Mientras se mordía las uñas, Vincent avanzaba hacia el aula en cuestión. Al llegar, se escondió tras la pared, asomando por el marco de la puerta y logró ver al rubio en cuestión, poniendo atención a otro tipo delante de él. —Si tienes tiempo libre, podríamos hacer el trabajo de cálculo juntos — decía otro alumno de cabello n***o y una pequeña barba. —Mierda, ya le he dicho a Elle que sí — respondió Everest. —Joder, hombre... — el que estaba de pie hizo una pequeña mueca a modo de berrinche — ¿no puedes dejar que ella lo haga con alguien más? —Dudo en extremo que ceda ahora que tiene mi promesa de trabajar con ella — dijo Everest. El otro, se devolvió a su asiento y cruzó los brazos como niño pequeño. Everest soltó una risita impresionado por lo infantil que Jalex podía llegar a ser a

