Everest se paró delante de la puerta. Era la primera vez que entraría a esa casa por la puerta principal. Llamó al timbre y esperó unos segundos. La puerta se abrió y Adam le sonrió. —Adelante, no seas tímido. —¿Por qué lo sería? Adam soltó una risita. —Elliot está en su habitación, puedes ir a verlo. Les daré privacidad pero vigílalo que no haga nada extraño. Everest asintió y subió las escaleras. La casa tenía un ambiente totalmente distinto a la de la mañana en que había desayunado a solas con Elliot ahí. Era más frío, extraño; ya no era ese ambiente de tranquilidad de Elliot... mierda ¿cómo que ambiente tranquilo? Capítulo XXI: Tan acostumbrado a esto. Norman comía junto a su madre. Ella observaba la silla sola donde se suponía que debía estar su padre. Norman bajó la cuchara y

