Nicole es una buena amiga, me escucha atentamente sin interrumpir la historia. Solo asiente con la cabeza, rie o frunce el ceño, pero no dice una palabra.
-Entonces... Ahora está allá afuera queriendo hablar conmigo - tapo mi cara con las manos. - ¿Para que? ¿Para humillarme mas?
Todo se queda en silencio, no me atrevo a destapar mi cara.
-Y tu querías follartelo... - comenta tomando de su café.
-Si - hago puchero.
Mi celular sigue sonando, Nelson no ha parado de llamar desde que le colgué y desde aqui puedo ver su camioneta parada en frente del local. Apago el ruidoso aparato para que no siga molestando.
-¿Por que no escuchas lo que tiene que decir? - pregunta mi amiga.
-¿Para que? - Me encojo de hombros - Seguro solo quiere que guarde el secreto, que no se entere su estúpida esposa. - bufo.
La sangre se me congela cuando lo veo entrar, haciendo que me ahogue con el café. Se ve jodidamente sexy vestido informal, solo unos jeans y un polo color n***o. Su rostro se ve cansado, como si no hubiera logrado dormir nada.
Aaww.
-¿Podemos hablar? - pregunta con voz ronca.
Adopto mi mejor cara de poker, no puedo dejar que vea que me afecta su presencia.
-No puedo, estoy hablando con mi amiga de cosas muy importantes - murmuro sin mirarlo.- ¿cierto Nicole?
Mi amiga esta sonrojada, tratando de no verlo a los ojos.
-Si... Es que acabo de regresar de viaje y...
-Lo se. - habla serio - ¿Como te fue en las vegas?
Un momento... ¿Desde cuando estos dos se llevan bien?
-¿Como sabias que estaba en las vegas? Eso ni yo lo sabia - los miro molesta, me estoy perdiendo de algo aqui.
-Conozco a sus padres - dice Nelson mirandola de forma rara.
Mi amiga se remueve incomoda en el asiento, hasta que se levanta por completo.
-Yo voy por otro café. Ustedes deberían hablar. - toma su bolso.
-Voy contigo. No tengo nada de que hablar - lo miro seria.
-No, mejor hablen - sonrie incomoda.
Frunzo el ceño.
-¿Y tu de que lado estas? - expreso furiosa.
Sale casi corriendo de mi vista dejándome sola con el Sr.Músculos totalmente molesto. Me toma del brazo para caminar en direccion a la puerta, pero me detengo en seco haciendo que me suelte.
-Sky, hablemos en un lugar privado - masculla entre dientes.
-No - espeto firme.
Suspira frustrado, pellizcandose el puente de la nariz. Me encanta verlo enojado, se le marcan tres rayitas en la frente que lo hacen irresistible.
-Si no vas por tu cuenta, te cargaré hasta el auto y no me importa llamar la atención - amenaza.
-Eso se llama secuestro - digo retandolo.
-No, somos dos adultos... Bueno, un adulto y una niña malcriada, que van a hablar.
-No soy una niña - mascullo molesta.
-Pues te comportas como una - sonrie de lado.
No hagas eso que me excita. Muerdo mi labio.
-Bien - empiezo a caminar al auto.
Abro la puerta del copiloto, me siento de golpe y cierro de un portazo para que le duela, él hace lo mismo pero sin tirar la puerta.
-¿Se puede saber por que estas tan molesta? - pregunta.
Ruedo los ojos, no podría ser mas idiota este hombre.
-¿Como que por qué? - ironizo.
-Te propuse que seamos amigo - masculla.
-¡Y yo te dije que no quiero estar cerca de ti! - estallo.
Desvío la mirada hacia la calle. No quiero seguir humillandome asi, no puedo verlo sin derretirme por él.
-¿Por que? ¡Tu fuiste la que me besó! - alza la voz. - Yo soy el que debería estar molesto.
Lo miro confundida.
-¿Y no lo estas?
Suspira pasando la mano por su cabello, sus ojos me miran con una intensidad que no puedo descifrar.
-No quiero perderte, Sky. - susurra.
Trago grueso, reprimiendo el impulso de besarlo.
-Lo siento, no puedo seguir con esto - intento abrir la puerta del auto, pero él predice mi movimiento y pone el seguro de niños.
-No te vayas - habla firme.
Frunzo el ceño, me está haciendo enojar.
-¡Quiero irme, Black!. - espeto.
-No, hasta que resolvamos esto.
Odio que se comporte como un niño, quiero salir corriendo de aqui, tenerlo tan cerca es algo que no puedo soportar. Jamás me había pasado algo así con alguien.
-¿¡No entiendes que quiero alejarme!? - grito - ¡No quiero ser tu amiga!
Ya se me acabó la paciencia.
-¿¡Por que me haces esto!? - pega un golpe al volante. -¿A caso te ofendi? ¿Dije algo que no debía?
-No - mascullo mirando hacia la calle - Es que no puedo estar cerca de ti sin querer besarte. - cierro los ojos con fuerza - Y no sabes lo humillante que se siente.
Un silencio sepulcral nos invade, no se como se lo ha tomado, pero apenas solo se oye su respiración, yo aun no me atrevo a mirarlo.
Su mano toca mi mejilla, haciendome dar un brinco de sorpresa que me obliga a abrir los ojos. Su mirada gris me transmite tanta paz y tanto dolor al mismo tiempo.
-Muero por volverte a besar - susurra con voz ronca.
Mi corazón se acelera como si tuviera conciencia propia. Nuestros labios están cada vez mas cerca, rozandose en una deliciosa tortura.
Cada palabra que dijo la noche anterior se siguen repitiendo en mi cabeza impidiendome continuar.
-No - giro mi rostro. -No puedes cometer de nuevo un error que no te deje dormir en las noches - mis palabras salen amargas.
Suspira, toma mi barbilla con la mano para que lo mire a los ojos.
-Mi único error fue no follarte alli mismo - mira mis labios - No dormí en toda la noche porque te colabas en mis sueños, como ha pasado desde que te conocí.
Mi respiración se acelera, sus palabras suenan tan ardientes como sinceras. Me alegra saber que no soy la única torturandome con su imagen en sueños.
Termino con este martirio que nos consume, juntando nuestros labios en un beso salvaje, necesitado, lujurioso. Se nota las ganas que nos tenemos, nuestras manos tienen vida propia paseándose por nuestros cuerpos para aumentar la temperatura del beso.
Sus manos buscan colarse bajo mi blusa, pero en ese momento nos interrumpe unos toquesitos en el vidrio de mi lado de la ventana.
Que bueno que son vidrios ahumados.
Trato de controlar la respiracion para no parecer tan obvia, mientras miro una impaciente Nicole al otro lado de la puerta esperando que le abran.
-¿Que? - pregunto neutra a mi impaciente amiga.
-Ian esta aquí - murmura nerviosa.
Alzo una ceja. - ¿Y? Dile que ya me fui - me encojo de hombros.
Frunce el ceño - No es tan fácil, Cielo. Sabe que estas cerca porque el audi sigue estacionado aqui - explica.
-¿Y tu que le dijiste?
-Que estabas en el baño - tapa su cara con una mano.
Ruedo los ojos y miro de nuevo a Nelson.
-Nos vemos luego - me despido. -Aun tenemos una conversación pendiente - le guiño el ojo.
Sonríe de lado, mientras me bajo del auto a caminar con mi amiga. Solo es cuestión de segundos para que arranque en dirección al trafico.
Ups, debe tener una muy grande ereccion que bajar. Si no fuera por la interrupción de Nicole, yo le habría ayudado con eso.