Ver esa belleza de ojos brillar por mí, era algo que jamás quería perder. » Eres la niña con los ojos más bellos del mundo. Su picardía me hizo soltar un jadeo cuando sus manos se metieron debajo de mi bermuda y comenzó a acariciar mi m*****o. —Ya no soy una niña, voy a cumplir veinticinco años. Yo no tenía la ropa de la cintura hacia abajo, me quité la camiseta, la besé de nuevo mientras seguía acariciando mi pene suavemente, yo liberaba su busto, acuné sus senos grandes a causa del alimento de mi hija, aunque ya no le sale como antes. —Siempre Catalina, siempre serás la niña de ojos bonitos que me ancló a su vida. —Se alejó y tenía los ojos humedecidos—. Jamás pienses que puedo mirar a otra mujer, como te miro a ti. Se inclinó a besarme, no nos detuvimos hasta estar por completo

