Gracias a la ayuda de Nana, pude sacar todos los globos y rosas de mi cuarto, que sirvieron de decoración para la fiesta de esta noche. Literalmente llenamos cada rincón de la sala con globos de helio con forma de nubes, corazones y el número 19 en color dorado. Lo más difícil fue sacar el gigantesco oso de mi cuarto, porque Nana no pudo ayudarme por ir a hacer unas compras para la fiesta y mi padre fue a buscar la bebida. Así que ahora estoy aplastada por el monumental y pesado oso de peluche, en medio de la escalera, sin poder moverme porque está atorado entre los barrotes, los escalones, la pared y mi pequeño cuerpo. Escucho los ladridos desesperado de Loki, quien se quedó atrapado en el piso de arriba, pero está más asustado que yo por verme aplastada y con dolor en el trasero por la

