La quijada de Rebecca cayó ante la sorpresa. Aquella conversación era mucho más de lo que había podido imaginar. De alguna manera Vetter se había enterado que la chica iba a asistir a esa subasta y quería eliminarla. Desde hacía tiempo estaba deseando sacarla del camino. Le estorbaba en sus planes. Él quería adueñarse por completo de la empresa de joyas, pero no podía mientras la chica existiera. Por eso había ideado matarla ese mismo día durante su estancia en el barco. Había contratado a un par de asesinos que se encargarían de resolver el problema, pero le acababan de informar que la chica se les había escapado en el último momento, la habían estado persiguiendo y antes de que pudiesen hacer algo, un hombre la había ayudado a escapar. No quisieron especificar nombre, solo le habían dich

