Salí del hospital más rápido de lo que había dicho el médico, me recuperé rápidamente, me enviaron a casa con una dieta y medicamentos prenatales. Ese día nos alojamos en la casa de Richard. Al día siguiente estaría en un vuelo con él a New York. Mi hijo hacia días había empacado todas mis cosas. Algunas las envió para mi nuevo hogar con Richard, otras las dejo en esta casa donde pasaría la noche antes de abordar un vuelo sin retorno.
Mi hijo decía que para que llevar tantas cosas, al final allá estaba lo esencial y debíamos hacer espacio para él bebe. Alex también se encargó de envolver cosas de la casa de su padre. Estaban locos haciendo maletas y tratando de entregar todo a tiempo en la mudanza. Finalmente estábamos en el avión rumbo a New York. María quedó hecha un desorden de lágrimas, pero prometió ir al mes siguiente a visitarnos y que lo haría regularmente.
Arregló mis papeles en tiempo récord, discretamente, ya mi nombre era Antonela Casarrubia, tomé el apellido de Richard nuevamente. Aunque técnicamente era mi nombre en italiano, y que, el apellido de Richard después de todo lo lleve por 20 años, ahora por la seguridad de mi bebé lo debía portar nuevamente.
Tomé un vuelo diferente al de Alex y Richard. Ellos salieron primero y yo con dos horas de diferencia. María no me acompaño. Yo estaba vestida diferente, corte mi cabello a las orejas. Gafas y boina. No había como reconocerme. Todas las precauciones que María había dicho habían sido cumplidas al pie de la letra. El dinero de la casa fue depositado a Alex. Todo concordaba. No había manera de que Charles me encontrara si algún día lo decidía.
No creí que lo hiciera, pero si se le ocurría, podría hacerlo. María mando a que el hospital sellara mi expediente. No podía conocerlo jamás nadie. Y así me fui para otro lugar, dejando tantas cosas aquí. Toda una vida. En tan poco tiempo sentí por Charles lo que no sentí por Richard, me sentí viva, ame. Pero eso quedaría en el pasado. Para siempre.
Mi hijo por fortuna reconocería algún día como su padre, al padre de su hermano. Desafortunadamente, Richard no iba a estar. Pero quedaríamos con el recuerdo que al final del día Richard me salvo la vida a mí y a la de mi hijo. Acaricie mi vientre. Todo por ti. Todo por los dos. Y así el vuelo despegó.
POV Charles
No pude dar con ella. Como si se la hubiera tragado la tierra. Contrate a un investigador privado, quien encontró a su hijo, estudiando en una universidad, pero vivía en el campus. El día de su vuelo, lo hizo con su padre, quien estaba viviendo en NYC por cuestiones médicas, al parecer estaba en un tratamiento médico, pero Antonia se había divorciado de él hacía mucho tiempo.
El investigador seguiría intentando encontrarla, mientras yo le rogaba a María diariamente, no me iba a dar por vencido se lo debía a ella. Como pude ser tan estúpido, fui un niño. Natalia por otro lado, intentaba diariamente hablar con María para que la perdonase, pero ella era tan intransigente. No dudaría que la estaba castigando.
Natalia y yo compartíamos mi apartamento, ella había entrado en una profunda tristeza, aún era mi esposa, pero los papeles del divorcio estaban en camino, decidí darle mi apartamento. Sus padres al fin saben que ella ama a una mujer y la repudiaron, sé que eventualmente la aceptaran.
-“hoy veré a María, por fin accedió a hablar conmigo, después que le dijera que me estoy divorciando de ti y que mis padres saben de ella” – Natalia me comentó mientras desayunábamos.
-“eso es genial, me alegro por ti” le respondí con una sonrisa triste, en realidad yo estaba más que triste, frustrado por no ver a Antonia. Han pasado 6 meses y no tengo noticias de ella. He decidido ir a donde su hijo, a hablar con él. Obviando la parte de que ya lo había llamado por teléfono y la tercera vez me amenazó de muerte si seguía buscando a su mamá. Correría el riesgo, la cara del santo es la que hace el milagro.
-“trataré de hablarle a María de lo mal que estás pasando y de tu deseo de ver a Antonia, de pedirle perdón” Natalia dijo agarrando mi mano, ella ha sido un apoyo estos últimos meses, las veces que ha tenido que ir a recogerme perdido en el alcohol en el bar del hotel donde la vi por primera vez, trabajaba en exceso para huir de mis pensamientos. La extrañaba y la culpa me estaba matando.
-“no la presiones, pero agradecería mucho que María entendiera que amo a Antonia y que quiero estar con ella”
Natalia salió a cumplir su cita con María, yo me quedé un rato más, estaba en mi habitación como el ritual mañanero de ver la ropa que Antonia había traído el día que ocurrieron las cosas, estaban perdiendo su olor. Llore.
Me distancie de mi familia, no soportaba ver a Daniel, pensar que él me lo había advertido y ver su impotencia de no poder hacer nada para aliviar mi pena. Mi prima trataba de apoyarme pero mi vergüenza no dejaba ver lo que en realidad estaba sufriendo, aunque era difícil esconderle a ella mis sentimientos.
POV de María
Estaba arreglando mi ropa, después de tener una sesión ardiente con Natalia. La amaba y la necesitaba, cedí a sus encantos nuevamente después de ver como se estaba haciendo efectivo el divorcio con Charles, y de cómo se había enfrentado a sus padres. Estaba segura de sí misma y parecía otra persona, una persona que luchaba por mí, y cedí a ella.
-“María, cariño, quiero hablar contigo de algo más” dijo ella. Sabia de que era, pero deje que hablara.
-“si dime” respondí.
-“de Charles” dijo mirando mi expresión aburrida y poniendo los ojos en blanco.
-“lo sé, lo sé, él no tiene perdón, pero María, yo he visto de cerca como está sufriendo, como ha cambiado y como la ama, ha buscado por cielo y tierra, ha hecho hasta lo imposible por encontrarla y pedirle perdón, el merece un respiro” soltó Natalia.
-“¿merece un respiro, merece el perdón?” le pregunté a Natalia con rabia, que no esperaba respuesta de ella y agregué “no lo merece, el lastimó a mi hermana, no sabes de qué manera, la intrató, la forzó en su rabia, no confió en ella, la humilló” lloré diciéndole, me dolía el alma por haberme separado de ella por culpa de él y no dejaría que el la encontrara y se llevara a su bebé. Natalia se arrastró a mí, ahuecó mi cara en sus manos y secó mis lágrimas.
-“puedo ver el dolor que sientes, y no me puedo imaginar el dolor de Antonia, pero que somos los seres humanos si no cometemos errores, él lo ha pagado, él también se merece el perdón, así ella no este nunca más con él, se necesita cerrar ciclos y el la ama. Maldita sea María, me ayudó sin esperar nada a cambio, me apoyó y aún sigue apoyándome, me dice que yo soy ahora familia, a pesar de que no lo amo como hombre ni lo amé y lo engañé, dale una oportunidad, habla con él” dijo Natalia.
-“no puedo, es imposible, él nunca puede saber su paradero, solo ella puede volver a él, pero lo prometí y le cumpliré, cuando ella pasó por todo eso no estuve y no la protegí, y ahora voy a protegerla, no me pidas más. Si esto puede acabar lo que iniciamos nuevamente, que así sea, pero yo no voy a decirlo” le dije, haciendo lo que ella hizo por años, escoger a la familia. Me abrazó y me perdí en su calor tan consolador.
POV Charles.
Estaba poniéndome el saco, mirando los folletos de la nueva casa que iba a adquirir. No quería un nuevo apartamento, me proyectaba con Antonia, viviendo una vida normal, así me costara el tiempo que sea y el dinero que fuera, no recordaba cuando había sido feliz después de la muerte de mis padres y antes de Antonia.
Intenté tirar la toalla, darme por vencido pero no pude. Salí con otras mujeres, pero ni siquiera pude soportar su presencia. Amaba a Antonia. La quería a mi lado. Salí a ver la casa en donde quería una habitación grande para nosotros dos y varias habitaciones más pero lejos de la de Antonia y mía, posiblemente para que no escucharan sus gritos mientras la follaba. Alex podría quedarse en ella, pero de seguro se establecería en otro lugar como la casa que está a nombre de él que su padre le pasó.
Ring Ring Ring sonó mi celular, era el investigador, me apresuré a contestar.
-“Señor Guerra, le extiendo mis saludos” me dijo el investigador.
-“¿Qué noticias me tiene?- le pregunté, no estaba de humor para formalidades.
-“la encontré”
Nota: Gracias por los mensajes de animo y los buenos deseos, gracias a ustedes he seguido escribiendo. Estaré trabajando en los últimos capítulos, déjame saber que piensas de los personajes. Espero que tengan una feliz lectura y nuevamente gracias por el apoyo.
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