¿Fingiste quererme?

1636 Words
Saskia miró con sorpresa a Martina, aquellas palabras estaban llenas de rabia y un profundo resentimiento. “¿Todo este tiempo has estado fingiendo, quererme?” “Así es, y no tienes idea lo aliviada que me siento al decirte todo lo que te aborrezco. Esteban y yo éramos felices hasta que tú llegaste a su vida, no debiste nunca aparecer y ahora eres una mancha que voy a borrar por completo para poder recuperarlo. Llegaré hasta las últimas consecuencias.” “No puedo creer lo que estoy escuchando.” Saskia se levantó de la cama y se mostró en una especie de shock. “Siempre te portaste como una persona muy dulce y solicita.” “Estaba fingiendo, ¿Qué parte no has entendido? Realmente te aborrezco, y el día en que tu relación con Esteban llegue a su final, ten por seguro que voy a festejar demasiado.” “Ese día no va a llegar, Esteban y yo nos amamos de una manera profunda y muy pura. Algo que tú nunca vas a entender por qué tienes el corazón n***o y lleno de maldad, pero te agradezco que mostraras tus verdaderos colores porque así ya sé a qué atenerme cuando esté contigo.” Fue en ese momento en que Esteban entró con la ropa de Saskia, esta se encontraba totalmente desteñida. “Martina, ¿Qué has hecho?” Esteban miró con reproche a la mencionada “has arruinado el único cambio de ropa que tenía Saskia.” “Hermano, lo siento tanto.” Ella miró a Saskia con inocencia fingida. “Lo siento, cuñada. No ha sido mi intención dañar las únicas prendas que tenías.” Saskia miró con ironía a Martina, soltó una pequeña risa que se escuchó como un gran eco en la habitación; esto logró sorprender a Esteban y hacer sonreír a Martina, solo que ella lo supo disimular. “Ya sabía yo que se iba a enojar, y no es para menos. Esa ropa se nota que es fina y te debió costar muchísimo. Lo que no entiendo es cómo una chica de escasos recursos puede tener las posibilidades de comprar algo tan costoso.” “No estoy molesta, solo me ha sorprendido un poco. Normalmente, eres tan detallista en todo lo que haces, y pensé que sabrías que no se debe usar cloro en una blusa roja, incluso yo lo sé. En cuanto a esas prendas, me las regaló una compañera de la universidad. Como sabes, estoy becada en una de las universidades más prestigiosas del país, y eso me ha permitido conocer a personas con muchos recursos.” El tono que ocupó Saskia era más inocente que el que Martina llegó a utilizar, esto hizo rabiar a la última mencionada, sin embargo, se limitó a sonreír con falsedad. “Ya decía yo que era imposible que te molestaras” Esteban se acercó a Saskia y la abrazó. “Si deseas te puedo llevar a comprar lo que necesites y luego te ayudaré a buscar un nuevo piso porque supongo que aún no tienes en dónde quedarte.” “No, no tengo un piso. Respecto a las compras no tienes que mortificarte, estaré con tu ropa si no te molesta.” “Claro que no me molesta” Esteban la tomó de la cintura y le dio un beso en los labios “pero no vas a poder ir a la universidad con esa ropa, así que vamos a comprar lo necesario. Solo que yo no te puedo dar algo tan fino como lo que te dio tu compañera.” “No te preocupes” Saskia abrazó a Esteban y miró directamente a Martina. “Te amo y eso es lo que importa, nada, ni nadie nos va a separar.” Martina miró con rabia la escena y no disimuló al transmitirle esto a Saskia, pero su rostro cambió por completo cuando Esteban se giró. “¿Puedo acompañarlos?” Martina preguntó con inocencia. “Espero que a Saskia no le moleste.” “¿En serio quieres acompañarnos para comprar mi ropa? Creo que no tiene mucho sentido, pero si lo deseas, a mí no me molesta.” De esta manera, ellos salieron de la casa y se fueron a un centro comercial en donde iban personas comunes. Pasaron por varias tiendas, pero Saskia escogió la que tenía los precios más bajos. “Prometo no ocasionar muchos gastos. Lamento que sea una carga para ti.” “No eres una carga para mí. Compra lo que necesites y yo veré como pagar.” El amor con el que Saskia miraba a Esteban no era fingido, era totalmente sincero y puro. Esto era suficiente para que Martina sintiera unas ganas crecientes de matar a la novia de su hermanastro. “Ya dejen de destilar miel y vamos a comprar ropa.” Martina respondió con fastidio. “Me avergüenzan, todos nos quedan mirando.” “Si deseas te puedes adelantar, cuñada” Saskia miró con burla a Martina, y en esta ocasión supo disimular. “A mí no me avergüenza que miren el profundo amor que le tengo a Esteban.” “Mejor entremos, recuerda que hay muchas cosas que escoger y el tiempo apremia.” “Martina, entra a la tienda y déjanos aquí.” Ante la petición de Esteban, Martina no tuvo más opción que entrar. A lo lejos pudo ver la actitud cariñosa de aquel hombre con Saskia, ella tomó una blusa y la arrugó por completo, rabiaba y no se molestaba en disimular. “Bueno, es hora de entrar. No quiero que te retrases con tus cosas, no es mucho lo que voy a llevar así que tranquilo.” Saskia tomó varias prendas que estaban en rebaja y se fue al probador, fue en ese momento en que Martina se acercó a Esteban y le tomó su mano. “¿Y a mí no me vas a comprar nada? Aunque sea un vestido.” “Ve y busca un vestido, solo trata de no exagerar mucho en el costo.” Martina le pidió a la vendedora que quitara un vestido que estaba en un maniquí, ella se lo entregó una vez que lo tuvo en sus manos. “Bien, aquí estoy.” Saskia salió del probador y le mostró a Esteban su outfit. “¿Qué te parece?” “Te miras hermosa, Saskia.” A pesar de que la ropa que Saskia traía era bastante modesta, se miraba muy bien. Ella volvió a entrar y salió con un vestido rosado que le sentaba muy bien; justo en ese momento también lo hizo Martina. A pesar de que ambas prendas eran totalmente diferentes, su presencia se opacaba al lado de la primera mencionada. “Mira.” Una de las empleadas habló mientras miraba a Saskia. “Esa señorita realmente es hermosa, a pesar de que está usando ropa de rebaja, se mira muy bien.” “Sí, al contrario de la otra señorita. Ese vestido es de la nueva colección y no tiene tanta presencia como la que estás mencionando.” Martina se sintió furiosa al escuchar a las empleadas. Cuando miró que Esteban venía en esa dirección, fue que abrió los brazos. Pero ella se quedó de esta forma, ya que él tomó a Saskia y la alzó por los aires. “Estás preciosa, Saskia.” Las empleadas se comenzaron a reír al ver a Martina con los brazos abiertos, lo que ocasionó que aquella mujer terminará por enfadarse aún más. “Martina.” Esteban la miró y le sonrió con cariño. “Tú también te miras hermosa, pero mucho me temo que no puedo pagar ese vestido, puesto que se nota que es costoso.” “Y lo es.” Saskia tomó la etiqueta y le mostró a Esteban el precio. “Si mis cálculos no están mal, esta prenda viene costando todo lo que yo estoy llevando.” “Suelta eso”. Martina apartó con brusquedad la mano de Saskia de la etiqueta. “Este es el vestido que me ha gustado y este es el que voy a llevar.” “Martina, debes de comprender que no puedo pagar por eso. Si deseas un vestido, puedes elegir uno que sea más barato.” “¡Pero no es justo, a Saskia le estás llevando toda esa ropa!” Ella hizo una pataleta. “¡Yo solo te estoy pidiendo una sola prenda!” “Pero una sola prenda que vale por toda la ropa que Saskia está llevando. Además, te recuerdo que mi novia no tiene nada para usar porque se quemó todo en el incendio de la casa donde vivía y lo único que llevaba puesto se lo has arruinado por completo.” “¡Esto no es justo! Pero está bien, no quiero nada, cómprale las cosas a tu amorcito. Al final no soy ni siquiera tu hermana.” Martina se fue a quitar el vestido y salió de ahí muy molesta. Esteban, al ver a su hermanastra salir casi llorando de la tienda, se fue detrás de ella y dejó a Saskia con el dinero de lo que llevaba. “Muchas gracias.” Saskia pagó las compras y tomó las bolsas. “Son muy amables.” Cuando Saskia salió de la tienda, a lo lejos miró que Esteban se encontraba hablando con Martina. Ellos se veían acalorados y movían sus manos con enfado. “Esteban.” Saskia se acercó a ellos y miró a su novio. “Creo que lo mejor es que nos vayamos, ya tengo todo lo que necesito. Además, necesito comenzar a buscar un nuevo piso para no seguir molestando en tu casa.” “No, no vas a buscar un nuevo piso porque te quiero pedir que vivas con nosotros, ¿Qué dices?”
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