Camino junto a mi amiga hacia el audi de mi padre, donde se encuentra recostado Ian, con su mejor expresión de molestia (la cual ignoro por completo).
-¿El baño queda para allá? - señala la calle de donde venimos.
-Si, ¿Por? - respondo seria.
Frunce el ceño, vigila cada paso que doy hasta verme entrar al vehículo seguida de Nicole.
-Ya llevé a Betsi para tu casa. Quedó como nueva - se asoma en la ventanilla.
-Gracias - sonrío.
-¿Nos vemos en la noche? - Pregunta esperanzado.
Lo pienso unos segundos. Hoy tengo que trabajar en la disco, me servirá que vaya.
-Si, hoy tengo que trabajar - anuncio- Nicole también vendrá.
-Ok, hasta entonces- sonríe ampliamente.
Enciendo el auto, incorporandome a la carretera a toda velocidad. Me encanta el sonido del acelerador, aparte de la cara de trauma de Nicole cuando vamos por la autopista.
-¡Estas loca! ¡Baja la velocidad! - grita sujetándose del cinturón de seguridad.
No le presto atención y sigo conduciendo hasta la casa. Gracias a Dios no me encontré con policías.
-¡Dios! - exclama Nicole saliendo del auto - Tuvo que pasar algo muy bueno o muy malo para que conduzcas como desquiciada - reclama.
Río a carcajadas. Pobre de mi amiga, esta temblando del susto.
-No seas dramática - le resto importancia.
-¿¡Dramática!? - grita - Tu nunca conduces de esa forma.
-Si lo hago, pero no contigo - le guiño el ojo.
Entramos a la casa, directo hacia la cocina para buscar algo de comer.
-¡¡NANA!! -la llamo a gritos.
-¿Si, mi niña? -aparece desde el lavadero con su delantal atado a la cintura.
-¿Hay algo de comer? - pregunto divertida.
Me mira con ternura. Es lo mas cercano que tengo a una abuela, ya que mi abuela paterna murió antes de que la conociera y la materna vive en Australia junto con el resto de la familia de mi madre.
-Hice lasaña ¿quieren un poco? - acaricia mi cabello.
Asentimos al unisono. Amo la pasta con todo mi corazón, por eso Nana busca consentirme siempre, haciéndola de todas formas posibles.
Nos sentamos en la isla de la cocina, esperando como niñas pequeñas el gran plato de comida. Ambas tenemos el Superpoder de comer como elefantes y no engordar.
-Aqui tienen - sirve los dos platos.
Al mismo tiempo las dos comemos de la deliciosa lasaña, mirandonos las caras cuando la saboreamos.
-Mmm, Rico - decimos juntas.
Las pastas de Nana son como un orgasmo para el paladar.
Sigo devorando mi plato hasta que me desconcentra el sonido de mi celular anunciando un mensaje entrante.
Sr.Musculos: Me encantó volver a sentir tus labios. ¿Nos vemos el lunes en la oficina? Llega temprano, quiero tenerte aunque sea por 5min antes de empezar el día.
No puedo evitar sonrojarme al leer el mensaje.
-Uuhh.. Conozco esa mirada - Mi amiga bromea.
-¿Cual mirada? - vuelvo a ponerme seria.
-Pasó algo y no me quieres contar - hace puchero.
Ruedo los ojos. No quiero contarle que besé al Sr.Músculos, al menos no delante de Nana.
-Vamos a mi habitación - me levanto.
Antes de irnos dejamos los platos en el lavavajillas y damos las gracias a Nana por la rica comida.
Nos vamos casi corriendo a encerrarnos en mi cuarto, como un par de niñas que hicieron una travesura.
-Nos besamos - suelto sin mas.
Abre mucho los ojos con expresión de sorpresa.
-¿Que? ¿Como así? - balbusea imcredula.
Río tomándome a la cama, me emociona pensar en sus labios sobre los mios.
-Me besó - aclaro - ¡Dios! Me encantó. Es tan dulce, suave, caliente y... Perfecto - expreso emocionada.
Reímos y gritamos de emoción como un par de quinceañeras con su primer novio.
*******
Al llegar la hora de ir a la disco, nos vestimos increible para salir. Como tengo que trabajar no uso tacones, sino unos tenis blancos, un jeans ajustado y un top n***o, obviamente maquillaje que sencillo en mis ojos y un labial rojo sangre para que resalte mis labios.
-Repiteme porqué tengo que ir - habla Nicole desde el baño.
-Porque eres mi mejor amiga - digo con obviedad - Así te consigues un novio - rio.
No me responde, solo sale ya maquillada, con su falda campanada color azul, un top blanco y tacones a juego.
-Te ves increíble - alago - Vamos a conseguirte un Sugar - le guiño el ojo.
Frota sus manos con incomodidad. Ok, algo esconde.
-Dime ya - hablo seria.
Suspira - Estoy conociendo a alguien - dice rápido. -Aun no es nada oficial.
-¿Y cuando pensabas contarme? - reclamo haciendome la ofendida.
-Te lo estoy contando ahora - se tapa la cara con las manos.
-¿Y si lo llamas para que vaya con nosotras? Asi lo conozco - la animo.
-No - dice nerviosa - No pueden vernos juntos.
-Aamm Es casado - asiento pensativa.
Se acomoda el cabello, eso lo hace cuando está nerviosa.
-Si - masculla.
-Te entiendo - le palmeo la espalda. - Bueno, vamos que ya llegó el taxi.
Llegamos a la disco, me ubico en mi puesto de trabajo y comienzo a hacer lo que amo. Música tras música, las parejas de la pista se emocionan, frotando sus cuerpos con lujuria, saltando, gritando y bailando al ritmo que les proporciono.
Como siempre hago después de mi turno, me voy directo a la barra. Hoy solo tenía que cubrir una hora, por lo que pasaré la noche divirtiemdome.
Ubico a Nicole en una esquina de la barra junto con Ian y un puesto vacío entre ellos. Ni siquiera se están hablando, cada quien tiene su celular en la mano.
-Llegue yo - anuncio sentandome en el puesto entre ellos.
-¡Al fin! - exclama mi amiga.
-Hola cielo - Ian busca directo a mis labios dejando un beso casto.
Le sonrío y rodeo su cuello con mis brazos profundisando mas el beso. La verdad el Sr.Músculos me dejó muy caliente hoy, quizás me desquite con Ian.
Una falsa tos proveniente de mi amiga es lo que nos hace separarnos.
-Sky, ¿Me prestas tu teléfono? - pregunta mi amiga de forma extraña.
Saco el aparato de mi bolso, dandoselo sin mirar para seguir besamdome con mi novio.
-Oh, que tonta soy... ¿Me lo desbloqueas? - me lo devuelve.
Ok, eso fue una muy mala actuación de su parte. Algo pasa, la miro que me señala mi celular con los ojos.
Desbloqueo el teléfono extrañada, ella se sabe mi contraseña de memoria. Tengo un par de notificaciones, en especial mensajes de texto, uno de ella misma que me deja preocupada, asi que lo leo.
Nicole: Sr.Músculos a las doce en punto.
Releo el mensaje sin entender, así que abro el siguiente mientras tomo de mi martini.
Sr.Músculos: No sabes lo que me duele no poderte besar como lo hace él.
Casi escupo o me ahogo con el martini. Ese mensaje es de hace unos segundos, asi que vuelvo la mirada impactada a Nicole quien me la devuelve señalando disimuladamente.
Mi-er-da. Justo frente a nosotras está Nelson mirandonos fijamente con un vaso de lo que creo es wiski. Hace una seña de brindis en mi dirección y se traga todo el contenido del vaso de un solo trago.