*Leonard* Estoy encerrado en mi despacho, admirando una foto vieja que tengo de Samantha, una de las tantas que envió Black cuando lo mande a vigilarla. Esta es la mas antigua de todas, tiene puesto su uniforme del colegio y esta conversando con unos chicos en una cafetería. Se ve tan relajada y hermosa. Ella era mi niña, inocente, risueña y tan jodidamente sensual, que me costaba trabajo apartarme cuando la veía en público. ¿Quién iba a pensar que se convertiría en un ser tan frio? Admito que extraño a la vieja Sam, pero esta versión de ella me tiene descontrolado, ahora es consiente de lo hermosa que es y lo usa a su favor, su mirada siempre me reta, se convierte en la obsesión de todo hombre. Acaricio la foto con cierto pesar y se escapa de mis labios una sonrisa triste, recordando

