Complicando las cosas

1671 Words
Saskia ante la propuesta de Esteban se sintió feliz. Ella soltó todas las bolsas y se fue directo a los brazos de este hombre. “Claro que acepto, no tienes idea lo que esto significa para mí.” Ella miró a Martina, que apartaba su mirada evidentemente molesta. “Pero Esteban, ¿No vas a tener problemas con tu hermana? Es decir, ella no se encuentra precisamente contenta conmigo.” “Martina, no tiene ningún problema con el hecho de que te mudes a nuestra casa.” Esteban miró a la mencionada con gran autoridad. “¿Verdad, hermana?” “No, no tengo ningún problema.” Ella miró a Saskia. “Bienvenida a la familia, cuñada.” Saskia pudo darse cuenta de que Martina solo estaba fingiendo. A pesar de esto, le sonrió y tomó la decisión de que esto no le iba a afectar, ni mucho menos a empañar su felicidad. “Te lo agradezco, Martina. Te prometo que no voy a ser una carga, y pienso contribuir a todas las responsabilidades de casa.” “Y yo me voy a esforzar el doble en el trabajo para poder mantenerlas. Es lo menos que puedo hacer por las dos mujeres más importantes de mi vida.” Esteban las tomó en un abrazo y a Martina le dio un beso en la cabeza, mientras que a Saskia se lo dio directamente en sus labios. “Bien, hay que ir a casa. Ya no hay nada que hacer aquí y tenemos que acomodar las cosas de Saskia en mi habitación, porque te digo que vas a dormir conmigo.” Saskia asintió, y fue Esteban quien recogió las bolsas donde iban las compras. Luego de eso se fueron a la casa, ahí él le hizo espacio para que acomodara todo lo que había comprado. “Sé bien que en estos momentos no te puedo ofrecer mucho, pero te juro que voy a luchar en esta vida para darte todo lo que mereces.” “Cariño, créeme que me das exactamente lo que deseo. A mí no me interesan los bienes materiales, sino más bien la manera en que tienes de tratarme. Soy feliz a tu lado y eso es lo que importa.” “Pero yo te quiero dar el mundo y ponerlo a tus pies. Te amo, Saskia, te amo como nunca había amado a nadie y te juro que veo un gran futuro contigo a mi lado.” Saskia besó a Esteban, este beso fue subiendo cada vez más de tono y pronto las caricias se comenzaron a repartir sin ninguna medida. Ellos fueron a la cama mientras demostraban el profundo amor que sentían el uno por el otro y fue ahí mismo que estuvieron juntos por primera vez. “Te amo, es exactamente lo que imaginé cuando pensé estar contigo por primera vez.” Esteban acarició el rostro de Saskia. “Y me alegra ser el primer hombre en tu vida, y juro que seré el último.” “Y yo también te amo, esto fue más de lo que llegué a imaginar. Ten por seguro que serás el primero y el último, mi corazón, mi alma y mi cuerpo seguirán siendo tuyos mientras me trates de la manera que lo haces.” “Y yo te juro que mi trato hacia ti no va a cambiar nunca, te doy mi palabra.” “Seremos felices, tenlo por seguro.” Saskia se preparó para ir a la universidad, ella al llegar fue vista por muchas personas, puesto que la ropa que llevaba no era la que solía usar. “Saskia Montesco, se le solicita en la dirección”. La voz del altoparlante resonó en todo el campus “favor de presentarse de inmediato”. Saskia se sintió un tanto angustiada, ella se levantó rápidamente con las cosas que tenía y fue directamente a la dirección. “Me han solicitado, soy Saskia Montesco.” “Sí, el rector la está esperando.” La secretaria contestó. “Por favor, pasé.” Ella entró algo nerviosa, y se puso peor cuando el rector la miró seriamente. Le indico que tomara asiento y reviso algo en la computadora. “Señorita Montesco, necesito informarle que requiero que cancele la mensualidad de este mes. Es necesario para que pueda continuar con su tesis y se pueda graduar.” “Pero rector, este año ya fue cancelado en su totalidad por mi padre. No entiendo a qué se debe el nuevo cobro, debe de haber un error.” “Pues le digo que no lo hay, su padre ha decidido solicitar un reembolso de las mensualidades adelantadas y, dado que queremos evitarnos un problema muy grande con el señor Delacroix, es que tuvimos que acceder a dicha petición.” “No puede ser, realmente mi padre se encuentra empeñado en complicarme la vida.” Saskia miró al rector con esperanza. “Necesito saber acerca de su programa de becas, usted sabe bien que tengo las mejores calificaciones de la carrera y puedo aplicar.” “Lo siento, pero su padre nos ha pedido que le neguemos una beca. Es una pena total, pero no hay ninguna posibilidad que pueda ayudarle en estos momentos, aparte de pagar la mensualidad de manera total.” “Me voy a quedar sin estudiar, no tengo el efectivo suficiente para poder pagar la mensualidad de este sitio. Ni siquiera trabajando día y noche podría hacerlo. Saskia al verse sin remedio, tuvo que levantarse y salir de la dirección. Ella pensó en soluciones, pero no encontró una sola que pudiera sacarla del aprieto en el que se había metido. “Mi tío Xavier puede ayudarme… ¡No! Si no puedo estudiar en una universidad privada, lo haré en una pública. Al final, lo que importa es hacerlo.” Saskia salió de la universidad un tanto desmotivada, ella se fue a la casa, pero la encontró cerrada y al final decidió ir al laboratorio de Esteban. “Cariño, ¿Pero qué estás haciendo aquí?” Él se acercó y le dio un beso. “Pensé que ibas a estar en la universidad.” “He salido temprano, ¿Pero por qué estás tan mortificado?” “Lo que pasa es que tengo demasiado trabajo, he llamado a algunos amigos para ver si me pueden venir a ayudar en la extracción de sangre y en los análisis. Pero ninguno se encuentra disponible, y los que quiero contratar me cobran demasiado caro; sabes bien que tengo un préstamo que pagar y no me puedo dar el lujo de pagar a alguien que cobra lo que ni siquiera tengo en trabajo.” “Yo te puedo ayudar si me muestras cómo, prometo que aprendo rápido y no me da miedo la sangre.” “¿Es en serio? ¿No te voy a molestar o a retrasar con la tesis de tu universidad?” “Es en serio, por la universidad no te preocupes que ya casi tengo terminada la tesis y no es necesario que vaya a diario.” “Gracias, cariño.” Esteban la abrazó. “No tienes idea lo mucho que te amo cada día más.” De esta manera fue que Saskia comenzó a trabajar casi a tiempo completo en la clínica de Esteban. Ella logró aprender muy rápido y se volvió igual de buena que su novio. “Bien, esa ha sido la última muestra de hoy.” Saskia salió del cuarto, y secó una gota de sudor que se deslizaba por su piel. “¿Necesitas más ayuda?” “Por el momento no, cariño. Si deseas, puedes ir a casa primero y luego iré. Sé bien que estás cansada, así que no te quiero retener aquí.” “No, me voy a quedar contigo hasta que cierres la clínica.” Saskia se sentó en uno de los sofás que estaban en la entrada y ahí fue donde se quedó dormida. Una vez que Esteban terminó con todos los análisis que tenía que hacer, fue a ver a su novia, quien dormía plácidamente. “En serio que no sé qué haría sin ti, Saskia.” Esteban cargó a Saskia entre sus brazos y la llevó hasta el coche, la colocó en el asiento de copiloto y le abrochó el cinturón; luego de eso se fue a su casa en donde lo esperaba Martina. “Maldita mujer.” Martina rabió al ver que Esteban traía a Saskia entre sus brazos. “En serio que has sido la peor plaga a la que me he tenido que enfrentar.” Cuando Esteban entró a la casa y miró a Martina, esta se encontraba totalmente tranquila mientras preparaba la comida. “Hola, Esteban.” Ella miró a Saskia y se hizo la sorprendida. “Vaya, en serio, que se ha quedado dormida. Debiste despertarla para evitar traerla en brazos, has trabajado demasiado.” “Jamás despertaría a Saskia, ella también ha trabajado mucho y lo sabes. No me molesta, ni me lleva ningún sobreesfuerzo cargarla entre mis brazos.” Esteban miró a su novia con dulzura. “Más bien, diría que es un placer hacerlo.” “¿En serio la quieres tanto?” Martina preguntó mientras miraba a la pareja atentamente. “Porque no sé qué tan en serio vayas con ella.” “Claro que la quiero, y voy muy en serio con ella.” Esteban sacó una pequeña caja de su bolsillo y al abrirla había un anillo de compromiso. “Lo he comprado hace unos cuantos días, pienso dárselo muy pronto, solo tengo que hacer la propuesta perfecta.” Mientras tanto, en la mansión del padre de Saskia, llegó un vehículo. Cuando la puerta del coche se abrió, bajó un hombre de mediana edad; él traía unas bolsas de regalo y se mostraba muy entusiasmado. “Dile a mi hermano que me encuentro en casa.” Miró a una empleada. “También dile a Saskia que su tío Xavier se encuentra aquí para celebrar su pre cumpleaños…”
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