—¡¿Qué?! —preguntó gritando entre dientes y muy asombrada estremeciéndose toda en el asiento— ¿De qué estás hablando? —¿Recuerda los discos que estaban en la caja fuerte? Bueno revisándolos encontré grabaciones en la oficina dónde Gise se le ofreció a Guillermo. —¡No no no Sergio! esto es para locos... —con gesto de asombro negando con la cabeza— Con razón, lo sabía, siempre lo supuse... y ¿Tú siempre lo supiste?. Por eso ella a aceptó todo lo que pasó en el viaje, ya la estabas chantajeando. —No, nada de eso. Durante todo el viaje nunca usé esas grabaciones para obtener nada de ella. El único momento que las usé fue el día de año nuevo en el balcón y lo hice para detener su ataque. —¿Y cómo no lo usaste para detener lo que pasó después en el yate? —Por que ella no se aguantó y destap

