Allegra Cuando estábamos en la universidad, conocimos a un chico increíble, algo tímido, pero de buen corazón. Lo molestaban tanto que Nina y yo decidimos estar a su lado siempre. Cuando empecé a salir con George, él se fue alejando un poco de nosotros, pues George era algo idiota cuando él estaba presente. Ahora, parado frente a nosotros, está ese chico, y ni siquiera es la sombra del hombre que un día fue. Tenía tanto tiempo sin verlo que jamás pensé encontrarlo de nuevo, y menos con este problema encima. Yo volteo a verlo de nuevo y pregunto lo mismo, creo que por tercera ocasión: —¿De verdad es cierto todo lo que dice aquí? Es que no termino de creer. Él está muy serio y suspira. —Sí, Allegra, todo lo que dice ahí es verdad. De hecho, cuando salí de la universidad, fue que empecé

