02[Duelo]

1406 Words
FARAH SALLOW CUATRO AÑOS DESPUÉS Desperté desorientada y miré hacia ambos lados, me encontraba en la enfermería del lugar, y pronto mi instructora ingresó. Había pasado un tiempo desde la última vez que había venido a este lugar. —Eso fue un golpe terrible. ¿Cómo te encuentras querida?- al principio la miré desorientada pero luego recordé que había practicado la hipnosis y que la única manera para mantenerme tranquila era que mi compañera me diera un golpe ligero aunque esta vez no se había sentido tan ligero que digamos. — ¿Recordaste algo?- volvió a insistir, me encontraba en la India desde hace dos años, pero no tenía idea de cómo había terminado ahí. No era la primera vez que usábamos la hipnosis pero siempre mis recuerdos terminaban en nada, no recuerdo nada de lo que había sucedido antes de llegar aquí, solo sé que había despertado en un hotel lujoso en la India, había perdido la memoria de aquellos dos importantes años, había decidido quedarme en la India después de aquello pero ya habían pasado dos años y seguía sin recordar y por alguna razón no recordaba que eran aquellas atrocidades que había hecho mi familia y aquello me era aterrador, porque sabía que habían cometido cosas terribles pero… simplemente mi mente no me permitía acceder a aquellos recuerdos. —Lo mismo de siempre, recibo un mensaje, voy directo a la empresa en la que trabaja y lo encuentro en plena orgía, oh y no olvidemos que mientras me miraba se la metía a ella, sin duda que lindo recuerdo para nunca olvidar- nótese el sarcasmo- Después de eso terminamos, salgo de ahí toda humillada para luego querer suicidarme y terminar en donde supongo era un hospital y ver por última vez aquellos ojos azules, pero j***r simplemente no entiendo nada y lo peor es que no recuerdo que pasó después de eso y mucho menos de esos dos últimos años- ella suspiró, llevábamos más de año y medio intentando recuperar mis recuerdos perdidos de dos años pero hasta ahora no habíamos avanzado nada. —Recuerdo que antes de eso intenté matarme y que un tipo de intensos ojos color azul me salvó, y luego de eso todo es simplemente confuso, ¿Crees que finalmente enloquecí? Porque yo creo que si- Maya me dio una mirada severa por un momento para luego sonreírme. —En otro momento te hubiera bromeado pero esto va más allá de los métodos convencionales, se supone que la hipnosis es un método fuerte en este campo de los recuerdos perdidos pero lo hemos intentado por más de un año y medio, esto no va a funcionar y no te podemos seguir golpeando para que entres en trance, eso no ayuda para que mejores como es debido. Creo que ya es hora de aceptar que nunca recuperaras aquellos recuerdos y debes aprender a vivir con ello- hice una mueca, eso me lo había dicho muchas veces pero esta vez parecía ser la definitiva. — ¿Podemos seguir?- intenté rogarle pero me detuvo alzando su mano. —Creo que debes regresar a los Estados Unidos e inaugurar aquel famoso club ¡Ah mes Copines!, mencionaste muchas veces que eso harías cuando decidieras regresar y que les demostrarías que ahora eres completamente diferente, ya no más aquella patética y sensible Farah, hola a la nueva y renovada Farah Sallow- suspiré, supongo que ya es hora de volver, estos dos años se habían resumido en buscar mi carácter y no dejarme pisotear por nadie y se podría decir que finalmente ya he mejorado. Asentí, ella me sonrió para luego retirarse, no le había contado todo y sabía que debía hacerlo pero recordaba perfectamente de que mi antigua yo sabía que su propia familia había cometido atrocidades y lo más importante era que pertenecía a una de las familias más poderosas del mundo pero por ahora prefería negar aquella realidad y no comentarlo con absolutamente nadie. Por un momento me había replanteado en buscar aquel chico llamado Edmundo Relish pero no tenía sentido, aquel hombre no podía haberme secuestrado, por ahora Maya tenía razón debía concentrarme en regresar a Los Ángeles y abrir aquel club para aquellos corazones rotos, pero aquella espina de osadía me decía que debía ir a Francia, hablar con mi padre y que me cuente de una vez aquellos terribles secretos que escondía cada familia y la nuestra. Pero había un ligero detalle, estaba segura que a mi padre no le importaba, no se había atrevido a buscarme en todos estos años y admito que me sentía traicionada porque después de todo seguía siendo su hija. Quería averiguarlo todo, sabía que había recuerdos importantes que habían desaparecido, había algo de mi hermana mayor que había descubierto de niña pero por miedo nunca le dije a nadie, mi antigua yo sabía muchas cosas que por miedo no le había dicho a nadie, pero ahora aquella mujer no existía más, ahora estaba renovada y me conocía bien como para saber qué haría cualquier cosa para recuperar mis recuerdos de aquellos dos años perdidos, sabía bien que algo importante había ocurrido en aquellos dos años, pero no tenía idea de quien se había arriesgado a hacerme esto y me preocupaba saber que esto podía volver a ocurrir. Miré de reojo la televisión y el encabezado decía: “Zafiro Stone, la revista más cotizada del mundo lo volvió a hacer, salieron fotos inéditas del nuevo romance del Príncipe de Inglaterra”, rodé los ojos y seguí doblando mi ropa. Aquel nombre de la revista me parecía conocida pero descarté cualquier sospecha porque era obvio que esa revista todo el mundo la conocía por lo que supuse que hace años había leído la revista en algún momento, suspiré frustrada porque sabía bien que me fueron borrados recuerdos para que nunca salgan a la luz, la doctora tenía una hipótesis y era que lo más seguro había visitado algún médico experto en la hipnosis y que yo misma había pedido que se me borre la memoria, pero j***r no era estúpida, y me negaba a aceptarlo, además aún permanecía en duda sobre donde había llegado a parar, que es lo que había hecho y con quién o quiénes había estado y aunque también está la hipótesis sobre mi familia, pero estoy segura que no fueron ellos. -Que estupidez- susurré ignorando todo lo que decían los del noticiero rosa y concentrándome en mis pensamientos. Observé la habitación en la que había estado por dos años, tenía poca ropa y algunos objetos de valor, llevaba meses pensando en mi regreso y sabía que debía hacerlo ahora o nunca regresaría, no me despedí de mi médico porque me había dicho que no lo hiciera, puesto que ella detesta las despedidas y al final me había considerado como una hermana menor. Miré por última vez al lugar donde había despertado toda desorientada y rodeada de medio millón de dólares, eso ya es otra historia. Suspiré, definitivamente ahora no había vuelta atrás y estaba deseosa de emprender este nuevo viaje. Dejé la llave, no tardé en salir y subir al taxi que me llevaría al aeropuerto, estaba nerviosa pero a la vez ansiosa, recordaba casi todo menos aquellos dos años pero no era ningún problema, recordaba quienes eran mis amigos y quienes eran mis enemigos, por lo que no tenía problema alguna en regresar como si nada hubiera pasado. Rogaba que no hubiera perdido recuerdos valiosos para sobrevivir o estaría en problemas, lo peor sería hacerme amiga de alguien que quiere hundirme. Respiré hondo y alejé esos pensamientos molestos, media hora después llegué al aeropuerto y no tardé mucho en encontrar mi vuelo y subir. Miré por la ventanita por última vez aquel lugar que me había acogido por estos dos años, me prometí escribirle a Maya y contarle mis maravillosas aventuras, recuerdo cuando al principio había desconfiado de ella pero ella con su paciencia em explicó detenidamente que no tenía idea de nada y por alguna razón le creí, por casualidad nos conocimos ya que reside al lado del que era mi departamento. Cerré los ojos un momento y me permití relajarme, no quería llegar tensa a Los Ángeles, nunca se sabe con quiénes uno se puede encontrar. Muchos pensarán que regreso para vengarme pero no es así, tal vez. Espero y esta vez no ocurran más sorpresas. Porque de lo contrario me conocerán y estaré obligada a defenderme
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