Jared estaba furioso, le costaba disimular su estado para no inquietar a Abby, pero la verdad era que aquella situación le desagradaba en exceso. Se había encontrado en medio de las situaciones muy peligrosas, rodeado de enemigos temidos capaces de quitarle la vida a quien fuera con tal de hacer valer sus ideales, pero lo que sucedía en aquella familia le parecía repugnante. ¿Despreciar a otro solo por envidia? Eso no lo soportaba. Cada vez que recordaba la discusión de Abby con su prima la sangre le hervía en las venas. Como buen sobreviviente, se había acercado a la puerta al verla salir para escuchar lo que sucedía al otro lado, fue así como pudo oír todo lo que aquella mujer le había escupido a Abby. Una humillación que no quería dejar pasar. Caminaba de un lado por la sala mientr

