—No hay nada más estúpido que odiar a lo que alguna vez perteneció, es incongruente, pero esos son mis pensamientos y no deberías procuparte, porque no parece escucharme. —Es fácil juzgar, cuando no se conoce… —¿Alguna vez podrías tenerme confianza? Una sonrisa apareció en los labios de Tony. Volteó a verme como si no pudiera creer que realmente había preguntado eso. Frunció el ceño y chasqueó la lengua, no sin antes, llevar su mano a la herida. Se aclaró la garganta y negó con lentitud. —El día que yo te tenga confianza será porque tu lealtad es nuestra, Gurkan, pero, sobre todo, porque no tendrás miedo alguno a demostrarlo. Tenlo muy claro—articuló y yo me puse de pie. Esperaba que no pasara por más momentos de dolor, aunque lo mereciera. No hubo una despedida como tal esa mañana, pe

