PHIL —¿Bebida favorita? —preguntó con la ceja alzada. —El café. Con preferencia el Macchiato. —En sus labios se dibujó una resplandeciente sonrisa—. Lo que menos deseo es ahogarte en medio de mi intensidad, pero recuerdo todo de ti. Hasta que aún duermes con un pequeño peluche de guacamaya que te regaló la abuela de tu padre. —Su boca se abrió ligeramente. —Es increíble que te acuerdes de todo eso. ¿Por qué lo recuerdas? —Lo recuerdo porque eres importante para mí. —La sonrisa apareció nuevamente en su rostro y sin decir más se acercó con rapidez y me abrazó, gesto que devolví de inmediato. —Lo siento, espero que me entiendas. No quiero lastimarte, pero vamos lento. —dijo aún recostada en mi pecho. Acaricié su cabello y dejé un beso en la coronilla de su cabeza. —Créeme que te e

