ALEXANDER Deslizo el cursor hasta el buscador y escribo: Avery Dawson. Mi respiración se vuelve errática al ver su nombre aparecer en la pantalla, en la posición que le corresponde según la evaluación médica. La prioridad que tiene actualmente es baja, no urgente, y el sistema marca su estado como “estable”. Para el sistema, ella no es una emergencia, no es alguien que necesite intervención inmediata. Pero para mí, es una prioridad absoluta. Sin embargo, mis manos dudan nuevamente. ¿De verdad estoy dispuesto a alterar esta lista? ¿A jugar con las vidas de otras personas para asegurar la supervivencia de una sola? Pienso en los otros pacientes, en sus familias, en lo que podría significar para ellos perder un lugar en la lista. Cada uno de ellos tiene una historia, una vida, un propósito

