No sé cuantos días habían trascurrido, podrían haber sido meses, pues se sintieron así junto a Chace. Mi tiempo se dividía entre compartir con mi familia que no veía mucho durante el año, mi prima Isabella y Nacho los cuales se querían más que nunca e intentar salir de la habitación con Chace, y con eso, intentar que el ruliento no nos interrumpiera con cada oportunidad que tenía, pero mi prima ayudaba con eso, lo mantenía ocupado con citas al pueblo, en caminatas y sesiones parecidas a las que teníamos nosotros. —¿Cuándo crees que será el juicio? —le pregunté un día que nos encontrábamos en el río, pero esta vez los dos solos, disfrutando el atardecer. —Creo que mediados de abril según me dijo mi abogado. Durante esos días que había compartido con él, había notado como

