Capítulo 6. DEMOSTRACCIÓN DE AMOR

1808 Words
Hugo y Koral se sumergieron en el mar, mientras tanto Aydan puso un mantel con el almuerzo para él y para su hijo, luego se tendió en él esperando que ellos emergieran; pasó un rato y no los veía, así que se acercó al agua esperando verlos, se retiró la camiseta y se metió al mar, cuando estaba a punto de sumergirse la cola de Koral salió de la nada y lo mojó completamente; el par de traviesos soltaron la carcajada y se sumergieron nuevamente, Aydan trató de alcanzarlos pero le fue imposible, Koral nadaba a una velocidad humanamente imposible de alcanzar, llevaba a cuestas a Hugo como una ballena a sus ballenatos, además podía esconderse muy bien y darle a Hugo de alguna manera aire por lo que no necesitaban emerger, Aydan los buscó por un rato pero no los encontró. Cuando se cansó salió y los esperó en la playa, estaba más tranquilo al ver por lo menos que estaban bien; en un momento Hugo salió y se acostó a su lado, Koral se quedó jugando cerca de la orilla, aunque tenía puesta una camiseta sus senos perfectos brillaban y Aydan no podía dejar de mirarlos, Hugo miró a su papá y sonrió. - Es maravillosa ¿verdad?. – Aydan separó sus ojos de ella. - Lo es, es hermosísima. – - ¿Te gusta? – Aydan lo pensó un momento antes de contestar. - Eso creo - después de decir esto la mirada de Aydan cayó y perdió algo de su brillo. - ¿A que le tienes miedo papá?. – - ¡¡Mírala!!, ¡¡Mírame!!, creo que me hace falta una cola – Hugo sonrió de medio lado imitando el gesto que muy seguido hacía su padre. - Papá, ella ahora tiene dos piernas – Aydan lo miró frunciendo los hombros. - Hijo, es muy complejo y solo eres un niño para entender – Aydan se acostó en el mantel tapándose lo ojos con ambas manos. - ¿Qué puede ser tan complejo?, yo veo una criatura masculina y una femenina que se gustan, que hay allí de complejo – Aydan se levantó de golpe. - ¿Dices que le gusto? – él se levantó suavemente y le dijo. - Si papá, por eso cuando lloró salieron perlas y no lágrimas; sus lágrimas de amor se convierten en perlas – - Por eso no quería darme la cara ni decirme qué tenía – Hugo sonrió. - Por eso, Koral está tan asustada como tú, sólo necesita que tu le disipes esos miedos, si solo son 16 días, entonces que sean días felices, ¿no te parece? – Aydan miró a su hijo con mucho amor, no entendía desde cuando su bebé era más maduro que él, puso su mano en la cabeza de su hijo, lo despeinó y le dijo. - Cuando te volviste tan inteligente – Hugo sonrió, trató de peinarse el cabello y le dio un empujón. - Ve por tu mujer. – - Cuidado con lo que dices – se levantó de donde estaba, tomó una manotada de arena y se la tiró a su hijo en el cuerpo – No te expongas mucho al sol – fue lo último que le dijo antes de sumergirse. Nadó o más rápido que pudo, cuando llegó a donde estaba Koral jadeaba un poco, ella lo sostuvo para que no se hundiera, él la tomó de la cintura y sin mediar palabra se acercó y le dio un beso en los labios, ella al sentir los labios de él contra los suyos pensó que necesitaba aire y lo que hizo fue soplar aire en su boca, él tosió y sonrió. - ¿Que hiciste? - ella lo miró desconcertada. - ¿No necesitas aire? – esta vez Koral no se comunicó de su manera habitual. - ¿Puedes hablar?, bueno eso no importa ahora, no necesito aire, quiero besarte – - ¿Besarme?, ¿Qué es eso? – - Es la forma como los humanos demuestran que se gustan mira – Aydan le tomó las manos y pasó por su cabeza varias imágenes de personas besándose con el fin de compartirlas con ella, no estaba seguro si funcionaría, pero cuando ella soltó una mano y se tocó los labios se dio cuenta que había captado el mensaje. - Un beso – Aydan sonrió, la tomó por la cintura y para no asustarla la besó muy despacio, primero tocó los labios de Koral con los suyos, cuando logró que ella abriera la boca metió su lengua suavemente logrando acariciar el interior de su boca y su lengua con la punta, ella se sumergió mientras en las mentes de los dos trasmitía colores y luces que ninguno había visto antes, era una explosión de sensaciones difíciles de describir para los dos. Cuando terminaron el beso se abrazaron, no hubo necesidad de decir nada, los sentimientos estuvieron a flor de piel, era increíble como Aydan había podido llegar a sentir esto en tres días, él no entendía por que se sentía completo y ella sólo esperaba que esto fuera cierto y tan fuerte que pudiera romper la barrera del tiempo y así poder estar con él si así lo quiere. Ella le tomó la mano y lo llevó por el fondo del mar, había unos corales hermosos, bancos de peces en una lancha hundida, eran paisajes maravillosos que Aydan jamás pensó que llegaría a ver, sus ojos no ardían mientras estuviera conectado a Koral, de vez en cuando ella le daba aire que terminaba en un intenso beso que la dejaba mareada, las sirenas y tritones tenían muchas formas de mostrarse cariño como enrodar sus colar, juntar sus frentes, juntar sus aletas, pero nunca había conocido el poder de un beso, sus sentidos estaban a mil por ciento. Llevaban poco más de una hora recorriendo el lugar entre beso y abrazo cuando un alerta hizo que Koral se detuviera de repente. - ¿Pasó algo? – preguntó Aydan. - Al parecen Hugo está pidiendo que vuelvas; Vamos, cierra los ojos – ella tomó su mano y empezó a nadar a una velocidad más alta, él estaba fascinado, pero tenía miedo de lastimarse los ojos con algún elemento del agua si los abría, estaban a kilómetros de distancia pero llegaron en cuestión de minutos, cuando emergieron encontraron a Hugo sentado en la orilla, con las rodillas dobladas y la cabeza sobre ellas, no estaba llorando, sólo miraba fijamente las olas, Aydan salió del agua. - ¿Hugo? – Puso su mano en la cabeza del niño sacudiéndole el cabello, miró si estaba bien - ¿estás bien?. – - Pá, llegaste, sólo estaba muy aburrido y le pedí a las olas que les dijeran que volvieran.. – se cayó durante un momento y luego preguntó con alegría - ¿funcionó? – Aydan sonrió y asintió, los ojos de Hugo se iluminaron – Koral es asombrosa. – - Así es, ven vamos al agua, ella está preocupada. – el niño miró a su padre y le preguntó con curiosidad. - ¿Todo bien con ella? – Aydan lo ayudó a levantar. - Todo bien hijo, todo genial – lo empujó suavemente hacia el mar. Jugaron un rato más, casi hasta cuando el sol estaba a punto de ocultarse, Aydan tomó en brazos a Koral con cuidado de no lastimar su cola y la llevó a la poceta de agua dulce donde al sumergirla su cola lentamente cambió y se impusieron un par de hermosas piernas, su cabello volvió al tono marrón. En la cena estaban tan cansados que medio comieron y se acostaron a dormir, Aydan le pidió que durmiera con él, quería tenerla cerca, sentirla, sentir su olor a mar; cuando ellos se levantaron Hugo estaba en la cocina haciendo unos panqueques, viviendo solo con su papá había aprendido a hacer cosas sencillas y ya no le quedaban tan mal. - Ya están aquí, les tengo – señaló la mesa – Papá, panqueques con jarabe de maple y leche, y a mi hermosa Koral un delicioso vaso de agua de mar y dos caracoles - ellos se miraron y sonrieron. - ¿Por qué es todo esto jovencito?, no me digas que vas a pedir algo – - Algo así, espero que hayan dormido bien, además tengo más preguntas – Aydan se puso la mano en la frente y se sentó. - ¿Qué preguntas tienes? – fue Koral quien habló. - Esa es una, ¿Cómo es que ahora hablas? – - Les dije que me comunicaría con ustedes por transmisión hasta que los conociera mejor, y ahora ya los conozco – Aydan preguntó. - ¿Ya no te volverás a comunicar por el tacto?, ese método me gusta – Aydan miró a Koral y sonrió. - ¡¡¡ PAPÁ!!! – Koral sonrió. - Claro que sí, espera – procuró que ambos estuvieran tocándola y luego bebió un poco de agua de mar, mientras ella la saboreaba, ellos sentían el sabor salado del agua en sus bocas. - Wow, sentí como si me hubiera tomado el agua, no fue agradable, puah – Hugo trataba de escupir un agua inexistente. - Mientras más los conozco más puedo trasmitirles, ustedes también podrán trasmitirme a mi, pero no tan fuerte, ¿ tienes más preguntas?. – - ¿Cómo hacías para darnos respiración y por qué la oxigenación dura tanto? – - Nosotros como los peces respiramos por medio de branquias, con la diferencia que además recibimos por la piel, nuestro oxígeno es de mejor calidad, para que me entiendas, como decir combustible corriente a Premium, por eso pueden durar más en su cuerpo. – Ambos hombres miraban con la boca abierta. - Yo no ví tus branquias – dijo Aydan, Koral se señaló la parte trasera de las orejas donde había una línea que parecía una cicatriz y en la parte posterior de la caja torácica habían dos líneas a cada lado. - Son muy sutiles, ahora apenas se ven, cuando estoy en mi forma natural se ven mejor, aunque tienes unas vellosidades que las ocultan, además el cabello las cubre y las del tórax estaban cubiertas por esa fea camiseta – Aydan la miró, entendía que la camiseta era incómoda para ella y aunque quería convencerlos a ellos que era por el bien de Hugo, la verdad es que sería muy difícil para él estar frente a Koral si tuviera su torso desnudo, sería incapaz de mirarla a los ojos. - ¿A donde vamos hoy?, tenemos que aprovechar cada momento.- Hugo saltó de la silla y le preguntó a su padre. - Primero al refugio a curar los anim@les, gracias a Dios ahora es más fácil, luego al parque acuático – - ¡¡¡YEy!!!, el parque acuático, te encantará Koral, es genial. –
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