Abby llegó al salón donde se llevaría a cabo la boda algo agitada por haber corrido por todo el hotel. El organizador la recibió ceñudo, aunque enseguida le indicó lo que debía hacer para que se incorporara al ensayo. —Vaya, primita, apareciste —expuso Melani con tono arrogante al verla. Por desgracia para Abby, le tocaba entrar al evento junto a ella, liderando el cortejo. —Bueno días, prima —respondió con ironía y la ignoró. —¿Tú «amigo» te dejó cumplir con tus obligaciones? —expresó con desprecio, manteniendo la vista al frente. Abby se mordió los labios para controlar la rabia. —Despertamos tarde, por eso no pude llegar a tiempo. Melani la repasó de pies a cabeza con ira reprimida. Abby no lo notó por mantenerse firme escuchando las indicaciones finales del organizador. —¿Disf

