Maldita resaca, no puedo ni pensar sin que me duela la cabeza. Por alguna razón se escucha unos gritos fuera de mi habitación, como una mujer histérica gritando, pero con lo adormilada que estoy, más el insufrible dolor de cabeza, no puedo concentrarme para averiguar de quien se trata. Me levanto para ducharme, porque estoy hecha un asco; mi cabello está enmarañado y lleno de arena, al igual que mi ropa, aparte, por alguna razón tengo los tenis puestos todavía. -¿Donde esta Nicole? - pregunto a mi habitación vacía. Creí que había dormido conmigo. Me encojo de hombros, de seguro se levantó primero y está desayunando. Después de la ducha, ya no hay gritos afuera, así que salgo como si nada hacia la cocina para buscar algo de comer, supongo que Nana no está, así que tocará comer cereal

