Narra Hilda Los dias pasan lento y me estado sintiendo muy mal últimamente, con muchas náuseas, mareos y sueño, supongo que debe ser por el estrés del trabajo y la universidad. —Hilda, ¿te sientes bien? Te ves muy pálida. —Martha se preocupa por mí. —Mas o menos. Sólo quiero… —Y ahí están las náuseas. Corro hasta el sanitario y vacío lo que había desayunado esta mañana. —¡Dios! —Digo una vez que termino de vomitar. Me lavo la cara y los dientes y salgo hacia mi lugar de trabajo. —Deberías ir a casa y descansar. —Dice Armando con preocupación. —No. Ya se me pasara. —Digo y asiente no muy convencido y regresa a la oficina, pero antes, le deja un casto beso en los labios a mi amiga. —Te ves muy feliz. —Le digo sacándola de su burbuja y se sonroja. —Si. ¿Te digo algo? —Me dice en voz

