La noche resultó bastante pesada para Abby. Melani se ocupó de llamar constantemente su atención con su tono de voz alto y su risa exagerada. Solo quería demostrarle que ella era la que mandaba allí, la clienta, la que tenía el control de la situación. Intentó ignorar al grupo, pero en ocasiones era imposible. Sobre todo, cuando la llamaban a los gritos, como si estuviesen en un campo de béisbol. En una ocasión, Raquel la llamó para solicitar otro cóctel. Al girarse, Abby por poco sufre de un ataque intestinal. Melani y Doug se besaban con una pasión arrolladora, como si fuesen grandes amantes. ¿Su prima acaso había pensado que ella se moriría de los celos por esa escena y les haría un escándalo? Lo que sintió fue lástima, aunque no sabía si aquello iba dirigido hacia su prima o haci

