Capitulo 9

1464 Words
Suaves caricias en mi piel desnuda, pequeños besos en mi espalda, la respiración agitada debido al increible orgasmo que acabo de experimentar; Ian me conoce demasiado, sabe que parte de mi cuerpo tocar para volverme loca en un instante. Recostada boca abajo en mi cama, recibo las caricias pos-sexo que me proporciona las suaves manos de Ian. Ya lo he dicho antes; es muy tierno. Mi celular suena anunciando un mensaje de texto. Sin mirar trato de alcanzar el aparato que se encuentra en la mesita de noche, miro la pantalla quedándome sin aliento de inmediato. Sr.Músculos: ¿Quieres cenar conmigo esta noche? Me incorporo en la cama para mirar bien el mensaje, asegurandome que mis ojos no me engañan. Mierda, mierda, mierda... Es él. Mi reacción llama la atención de Ian, quien se incorpora también a mi lado, mirandome con el ceño fruncido. -¿Quien es, Cielo? - pregunta. -Eehm... Mi papá - contesto sin dejar de mirar el mensaje. - Ya viene, así que mejor vístete. - miento. Abre mucho los ojos, siempre uso a mi papá cuando me quiero deshacer de Ian, ya que le tiene un miedo irracional desde que descubrió que estuvo en la Marina y sabe disparar. Miro mi celular mientras se cambia. Quiere cenar conmigo, pero no entiendo porqué. Tengo que averiguarlo antes de decirle que si. Porque obvio que me encantaría cenar con él. Para Sr.Músculos: ¿Tu, Yo y tu esposa?... Creo que no me apetece. Muchas gracias. ¡Eso! Respuesta negativa para no parecer desesperada. -Pensé que tu papá vendría hasta mañana - murmura Ian. Lo miro con tristeza fingida. Llegó hace unas horas y aprovechamos que la casa está sola para tener sexo desenfrenado. Al parecer tenía la intención de quedarse a dormir, lo que en general no me molesta, pero mis planes cambiaron. -Yo también pensaba, pero me dijo que ya viene. Así que tendrás que irte - le lanzo su camiseta. Vuelve a sonar mi celular. Sr.Músculos: Pensaba en una cena casual en mi casa. Erika está de viaje, pero si no quieres o tienes planes, no importa; quería hacerte una propuesta. Abro mucho los ojos, me tomó por sorpresa lo que acaba de pasar. Aaahhhh ¡Dios! Quiere hacerme una propuesta... ¿Será una de esas indecentes? -¿Paso algo? - mi novio siempre de preocupado - Estas toda roja. Pestañeo un par de veces para luego mirarlo a los ojos y negar con la cabeza. -Te acompaño afuera - me levanto tomando el albornoz. Decido acompañarlo para hacer tiempo y reprimir las ganas de responderle un Siiiiii en letras mayúsculas y muchos signos de exclamación. Tan pronto como abro la puerta para Ian, de casualidad mi sensual vecino se está bajando de su camioneta. Nuestras miradas se cruzan, pero a mi novio se le ocurre tomarme por sorpresa de la cintura para darme un beso apasionado como despedida. Le sonrío cuando se despide, tomando valor de nuevo para volver la vista a mi vecino, quien para mi sorpresa me está mirando todavía; y no solo eso, sino que se está acercando a mí. Acorto la distancia avanzando hacia él. -Buenas noches, vecina - saluda neutro. -Buenas noches. - me cruzo de brazos, ya esta haciendo un poco de frío. -¿Vas a aceptar mi cena? - pregunta cuando ya estamos cerca. Suspiro mirando hacia otro lado, intentando controlar las ganas de gritarle en la cara que me encantaría. -Si ¿por que no? - me encojo de hombros para parecer desinteresada. Trato de esquivar su mirada, porque si lo miro a los ojos puedo derretirme y se dará cuenta que me encanta. -Perfecto - murmura feliz. - Entonces ¿Que tal si, mientras yo pido una pizza, tu te pones algo de ropa y vienes? - propone. Mi cara debe ser un poema. ¿Se dio cuenta que no llevo nada debajo? Trago grueso. -Tranquila Pollita, te espero - dicho esto, se va a su casa. Entro casi corriendo a la casa, subiendo las escaleras a mi cuarto, tomo una ducha rápida y me visto unos short de mezclilla, una blusa blanca de hombros descubiertos y zapatillas cómodas. -Calmate. No dejes que las hormonas te controlen - le digo seria a mi reflejo. Respiro profundo antes de decidirme a tocar la puerta. Estoy tan emocionada y excitada que creo que necesitaré un par de bragas nuevas. -Pensé que te habías arrepentido - murmura cuando abre la puerta. Le dedico una sonrisa pequeña, entro a la casa idéntica a la mía, solo que con decoración diferente. Mi casa tiene decoración en  Azul rey, n***o y blanco; Nuestros colores favoritos. En cambio esta es de colores diferentes; blanco, rosa y dorado. Parece la casa de los sueños de barbie. -La pizza debe llegar en cualquier momento - anuncia detrás de mi. Caminamos hasta la cocina, puedo sentir su mirada en mi tracero, lo que me hace morder mi labio inferior. Me sirve una copa de vino rosado, la cual recibo reprimiendo  el impulso de tomarla toda de un trago, por los nervios que tengo. -¿Que propuesta querías hacerme? - pregunto sin titubeos. Ok, estoy ansiosa. Quiero llegar a la parte donde me dice que quiere que sea su amante y follamos sobre la barra de la cocina. Aclara la garganta, mientras que bajo la mirada a sus pantalones donde, por mas que quiera ocultarlo, se nota una erección. -Quería... Quería proponerte que trabajes conmigo... Digo, para mi empresa. - titubea. Estoy decepcionada. ¿Eso era todo? -Pudiste decirlo por teléfono - trato de no parecer molesta. Me mira confundido. -¿Estas molesta? - pregunta frunciendo el ceño. -No - tomo de mi copa hasta acabarmela. -Hey, eso no es jugo - se acerca rápido a mi para quitarme la copa de las manos. Me sonríe juguetón, dejando ver un tierno hoyuelo que solo lo hace ver mas sexy. Por favor no me sonrias así. No es bueno para mis hormonas. Que bueno que tocaron el timbre, porque estaba apunto de acortar lo que faltaba de distancia para besarlo. A estas alturas me vale si se enoja. Respiro profundo cuando ha salido de mi campo de visión. Me sirvo mas vino, necesito pensar en otra cosa que no sea follarmelo aqui mismo. -Llegó la pizza - anuncia con la caja en las manos. -Genial - sonrío incómoda. Saca los platos y comenzamos a comer en silencio. -Bueno, como te iba diciendo... Quiero que trabajes en mi empresa. - dice después de un rato. -¿Por que yo? - es lo que de me ocurre decir. No se que espero que responda, pero espero que sea convincente. -Creo que lo harás bien. Eres joven... Mi risa lo interrumpe. -No me vengas con que me vas a contratar solo por ser joven, Nelson. - rio.-  Hay personas de mi edad que de seguro llenan el buzón de solicitudes. Se sonroja y deja el plato de pizza a un lado. -¿Que quieres que te diga? - se encoje de hombros. -La verdad. ¿Por que yo? - me quedo pensando un poco - ¿Por ser hija de un amigo? Eso seria una excusa lógica, pero si esa es la razón, no aceptaría. Quiero ser reconocida por mis propios méritos, no por mi padre. Suspira, pasa la mano por su cabello y me mira a los ojos. -No quiero contratarte por ser hija de mi mejor amigo - explica - Quiero tenerte conmigo porque eres única, espontánea, atrevida, rebelde... - hace una pausa mirándome con una expresión que no puedo decifrar - Es lo que necesita mi empresa en estos momentos. - desvía la mirada. No se por qué, pero sus palabras hicieron que mi corazón se acelere y el calor viaje con mas rapidez por mi cuerpo. La intensidad con que las dijo, me hicieron pensar que no hablaba de la empresa. Esas palabras; Quiero tenerte conmigo... se repiten en mi cabeza y están por nublar mi juicio. -Acepto - mascullo llamando su atención. Me mira de nuevo, sus ojos grises tienen un brillo diferente y al mismo tiempo están mas oscuros. Relame sus labios, haciendo que mi vista viaje hasta ellos. En menos de 5 minutos de conversación, mi juicio ya se ha ido al carajo. Ok, a la mierda todo. Acorto el espacio que nos separa para probar esos labios que tanto he soñado con devorar. Al principio no me corresponde, quizá por la impresión, pero al morder su labio inferior, no solo me sigue el beso, juega con mi legua y me saborea como si estuviera esperando por esto tanto como yo. Sin pensarlo, ese "Acepto" abarca algo mas allá que una propuesta de trabajo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD