Recupero la conciencia en la mañana con mi cabeza retumbando debido a la resaca, apenas y puedo recordar la noche anterior. Me incorporo muy despacio, en lo que veo una nota sobre la mesita de luz junto a una pastilla. "Tómala y llámame en cuanto despiertes. Solange." Es cierto. Fue ella quien me trajo a casa. Una vez que me tomo la pastilla, agarro el móvil para buscar el contacto de Solange observando la hora en la pantalla que marca las once y media. No fui a la universidad. Llamo al número, a lo que contesta rápidamente. —¿Joseca? —Hola, Solange. Yo... —¿Cómo te sientes? —Ah, acabo de tomarme el medicamento. —Qué bueno, significa que estás bien... —Sí, algo así. —Entonces, escúchame. NUNCA VUELVAS A COMPORTARTE DE ESA MANERA, ¿ME OYES? —tuve que alejar el teléfono para que

