LIZ No encontré falla en la lógica de Phil. Hasta cierto punto me sentía tonta al tener miedo de la manera en cómo se estaba dando todo con él. Literalmente lo éramos desconocidos y actuar como si lo éramos sólo hacía que todo estuviera en mi contra. Sin embargo, no pueden culparme, después de haber escrito tantas historias y no todas con un final precisamente feliz. Soy consciente que en algún momento del camino se sufre y yo me quería saltar esa parte en mi historia. Siempre lo hice y si no fuera por este pecado de hombre, la curiosidad no habría llegado a mi vida. Su mano sobre mi muslo me hizo volver en sí. Íbamos de camino al hotel donde se hospedaría, algo que yo pedí sin la más mínima vergüenza. —Phil —gemí cerrando mis ojos con fuerza al sentir el calor de la palma de su ma

