El giro inesperado

4810 Words
Kelly había cumplido sus 15 primaveras en medio de una fuerte virosis y aunque no se le hizo una fiesta como seguramente ella se imaginaba le festejaron llevándola de paseo una vez que estaba completamente sana así todos le dedicaron el día entero para que se sintiera complacida y feliz. De esta manera pasaban los días para ella y aunque no dejaba sus locuras adolescentes ya se destacaba en gimnasia, antes de su enfermedad ya estaba compitiendo entre escuelas donde siempre resultaba ganadora, muy femenina y dedicada, solo que su pasión por el deporte opacaba su rendimiento académico por lo que sus hermanos mayores estaban al pendiente día a día ayudándola y motivándola, de esta manera el grupo que la acompañaba a hacer sus travesuras se fue alejando poco a poco. Por su parte Vicky y Dayana eran muy buenas estudiantes y muy emprendedoras, junto con Gina y ayudados por sus padrinos habían formado una micro empresa de corte y costura, a todas les gustaba diseñar distintos trajes y confeccionarlos, aunque eran solo unas jovencitas. Vicky estaba por cumplir los 15 también en algunos días y soñaba en grande junto a sus hermanas, la idea de fundar una casa de modas les motivaba lo suficiente para trabajar cada día, Solo Gina estaba estudiando la carrera y las dirigía para lograr excelentes resultados, Dayana más que diseñadora servía de modelo, pues se había transformado en una muy esbelta mujercita que realmente llamaba la atención. La hermosa Kelly era muy sociable y tenía muchos amigos en la escuela y fuera de ella, a diario se reunía con ellos para bromear y contarles de sus metas y su entrenamiento, era normal encontrarle rodeada de chicos entre los cuales habían quienes estaban interesados en ser algo más que uno de sus amigos, pero cuando llegaban sus hermanos a buscarla toda aquella magia se desvanecía sobre todo si era Esteban quien iba por ella a la salida de la escuela, cuando por fin pasaba algunos días en casa, las pocas veces que lo hacía producía en aquellos que rodeaban a la deportista una huida en masa, pues la mirada fulminante que les ofrecía era tan intimidante y hasta amenazante que no les quedaba otra cosa que hacer sino escapar. Continuamente Kelly se quejaba con su hermano por aquella reacción que provocaba entre sus amigos. _ ¿Por qué tienes que ser así? ¡Cambias de actitud o me voy a quedar completamente sola por tu culpa!_ reclamaba camino a casa. _ ¡Tranquila es una simple estrategia!, así quien haya pensado siquiera en hacerte un daño sabe lo que le espera_ Respondía Esteban. Kelly y Vicky eran muy amigas, confidentes y cómplices en muchas travesuras pero siempre hubo entre ellas una disputa por pensar que una era más consentida que la otra o la preferida de Esteban y David a quienes ellas tanto admiraban. Kelly se llenaba de celos pensando que su hermana siempre era complacida por los dos y casi nunca la regañaban como lo hacían con ella, su inmadurez no le permitía darse cuenta que Vicky jamás se atrevería a hacer las cosas extremas que en ella eran tan cotidianas como escaparse de clase con los amigos, cambiar las calificaciones de los exámenes o distraer a los vendedores para que sus compañeros extrajeran golosinas o cosas sin valor, no por necesidad sino por el solo hecho de vivir la experiencia. Para ella todo se convertía en una aventura interesante, aunque era muy buena estudiante se las ingeniaba para que sus amigos aprobaran los exámenes a fuerza de trampas, por su picardía y belleza conseguía la información que quisiera sin el mayor esfuerzo y la usaba para beneficiar a los de su grupo. En cambio Vicky aunque también era muy sociable trataba de no estar rodeada de mucha gente, como Kelly se desaparecía, ella buscaba a Dayana que era más bien un poco tímida para compartir sus cosas mientras comenzaba las clases o se hacia la hora de regresar a casa, normalmente ellas dos llegaban más temprano por eso los hermanos decidieron ir ellos mismos a buscarlas a la salida para evitar que Kelly llegara hasta 3 horas después alegando que no tenía con quien venirse porque sus hermanas la habían dejado sola.  Con la fama que había alcanzado en tan poco tiempo la banda donde Esteban tocaba la batería ya era imposible ocultar su ocupación, pues tenía compromisos publicitarios en todos los medios de comunicación en la capital donde se presentaban actuando y ofreciendo entrevistas. Dayana, Vicky y Kelly se sentían orgullosas de su hermano mayor pues pensaban que solo se trataba de hacer música y presentarse en público el trabajo que este realizaba. Las compañeras de clases vivían pendientes de preguntarles cosas personales y cualquier anécdota de Esteban, datos que no salieran en periódicos o que él no hubiera revelado al público pero a Vicky y Dayana no les gustaba hablar de esas cosas mientras que Kelly negociaba meriendas, prendas y hasta las tareas a cambio de información que frecuentemente era falsa o exagerada, ya que conociendo a Esteban disfrazaba las respuestas que les daba a sus amigas para no decir cosas que lo hicieran enojar. La conducta y los nuevos amigos de Esteban no fueron aprobados por el Padre quien se sintió defraudado y muy avergonzado con su antecesor. Trató en varias ocasiones de hablar con el joven para que se apartara de aquel mundo tan tormentoso que iniciaba pero este en su obstinación ya ni siquiera quería escucharle. El dinero había nublado su razón, la excusa de inyectar el capital necesario para concluir la construcción y de llevarles cosas costosas a sus hermanos y hermanas era la cortina perfecta para sumergirse más y más en aquel libertinaje desatado, simplemente pensaba que era feliz en su nuevo mundo y trataría de hacer lo posible para no salir de él. En ese tiempo la vida les mostraba a cada uno de ellos una cara diferente y, a pesar de todo se sentían felices, sus inclinaciones profesionales fueron aceptadas y apoyadas por aquellos personajes que el padre había conseguido como sus padrinos o protectores, el desempeño que mostraban se hacía evidente y muy bien recibido por esta razón las diferentes aspiraciones que estos jovencitos tenían trataban de ser cubiertas de modo que se pudieran realizar y lograr sus objetivos. Así mismo todos de alguna manera trabajaban y aportaban dinero para los gastos de la casa y de ellos mismos, así parte del dinero que Esteban les enviaba a cada uno era ahorrado en una cuenta común para gastos imprevistos o de total emergencia. Por otro lado Robinson estaba fascinado estudiando arquitectura con su padrino y había participado en gran manera en la construcción final de aquella casa donde vivían, seguía siendo el tipo misterioso, tranquilo y antisociable de siempre, pero ya contaba con más amigos tanto que a veces iban los niños y jovencitos de escuelas de primaria y secundaria para que él les aclarara alguna duda en lo referente a cálculos aritméticos y geometría. Como es lo normal siempre había una u otra chica que se dejaba cautivar por aquellos rizos oscuros y lo grave del tono de su voz pero él nunca estaba pendiente de esos detalles pues Robinson disfrutaba a su manera de la soledad de su cuarto, pasaba horas dibujando bocetos de hermosas estructuras arquitectónicas y cuando se sumergía en sus ideas no permitía interrupciones o distracciones. Sin embargo de vez en cuando salía a divertirse con alguna de su pocas amigas en total secreto como era todo lo suyo.   Edward se inclinó por el diseño gráfico y también estaba apoyado por sus padrinos que siempre confiaron en él, pero seguía componiendo canciones y poemas, esta vez tenía una musa que lo inspiraba, pero no se atrevía a decirle a nadie, sobre todo porque esa musa vivía en la misma casa que él y la veía a diario. Sentía que sus sentimientos traicionaban la confianza de David y Esteban, de los sacerdotes que lo habían ayudado tanto y que a su vez se sería como un mal ejemplo para los demás miembros de la casa. Lo malo es que cada vez se enamoraba más sin saber que era correspondido de la misma manera, pues a ella también le sucedía lo mismo por él, pero la presión de la responsabilidad los obligaba a callarlo incluso de ellos mismos. Ese quizás era el mayor sacrificio para estos dos enamorados, cuando Dayana escuchaba una de las canciones de Edward se vio descrita en aquella letra donde este le declaraba todo su amor y entendió que su amado al igual que ella se moría por no poder gritar su sentimiento, ese día pudieron sincerarse y decidieron ser novios en el más absoluto de los secretos, así que solo cuando nadie los veía se escapaban en la oscuridad de la noche y muy lejos de la casa era que podían darse los besos y abrazos que tanto habían reprimido, era entonces cuando planificaban su vida juntos, si era imposible seguir allí estaban dispuestos a fugarse y comenzar de nuevo.   El día que Vicky cumplió sus 15 años se hizo un compartir en la casa grande, con todos los amigos, hubo buena comida, dulces, música y regalos para la agasajada quien diseñó y confeccionó su propio traje que fue la sensación entre los invitados que celebraron y brindaron hasta tarde, cuando todos se fueron David le obsequia una delicada gargantilla a la cumpleañera, para ella fue lo mejor de la noche, su admiración por David era muy grande, lo veía como un hombre ejemplar sin defectos, pues no conocía una sola queja que se haya dado de él, aparte de que comenzaba a verse atraída por su físico, pero simplemente creía que era parte de la idolatría que sentía hacia él. Esto causó en Kelly que sintiera desplazada ya que a ella no le habían hecho ninguna celebración cuando cumplió esa edad y tampoco le dieron un regalo tan llamativo y costoso. La reacción no se hizo esperar y esa misma noche en cuanto tuvo la oportunidad le reclamo a David su preferencia por Vicky le explico las razones que tenía para su reclamo. _ El que le haya regalado la gargantilla no quiere decir que sea mi preferida, a ella es a quien menos le hemos podido dar cosas, en cambio tú, cada vez que te antojas de algo que te gusta cualquiera termina cediendo a tus caprichos y finalmente lo tienes. Debes reconocer que es así. _ ¡Pero cuando cumplí mis 15 no me celebraron ni me diste nada! _ Cuando eso pasó, estabas enferma sin poder salir de la cama, prendida en fiebre y todos estuvimos contigo día y noche haciendo lo posible para que te sanaras o es que se te olvidó que tu cuarto estaba lleno de gente todo el día. Pero después que sanaste te llevamos a la playa y te complacimos en todo. ¡Deja que tu hermana disfrute de este día, con eso nada se te va a quitar!_ Decía amorosamente David dándole un abrazo y un beso en la frente dejándola complacida por lo menos en ese momento.   Esa noche en la celebración solo faltó Esteban, él estaba de gira sumergido en el vicio y la lujuria, derrochando dinero, embriagado de excesos, justo a la salida del hotel se encontraba siempre una humilde chica, muy linda que lo saludada con gran esmero y a la que él pocas veces respondía el saludo y menos cuando se dio cuenta que era sordo muda, era más que una fan soñadora, pues se ilusionaba con su artista favorito, alguien que no había escuchado tocar jamás por su condición. Pero ella estaba allí cada día sufriendo desprecios y desplantes de Esteban quien se paseaba cada día con una mujer distinta y llegaba al día siguiente. Esa noche como todo el tiempo sale con las amigas de turno, pero en el bar donde fueron se forma una desenfrenada riña y todos se regresaron estando ya muy bebidos, al llegar al hotel se encuentra nuevamente aquella joven y se le acerca a preguntarle cosas y a burlarse, pues no le entendía nada de las señas que ella hacía emocionada, así pasó un largo rato hasta que la llevó a su habitación donde pasaron la noche. A las 6 de la mañana suena el teléfono, era David para reclamarle que ni siquiera había llamado a Vicky para felicitarla en su cumpleaños. Esteban del susto al repicar el teléfono se cae al piso y se da cuenta que había alguien más con él en la cama, cuando ve la cara de la joven sordo muda se queda abismado, torpemente toma el teléfono para responder la llamada, cuando desde la casa su hermano le comienza a contar las cosas que hicieron la noche anterior y como lo habían pasado, pero Esteban no responde, por su mente pasaban muchas cosas y lo que menos estaba haciendo era escuchar la narración que David hacía. Cuando por fin vuelve en sí solo dice: _ ¡Sí, ya voy para allá! David se quedó extrañado de esa respuesta que no tenía nada que ver con lo que él le estaba diciendo. Esteban como pudo se vistió y salió del hotel, no quería estar allí cuando la chica despertara así que simplemente se fue corriendo, mientras tanto por el camino se acordaba de lo que había hecho y se reía a carcajadas diciéndose a sí mismo en voz alta. _ ¿Qué pasó contigo galán? ¡Ahora sí tocaste fondo! Vas a tener que cambiar de hotel no sea que te hagan casar con la muda.  Pasó entonces todo el día caminando de un lado a otro sin rumbo fijo para distraerse y alejarse del problema, haciendo una y otra llamada cada cierto tiempo como para no aburrirse, así estuvo hasta la noche que regreso al hotel. _ ¡Buenas noches!_ Saluda el portero_ Por aquí estuvo una señora buscándolo, vino varias veces, dijo que cuando llegara la buscara en la heladería del frente, que el asunto que tienen que hablar es muy importante para usted. _ ¿Y usted está seguro que es conmigo?_ pregunta extrañado Esteban. _ ¡Bueno, dijo que era con el rubio, el que toca en la banda y aquí no hay otro, lo describió a usted!_ Responde el empleado. De la manera más tranquila solo dijo: _ Cuando tenga tiempo voy a ver que quiere, si es que me acuerdo. _ ¡Perdone que se lo diga, pero es mejor que vaya de una vez, no sea que después se arrepienta!, mire que esa señora estaba muy furiosa. _ ¡Si estaba furiosa, no sería conmigo, yo ni la conozco!, seguro me confundió pero voy a ver ¡no sea que mande a matarme por error!_ Decía mientras se devolvía para asistir a la cita con aquella desconocida. Apenas entró al local le avisaron donde lo esperaba la misteriosa señora. Entró a una oficina muy lujosa y se encontró con una mujer aparentemente muy inteligente y centrada que le reclamó enseguida. _ ¿Cuáles son sus intenciones con mi sobrina Elizabeth? _ ¿Perdón? ¿Y esa quién es?_ Responde el chico_ Con todo respeto señora usted se equivoca, yo no conozco a su sobrina…ni a usted. _ ¡Me enfurece que pretendan verme cara de tonta! _ Grita la mujer demostrando su enojo al darle un golpe a la mesa. _ Escuche, sino me cree pregúntele a su sobrina a ver si ella me conoce y aclaramos este mal entendido, y ya no se altere más que se va a enfermar ¡Por Dios va a darle un infarto!_ como siempre hablaba con burlas e ironías que hacía enfurecer más a su anfitriona. _ Lo que le digo es que mi sobrina tiene una condición especial y si usted le provoca un daño mayor con lo que le hizo ¡Entonces si me va a conocer! _ ¡Ya le dije, busque a su sobrina y pregúntele!, además ¿qué daño puedo hacerle si no sé quién es?_ responde ya alterado Esteban, mientras la señora se le lanza encima como a abofetearlo pero lo pensó mejor y se contuvo. _ Elizabeth es sordo muda de nacimiento, pero padece de una enfermedad que no le permitirá casarse y tener familia, por su rara condición, morirá antes de llevar a término un embarazo y no hay posibilidad que un hijo nacido con su problema pueda criarse. Con esas palabras Esteban entendió de quien se trababa, respiró profundo, se quedó en silencio un rato y luego preguntó calmadamente: _ ¿Cómo se llama su condición? _ No tengo mucha información, mi hermano solo me dijo eso cuando me la entregó y yo he tratado de cuidarla, pero mientras más ocupada estoy en la administración de este local ella se me ha escapado y se para en la entrada del hotel a verlo a usted, hasta anoche que se aprovechó de ella y de su inocencia. _ Yo no sabía lo de su… yo ni siquiera sabía lo que estaba haciendo y menos con quien lo estaba haciendo. ¡Estaba borracho! ¿Entiende? _ Explota Esteban angustiado, se levantó y se cubría el rostro con las manos al tratar de justificarse. _ A mí no me interesa en qué condiciones estaba cuando lo hizo, sino el hecho en concreto. _ ¡Pero me cuidé! ¡Yo siempre me cuido y la cuidé a ella! _ Interrumpe haciendo una afirmación de la que no estaba seguro. _ ¡Por su bien y el de ella espero que así sea! ¡Ahora váyase de mi local y no vuelva a acercársele a mi sobrina!_ concluyó la señora.   Pasaron varias semanas la banda cambió de ciudad y las ganancias iban en ascenso, Esteban se había olvidado casi por completo del incidente del hotel y la chica sordo muda, cada día se hacían más reconocidos y eso era muy bueno para todos, a pesar de los desenfrenos Esteban siempre estaba pendiente de enviar dinero a David para los gastos de la casa grande pero éste como buen administrador no gastaba sino que invertía en cosas que le multiplicaban el capital y creo una nueva cuenta bancaria donde se guardarían las ganancias para un futuro.   Mientras tanto todo iba muy bien en aquella casa, entraban ingresos de muchas fuentes. Las chicas en su trabajo de modistas vendían todo lo que confeccionaban y tenían cada vez más clientas y pedidos, además se habían preparado un catálogo con Dayana de modelo y Edward de fotógrafo que ellos mismos distribuían en las tiendas de ropa más grandes del lugar, Edward trabajaba también en un periódico local y le estaba yendo muy bien, asimismo Robinson colaboraba con su padrino en el diseño y construcción de varios urbanismos del cual estaba obteniendo buenas remuneraciones y mucho aprendizaje que le servía para su carrera.   Por otro lado, David seguía con sus frecuentes escapadas injustificadas, de las cuales cada vez se enviciaba más. Algo había en esa relación, pues casi nunca él recordaba lo que pasaba y al día siguiente sentía un malestar extraño en el cuerpo y dolor de cabeza que pensaba que era producto del alcohol que bebía cada noche de encuentro con su amante. Era una relación sin futuro y sin amor, era claro que Minerva solo estaba encaprichada con él y aunque no aparentaba estaba tratando de llevar todos los negocios de su difunto esposo por un callejón sin salida que ella misma había construido. Los más grandes socios de Ricardo Ortiz se habían alejado poco a poco porque ella se dedicó a adueñarse de todo desde el primer momento que se quedó viuda y usaba a David para enterarse de muchos negocios que aquel empresario nunca le había contado como el de la procedencia de la casa donde ellos vivían y las condiciones que habían establecidas para su estancia allí.   El dinero que Minerva obtenía de las empresas y escuelas de su difunto esposo lo invertía en casa de citas en el extranjero, se había inclinado por trabajar de la mano de un ex socio de Ortiz que tenía academias donde se preparaban a las jóvenes tanto física como mentalmente para la prostitución y esto le estaban generando ganancias millonarias. Al enterarse Minerva de la adquisición de la casa grande y la finalidad de la compra, se vio muy afectada, insultaba la memoria de su esposo y maldecía el que no se hubiera muerto antes de este negocio, pues la había dejado por fuera y sin posibilidad de recuperarla, ya que los dueños y los testigos eran incorruptibles. Era admirable la dedicación que estas 3 jovencitas le ponían a su pequeña empresa de modas, trabajaban hasta tarde para terminar los pedidos y al día siguiente salían a estudiar como si nada, en ocasiones Robinson o Edward las acompañaban hasta que terminaban, el silencioso Robinson se acomodaba en un sillón a leer sus libros como si no estuviera mientras que Edward siempre se hacía sentir con sus bromas y canciones. Esta era una razón más para que Kelly sintiera celos de su hermana, aunque eran celos inocentes que no llegaban a dañar a nadie Vicky si los llegaba a notar sintiéndose un poco culpable por la reacción que tomaba la deportista al ver que los varones de la casa le dedicaban más tiempo a las demás. Ya casi a la hora de dormir cuando no estaban trabajando conversaban largo rato en uno de los balcones Kelly y Vicky. _ ¿Cuál de los 4 hombres de aquí crees tú que es más atractivo? _ preguntaba Kelly a Vicky solo para saber si ella tenía alguna preferencia. _ ¡No sé, yo los veo a todos iguales!_ respondía con tono tímido Vicky quien ya se sentía muy atraída por David. _ ¡Ni que fueran cuatrillizos! ¡No son iguales para nada! ¡Ni siquiera se parecen! _ Pero ¿qué quieres que te diga? ¿Qué me gusta alguno? ¡No sueñes! _ A mí me parece más atractivo Esteban, es medio salvaje y esos cabellos lo hacen ver muy sexy ¿no crees? _ ¿Medio salvaje? ¡Si cómo no! A veces es salvaje completo y es ¡tan amargado...! _ ¿Y David? ¿Qué te parece? Parece un príncipe de cuentos, decente, caballeroso, inteligente, alto, de ojos azules ¡realmente es bello! ¿O vas a atreverte a negarlo? En ese momento llegan al lugar Dayana y Gina y escuchan aquella descripción que hacia Kelly de su hermano mayor _ ¡Es bello!, tú lo has dicho, pero si te escucha hablando así ¡puede que el príncipe se te transforme en ogro! _ interviene Gina _ ¡Me vas a decir que no le va a gustar que le digan sus piropos de vez en cuando! _ ¡Yo como tú mejor ni lo averiguo!_ Dice Dayana_ aquí todos son impredecibles, así que mejor no tientes a la suerte. _ ¿Y a ti quien te gusta Dayana?_ interroga de nuevo Kelly ya dejando en paz a Vicky. _ ¡Mejor ya vete a dormir! Deja de hablar tonterías. _ ¡Robinson también es lindo, con esos rizos negros y el color caramelo de sus ojos, lo malo es su carácter creo que si sigue así no va a conseguir novia nunca! _ ¡Edward entonces también te va a parecer bello! Por su combinación de colores, ¡piel morena, ojos verdes y cabellos castaños!... ¡A ti te gustan todos! Solo falta que incluyas al padre Sebastián en tu lista_ Recalca Dayana disimulando lo que sentía por aquel joven soñador desde hacía ya varios meses en el mas absoluto secreto. _ ¡Por favor! el Padre también tiene lo suyo pero no lo suficiente para estar en mi lista. Por lo demás, yo si lo acepto ¡Me parecen bellos todos y me siento orgullosa de vivir entre adonis de colores!_ Concluye por fin Kelly para irse a dormir, mientras Vicky se sentía muy aliviada porque no le tocó a ella opinar sobre David y su atractivo físico. Al entrar a su cuarto Vicky busca aquella gargantilla que le regaló David, la toma en sus manos apretándola contra el pecho y por un momento sueña despierta con la posibilidad de que algún día él se fijara en ella, pero se despertaba y se reía de sí misma. _ ¡Menos mal que al menos se puede soñar en absoluto secreto, si no aquí me matarían, sobre todo Kelly! En otra de las habitaciones Dayana soñaba con Edward, con la diferencia de que ésta no quería despertarse jamás de su sueño que ya empezaba a verse felizmente realizado, esperaba que pronto pudieran revelar aquel secreto y fueran apoyados para poder llegar a casarse. CAPITULO VI EL GIRO INESPERADO   Una tarde Minerva decidió visitar aquella casa grande que había comprado su esposo, su intención era empezar algún plan que le diera derechos sobre la propiedad para así excluir a sus actuales dueños. Al principio le pareció demasiado lejos pues estaba en una zona exclusiva entre el pueblo y la ciudad, pero se sintió fascinada por la casa y la cantidad de terreno que esta disponía, aunque ya casi estaba construida en su totalidad Robinson se había empeñado en hacer una piscina y unos jardines que aún estaban en proceso. Desde que Minerva llegó se empezó a imaginar los cambios que le haría, el color de las paredes, las cortinas, las esculturas y las pinturas que usaría para decorar el interior de la mansión como si ya fuera suya. David la estaba atendiendo y dándole el respectivo tour pero se encontró con Dayana dentro de la casa, ella no sabía que allí vivían mujeres y como era de esperarse interrogó a su anfitrión al respecto y quien aclaró como siempre todas sus dudas, pero ella se quedó viendo a la joven con otras intenciones, preguntó todo lo que podía sobre ella y consiguió más información de la que esperaba, pues David le explicó que aparte de Dayana estaban otras tres jóvenes y dos chicos más pero lo último no le dio la menor importancia. Allí estuvo unas horas y se marchó muy complacida, tenía en sus manos más de lo que había querido hallar.   Lejos del pueblo, en otra ciudad una mujer logra contactar al representante de la banda donde toca Esteban le dice muy desesperada que necesita comunicarse con el músico lo antes posible o va armar un escándalo que los hundiría a todos. En vista de la emergencia que presenta la dama programan una cita en un lugar muy privado donde se presentan ellos dos junto con Esteban quien no sabía de qué se trataba aquel encuentro ni con quién era. Apenas llegó la mujer enseguida cambió la cara expresando desagrado e incomodidad: _ ¡Maldicion, esta mujer otra vez! ¿Y ahora qué será lo que quiere?_ dice entre los dientes Esteban _ ¡La cuidó!, eso me dijo cuando hablamos en la heladería_ reacciona la mujer con una fuerte bofetada en el rostro de Esteban. Había poca gente en aquel lugar pero la fuerza con la que sonó el golpe llamó la atención de todos que voltearon enseguida. _ ¿Qué Diablos le pasa? ¿Se volvió loca?_ le grita el afectado ya de pie y con la mano en el rostro. _ ¡Señora, contrólese!, Así no llegamos a nada, hablemos civilizadamente_ interviene el representante que quien había sido el programador de aquella cita, aunque este no tenía idea para que era le interesaba saber con qué argumento esta mujer lo estaba amenazando a él y sus representados. _ ¡Este hombre, embarazó a mi sobrina! y va a pagar por eso. _ Espere Señora ¡Cálmese por favor! ¿Cómo está segura que fue él?_ trata de conciliar el manager. _ ¡Él mismo me lo confirmó cuando se lo pregunté!_ responde llena de rabia y dolor, pero aun así continúa su reclamo. _ ¡Yo le dije que estaba borracho! Además yo no fui a buscarla a su casa._ Dice el aquel joven sin pensar que con cada respuesta agravaba aún más la situación. _ ¡Y yo le dije que si ella se embarazaba se me moría! _ contestó la tía ya entre lágrimas._ Solo le quedan dos opciones le advierto, se casa con ella y trata de hacerla feliz sus últimos días o yo lo envío a la cárcel porque aparte de todo Elizabeth es menor de edad.  El representante se quedó sorprendido por todo aquello y no dejó hablar más a Esteban pero se comprometió con la mujer en resolver de la mejor manera el conflicto para que los demás miembros de la banda no sufrieran las consecuencias.  
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