Abby asistió al trabajo en el servicio de emergencias con un mejor ánimo. No solo disfrutó todo la noche del calor ardiente de Jared, quien la amó sin descanso, como si nunca lo hubiese hecho, sino que esa mañana se despidió de ella prometiéndole verse de nuevo. No le aseguró día ni hora, solo le pidió paciencia. Le confesó estar siempre ansioso por verla, pero debía ser precavido. Estaban muy cerca de hallar la información que necesitaba. Aunque eso no era lo esperado, al menos, le servía para mantener las esperanzas. A algo tenía que aferrarse para continuar y decidió hacerlo a su promesa. Un SEAL siempre cumplía con su palabra, sin importar cuánto le costara llegar a ella. Gracias a eso enfrentó un nuevo día de trabajo con mejor aptitud. Durante la tarde, les tocó realizar visitas m

