Miro a Simón y muevo la cabeza aceptando la oferta, él responde por mí.
- Está bien, si él quiere ir, yo voy con él. – Sus palabras son tiernas y eso me llena de alegría, saber que cuento con él para todo me ha facilitado mucho la vida pese a que siempre he tenido la facilidad de que la gente me quiere, pero no todos saben realmente quién soy.
- Gracias… Simón. – Digo tomando su mano.
- Sabes que cuentas conmigo, la salud de tu madre es lo primero, no te voy a dejar solo con eso.
- ¿Tu madre? – Había olvidado la presencia de los chicos, pero la voz de Jim me recuerda que ellos siguen aquí.
- Tiene a su madre enferma y debe operarla, es por eso que trabaja haciendo horas extras. – Simón responde por mí mientras Jim se coloca en cuclillas y me observa.
- ¿Cuándo debes operarla? – Su pregunta sorprende a los demás, incluido Tayler, quién está de brazos cruzados apoyado en uno de los pilares que sujetan el escenario.
- Cuando logre juntar el dinero. – Responde Simón nuevamente, pero Tayler pasa por alto la respuesta de Simón y me vuelve a preguntar.
- ¿Necesitas vocero? - Todos se callan y lo miran, mientras él vuelve a hablar.
- ¿Cuándo?
- Lo antes posible. – Digo mirándolo a los ojos.
- Bien, te daré el dinero de tu paga por adelantado ¿Qué te parece? Trabajarás más a gusto con nosotros si no tienes preocupaciones. – Dice Jim con una sonrisa atenta, pero Tayler le toma del brazo algo molesto.
- It's none of your business. – Sus palabras en inglés parecen enojadas.
- Yes, it is. – Responde Jimy toma mi cabeza con ternura moviendo su mano entre mis cabellos.
- Vamos. – Dice Simón y me ayuda a levantarme para salir de aquí.
- Debemos ir a prepararnos, pero necesito tus datos para realizar la transferencia. – Dice Jim, quién parece el más desenvuelto en cuanto a las palabras.
- No es necesario, prefiero que me paguen a medida que voy trabajando. - Digo bajando la cabeza.
- ¡Ah, por favor! Me aburre tu modestia, dame tus datos y haré la transferencia de inmediato. – Clayton es un hombre de pocas palabras y de malas pulgas.
Simón le da los datos y yo camino para buscar el baño, necesito mojarme un poco la cabeza.
- ¿Te quieres aprovechar de la situación? – Detrás de mí, la voz de Clayton me interrumpe.
- ¿Qué? – Pregunto volteándome para quedar frente a él y mirar sus ojos con mi cabeza mojada.
- Simple, hiciste todo esto porque nos escuchaste hablando con Tayler, sabes lo que sucede con él y es por eso buscaste la oportunidad de sacar provecho de esto sin decir una palabra. – Su tono acusador me molesta bastante y me causa una sensación de temor hacia él.
- Yo no he hecho eso, a mi no me importa lo que digan, mucho menos me importa sacar provecho de nada, yo no soy así.
- Claro, eso es lo que dicen todos. Pero ten cuidado con lo que haces, que te estaré vigilando. Al primer movimiento en falso, te echo a patadas. – Voltea y camina lejos de mí, odio a la gente como Clayton, se creen mejores que el resto, pero también entiendo su postura, debe proteger a su grupo o no podría estar haciendo bien su trabajo. ¡Demonios! ¿En qué me metí?
- ¿Cómo estás? – Pregunta Jim, quién se acerca a mí con su traje ya puesto para el show.
- Con ganas de salir corriendo de aquí. – Digo molesto.
- Lo sé, te entiendo, yo también quiero eso la mayor parte del tiempo, pero te aseguro que mejorará con el pasar de los días. Sólo intenta hacer bien tu trabajo y no tendrás problemas con Clay, además asegúrate de pasarla bien, nosotros podemos ser muy divertidos cuando queremos. – Su sonrisa tierna me dice que él puede ser una gran persona, así que no me causa temor estar cerca de él.
- Está bien. – Digo sonriendo y continúo con lo mío.
- Revisa todo. Asegúrate de que las ligas estén tensas y de que las junturas no se muevan. – Simón habla, pero su actitud me dice que sucedió algo que lo molestó.
- Lo haré. – Comienzo con la tabla a revisar todas las junturas y las ligas para evitar accidentes.
Una vez que empieza el show me doy cuenta de que desde mi sitio no puedo ver nada, así que evito a la gente que está aquí y llego a la parte de abajo desde donde aparecen los chicos y suben al escenario.
¡Allí está! Tayler en todo su esplendor, usa un jeans n***o ajustado, una polera larga y ancha en color blanco, una especie de cárdigan a tono largo como la polera y unos zapatos negros, se ve de infarto, su cabello está peinado con un pequeño tomado a medio hacer y todo eso lo hace ser la estrella más brillante, tanto en el escenario, como en el cielo.
Su melodiosa voz y su forma de tocar la guitarra o el piano me recuerdan por qué razón lo sigo amando desde que lo vi.
- Aquí estabas. – La voz de Simón me sorprende, pero la verdad es que mi mente está completamente puesta en Tay ahora.
Aunque debo admitir que el resto de los chicos son también demasiado guapos, su forma de moverse en el escenario, su desplante, incluso Seth, que casi no habla, se mueve como una verdadera estrella de rock. Es claro que allí arriba, ellos son las estrellas del mundo.
- La transferencia ya está hecha, vamos a tener que trabajar mucho. – Dice Simón tomando mi hombro.
- Gracias por todo, no sé qué haría si tú no estuvieras aquí. – Digo y me acomodo en su abrazo.
- Sólo debemos terminar la gira y después nos iremos, debes evitar que alguien se entere de tus secretos, eso podría ponerte en peligro. – Dice Simón y sé que tiene razón, no puedo quedarme por mucho tiempo.
Arriba del escenario, Tayler sigue cantando y su voz me lleva a un mundo alejado de todos los problemas, de todo lo malo, incluso me transporta a una mansión de cuentos de hadas donde solo estemos los dos sentados en una mesa y cenando mientras reímos.
Debo estar crazy para tener ese tipo de imágenes en mi cabeza.
El show termina con un Tay cantando al piano su hermosa canción Sweetheart, de la que me he enamorado, y entonces canto a todo pulmón la letra melodiosa entre aquellos tristes acordes que me dejan con el corazón en la mano.
“… Los latidos de mi corazón
van haciendo un camino de dolor
mientras tú te vas y yo me quedo aquí…
Oh, baby…
Sé que no comprendes la razón,
pero yo me quedo sin voz
porque tú te alejas y ya no estás allí…
Oh, baby…
Sé que te has ido, mi dulce corazón,
sé que ya no volverás, soy culpable de ese error,
pero entiendo que debes seguir,
es momento de dejarte ir…
Mi dulce corazón.”
Dios, este hombre nació para hacerme sufrir con lo que sale de su alma. Es hermoso.
- Han terminado, debemos ir a trabajar. – Dice Simón y me mira sonriendo.
Ok, manos a la obra.
Cuando hemos terminado ya es bastante tarde, el equipo ha vuelto y los chicos están descansando mientras la cuadrilla acaba de desmontar lo más pesado.
Esto me gusta, creo que me siento libre cuando puedo estar arriba en los andamios quitando fierro tras fierro, así que disfruto cada paso que doy y cada momento que ocupo con mi trabajo.
Cuando estoy terminando de desmontar arriba, un fierro colapsa un poco y es una señal de advertencia para moverme rápido antes de que pueda caer, pues una caída desde esta altura si me mataría.
- ¡Ten cuidado, Theo! – Grita Simón, mientras alguien se acerca, pero no presto atención ya que mi concentración está puesta en bajarme de aquí.
¡Joder!
Otra vez no.