03[Abismo]

1583 Words
FARAH SALLOW Rodé los ojos por milésima vez, aunque había viajado en primera clase, las horas desde Nueva Delhi a Los Ángeles son de casi veintiún horas, desde hace horas había dejado de sentir mi culo y los brazos los sentía adormecidos pero finalmente el avión ya estaba descendiendo. Luego de quince minutos se escuchó la voz de la señorita de cabina dando las últimas indicaciones antes de bajar, finalmente nos avisaron a los de primera clase de que ya podíamos salir, feliz por aquella noticia no tardé en pararme como si tuviera un resorte en el culo y agarré mi bolsita de mano y bajé de inmediato del avión antes de que los demás se amontonen. No tardé en llegar a la sala de recepción y fue recibida por mi buen amigo quien no paraba de bromear lo bien que me veía y lo mucho que le gustaba verme bien, hace unas semanas le había comentado mi idea pero no imaginé que le gustaría, afortunadamente le había encantado y me dijo que no había tiempo para perder, no tardamos mucho en ponernos al día y me aseguró que todo saldría fenomenal, se encargaría de conseguir a los accionistas para que financien mi idea. Ya era de noche, el día había pasado volando, había logrado en el transcurso del día descansar de aquellos pensamientos con respecto a mi pérdida de memoria. —Te veo luego cariño, el hotel está en tu total disposición no importa la hora. Disfruta tu estadía y avísame cualquier cosa- asentí y me despedí agitando mi mano a la vez que le mandaba un beso volado. Ahora al encontrarme totalmente sola me volvía a encontrar frente a un enredo de dudas y preguntas, definitivamente mi cabeza se encontraba hecha un lío. Mi móvil vibró, por alguna extraña razón me trajo un sentimiento de familiaridad, mi cuerpo se estremeció por sí solo y aquello me trajo un pequeño temblor en las manos. — ¿Quién será?- mi pregunta quedó en el aire al ver lo que decía el mensaje. “¿Disfrutaste las vacaciones que te pagué?”. Había dejado de ser aquella mujer asustadiza, tomé grandes bocanadas de aire para tranquilizarme y contestar de inmediato, esto ya me había pasado antes pero ahora todo era completamente distinto. “Lo recuerdo absolutamente todo”, le respondí y pronto me vi caminando de un lado al otro y mordiendo la uña de mi dedo pulgar mientras esperaba su respuesta. “No, nunca lo recordarás. Disfruta encontrando una respuesta a lo que te sucede. Por cierto, recuerdas que…”, gruñí estaba jugando conmigo, lo había hecho a propósito pero me había dado una pista importante. Había pasado aquellos dos años con esa persona y solo Dios sabría qué cosas me habría hecho. “Te bloquearé”, le respondí. No tenía sentido seguir respondiéndole, lo había dicho todo y era que probablemente nunca recuperaré mi memoria por completo. “Para que veas que soy bueno contigo, ¿Por qué no le preguntas qué maldades hizo tu padre a una pequeña familia alejada de la sociedad hace más de tres décadas?, solo si te dice todas las atrocidades que hizo, el famoso y admirable Dimitri Sallow, te devolveré todos tus recuerdos”, mi cuerpo tembló ligeramente. “No lo haré”, le reté. Quería probar hasta dónde era tan paciente conmigo, después de dos minutos me respondió. “Entonces nunca recuperarás tus recuerdos, bonita”. Me agarré la cabeza con ambas manos en señal de frustración, sin duda era una estúpida. “¿Me das tu palabra?”, era una idiota por confiar en aquella persona que me secuestró pero esta era la única manera de llegar a esa persona y descubrir la verdad, debía ganar tiempo y por ahora debía seguirle el juego, además quería saber qué era lo que había hecho mi padre hace más de tres décadas. Sin duda Dimitri Sallow tenía sus secretos, pero era imposible preguntarle de manera directa, sólo los primogénitos tenían el derecho a saber todo lo que ocurre en los negocios de la familia y yo no tenía ese privilegio. “Sí y para que veas que soy más que generoso, te contaré un secreto que te servirá para que logres lo que quieres”, frunzo el ceño. ¿Ahora qué es lo que me dirá?, ¿Me dirá que mi padre es pedófilo?, porque aquello nunca lo creería. Pero lo que escribió me dejó atónita, mi cabeza me empezó a doler, ¿Por qué me contaba esto?, y lo peor era que en el fondo, presentía que aquello era cierto. “La primogenitura no le pertenece a tu hermana y en el fondo lo sabes, bonita” ¿Acaso yo siempre supe que Cassidy Sallow, mi hermana mayor, no es mi hermana de sangre? ¿Qué más secretos oculta mi familia? INICIO DE FLASHBACKS AÑOS ATRÁS Desperté algo desorientada, la luz me cegó por un momento hasta que ya me pude acostumbrar, intenté fijarme en donde estaba pero no recordaba mucho del día anterior. Pequeños fragmentos vinieron a mi mente, la humillación, un pedazo de vidrio, un puente y finalmente unos hermosos ojos azules intensos. Me agarré la frente por el dolor de esos recuerdos, intenté pararme pero la intravenosa me lo impidió, gemí alto por el dolor, por la puerta ingresó una persona y al segundo ya la tenía abrazándome -No te imaginas lo asustados que nos tuviste, Fari-reí cuando mencionó ese tonto apodo, mi madre, Sophia Sallow, es sin duda muy diferente a mi. Cabello cobrizo rizado, pestañas no tan largas, ojos color esmeralda, labios delgados y silueta de infarto a pesar de su edad. -Lo siento-fue lo único que pude mencionar, si bien no me acordaba del todo, tenía una idea de lo que estaba a punto de hacer. Mi mano derecha, la cual está vendada, lo dice todo. -Farah, si te sentías así solo bastaba con que nos llamaras, no había necesidad de llegar a este extremo-negué, no quería preocuparlos y mucho menos que ellos se enteraran de mi desgracia, no quería otra humillación más y mucho menos su pena. -¿Quiénes lo saben?-lo que menos quería era llamadas de pena y risas a mis espaldas, ella me miró apenada. Eso solo quería decir una cosa -Todos los miembros de la familia lo saben-negué y enterré mi cara en mis manos, lágrimas salieron a montón. Ella intentó abrazarme pero no lo permití. -¡QUÉ NECESIDAD HABÍA DE CONTARLES A TODOS!-grité enojada mientras no paraba de llorar, ella me miró aterrada, agachó la cabeza y se sorbió la nariz con un pañuelo. -¡No tiene nada de malo que tu familia se preocupe por ti, Farah!!-reí y luego me sequé mis lágrimas -¡ELLOS NUNCA FUERON Y SERÁN MI FAMILIA!¡TODOS SON UNOS PUTOS MENTIROSOS!-entonces lo sentí, su mano impactó fuertemente mi mejilla. La miré sorprendida, ella también lo estaba pues no paraba de mirar su mano y luego mi mejilla. -¡Quiero que te largues y nunca más vuelvas a buscarme!-ella intentó hablar pero no se lo permití al presionar el botón que alerta a los enfermeros. Ella me miró con preocupación, la enfermera no tardó en ingresar y le empecé a explicar todo lo que había pasado, ella asintió y pidió a mi madre que se retire. Ella me miró apenada, intentando acercarse a mí, ahora no solo había perdido a mi novio, sino también a mi madre. Y me sentía como la mierda. FIN DE FLASHBACKS Grité de agonía hasta que finalmente paró el dolor, coloqué una mano en mi pecho. Nunca me había pasado esto antes, no entendía como había acabado por olvidar aquel importante recuerdo de hace años, ahora estaba segura que no solo había perdido mis recuerdos de esos dos años, sino que había tenido visita por parte de Sophia Sallow y el recuerdo de aquellos intensos ojos azules. Traté de contar hasta diez hasta esperar que el dolor desaparezca y así fue, poco a poco fue desapareciendo como si nunca hubiera estado ahí. No perdí el tiempo y con cuidado de no hacer ningún movimiento brusco me acerqué a mi maleta y saqué una pequeña agenda que siempre llevaba conmigo, no era la primera vez que tenía estos pequeños recuerdos por partes por lo que prioricé anotar todo lo que recordara. Anoté con sumo cuidado todo lo que había recordado, anoté como dato importante de que la había visto por lo que probablemente ella fue la última persona que me vio en este país antes de desaparecer por completo esos dos años, lo se porque las sábanas y todo a mi alrededor se veía como aquel hospital en la que había visto por última vez al sujeto de ojos azules. Traté no frustrarme, igual no servía de mucho saber que la última persona que vi fue a ella, había descubierto que no era mi verdadera madre y que lo más probable es que fingiera aquella bondad, recuerdo como me sentí sola tantas veces cuando era niña y ahora todo cobraba sentido, no puedo creer que me dejara engañar por tanto tiempo. Guardé mi libreta en un lugar donde nadie se le ocurriría buscar y me fui directo a dormir, no tenía sentido darle vueltas al mismo asunto y algo me decía que aquel sujeto de los mensajes estaba más cerca de lo que creía y eso me aterraba un poco.
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