En la cafetería, en una mesa al centro, Ivan se comía las uñas con nerviosismo. Entonces Madeleine se sentó al frente de él. Un alumno pasó a lado de ellos y saludó a la profesora, que sonrió de vuelta. —¿Supiste lo de tu compañero de clase? —Creo que tuve que ver con ello — respondió Ivan —. Yo lo vi menos de una hora antes de que supuestamente lo llevaran al hospital. —¿Y qué sucedió? —Tuvo una crisis existencial o algo. No estoy seguro, llegué a media conversación. —¿Y quien estaba ahí antes? —Norman, el religioso que no habla con nadie — respondió Ivan —. Creo que tiene una manía con Elliot pero no entiendo nada. —Eres el delegado de clase Ivan, deberías ponerle más atención a esa clase de cosas. —Dicen que fue un intento de suicidio... —No te culpes de lo que pasó, chiquillo.

