia y como yo un pobre tipo que tuvo tantos traumas, pudo tener y tiene un ángel caído del cielo tan solo para él y comprender lo gran afortunado que soy, sabiendo que voy a ser su primero y su último a partir de hoy, dándole así un beso que promete mucho a la vez que le tiendo mi mano para que me siga hasta la cama que hay en un extremo del jardín, rodeada de velas con pétalos de rosas que adornan la cama. Mientras la siento suavemente sobre ella, para aliviar un poco su tensión y que se relaje, le doy una copa de champán para que la tome mientras tomo una yo, al mismo tiempo le digo con solo una mirada que está a tiempo de detenerme, que no me voy a enojar si no quiere que pase nada, pues soy un esclavo de sus besos y hago lo que m

