Las Reglas Del Juego

3216 Words
Philip - ¿La tienen? - habla la voz del otro lado de la linea. - Sí, pero...- dijo nervioso, conozco muy bien a Thomas y algo que odia es que las cosas no salgan como el las tiene planeadas. - ¡¿Pero qué?! - grita, lo que me hace flaquera por un par de segundos. - Esta herida y... - ¡¿Y?! - espeta molesto. - No creo que se el momento, - escucho el estruendo de un cristal rompiéndose. - no ahora. - La quiero lista para esta noche. - exige antes de colgar la llamada. Con cansancio vuelvo mi mirada al monitor, en donde observo detalladamente a la chica de cabello castaño, se ve tan frágil, suspiro ante la imagen que me brinda y suprimiendo todo sentimiento de inquietud, apago el monitor y me pongo de pie. - Señor - me habla mi secretaria. - Ahora no Julieta - tomo una de las botellas que se encuentran en mi oficina y tomo asiento en el sofá. - Es solo que... - Espero que no pienses tomar todo el contenido tu solo - habla una voz familiar. - Puedes retírate Julieta - hablo, sin levantar la mirada y escucho como las puertas se cierran. - ¿Qué haces aquí? - ¿Así es como recibes a todos tus invitados? - menciona tomando asiento a mi lado. - Especialmente a la esposa de tu mejor amigo. - Si mal no recuerdo se están divorciando. - hablo cortante. - Como sea, - me arrebata la botella y se sirve un trajo - se que has estado hablando con Thomas. - Es mi socio, es claro que hablo con el. - tomo un de los vasos de la mesita de centro y me sirvo un trago, dejando la botella a un lado. - Se que no han estado hablando de negocios - me lanza una mirada fría y sonrió ante su acción - ¿Quién es ella? - pregunta sin bajar la mirada. - No es de tu interés. - Sabes muy bien que es de mi interés. - Te recuerdo que, no tengo por que darte explicaciones, creí que eso había quedado muy claro la noche en que Thomas termino contigo. - Como olvidarlo, si eres la razón por la que terminamos. - me sonríe con sarcasmo y toma un trago. - No quieras culparme por lo que paso aquella noche. - le dijo con calma - No fue a mi a quien encontraron desnudo con otro hombre en la cama de mi esposo. Me fulmina con la mirada , tomo un trago y le sonrió con burla. Flashback Había sido un largo día de trabajo y Thomas no lo había hecho tan sencillo, se había pasado toda la mañana gritándole al personal y estuvo a punto de despedir a un par de trabajadores, según el "Por ser incompetentes". Por lo que en esos momento me encontraba frente a su oficina a punto de entrar, me encontraba nervioso, llevaba años sin ver a Thomas con ese humor y era algo de que me inquietaba. Di dos golpes fuertes a la puerta y escuche un leve "Pase" del otro lado, con una sonrisa en mi cara abrí la puerta y entre a ese oscuro lugar. - No soy tu novia, para que me sonrías de esa manera. - hablo la persona frente a mi. E inmediatamente me acerque a el, provocando que pusiera los ojos en blanco. - Te ves como un tarado, ¿sabes?. - No es lo que las chicas piensan. - niega con la cabeza y me invita con la mano a tomar asiento. - ¿A qué has venido? - me pregunta, mientras su mirada viaja a su computadora. - No es obvio. - me recargo en mi asiento. - Nos vamos de fiesta. - No puedo. - me dice sereno y sin levantar la mirada. - Si es por lo que ocurrió la vez pasada. Te prometo que... - No, no es eso. - ¿No? - No, me divertí mucho viendo como los hombres se te acercaban. -me mira por un par de segundos, mientras sonreía disimuladamente. - Pues me alegro de que te hayas divertido. - le dijo intentando borrar aquel incomodo momento de mi mente. - Vamos admítelo, te encanto cuando te rodearon con sus cuerpos semidesnudos. - No tengo pruebas , pero tampoco dudas de que tienes algo que ver con lo ocurrido. - Piensa lo que quieras. -me sonríe con diversión, conforme se recargaba en su asiento, cruzándose de brazos. - ¿Entonces? - Se lo que estas intentando, pero no voy a caer, tengo demasiado trabajo y no estoy de humor para salir. - ¡¿Tu?!, no estar de ánimos, para salir a tomar y romper los corazones de las chicas, si claro y yo ya estoy listo para sentar cabeza. - Te recuerdo que estoy casado. - Eso no te detuvo, para tirarte a Amanda de contabilidad. - Ese no es tu problema. - ¡¿Qué?!, me vas a decir que no ocurrió nada en el cuarto de descanso. - Pidió hablar conmigo en privado y es lo que hicimos. - Y yo me chupo un dedo. ¡Vamos! - ¡Philip! - cerro su computador de golpe y se puso de pie. - ¡No esta noche! - ¿Qué es lo que pasa, llevas toda la mañana de mal humor, por poco y despides a dos personas el día de hoy, por nada, y ahora no quieres salir de fiesta? - Hoy es mi aniversario con Michel. - ¡Espera!, ¡¿Qué?! - me levante de golpe, dejando caer la silla.- ¡Ya llevas un tres años con esa bruja! - Philip, te voy a pedir que no la llames así. - Sabes muy bien que solo la soporto, por que es tu esposa, si fuera por mi... - me calle de golpe, al notar como cerraba su mano, formando un puño. - Pero dime, que has preparado esta noche para tu bella esposa. - dije lo ultimo intentando no sonar sarcástico. - He planeado llevarla a cenar, - dijo ignorando mi intento se sonar cortes. - al lugar donde nos conocimos por primera vez. - un destello se reflejo en su mirada. - A veces me pregunto si eres la misma persona. - Déjate de tontearías y vamos, que necesito tu ayuda, con ciertos detalles. - se puso de pie y me tiro su saco en la cara. La calle se encontraba a oscuras, pero a lo lejos se veía los pequeños despertares de la vida nocturna, Thomas conducía sin decir palabra alguna. En poco tiempo nos encontrábamos frente a su departamento. - ¿Qué hacemos aquí? - lo mire con incertidumbre - Pensé que me iríamos a Red and Blue - Necesito que busques algo por mi, no quiero verme con Michel, así que necesito que subas y en el mueble de la entrada en el primer cajón se encuentra una cajita de color azul, de acuerdo. - Bien, pero que ocurre si me cruzo con ella. - A estas horas normalmente se encuentra en su estudio, así que no creo que haya problema. - Solo entro y salgo sin inconvenientes entendido. - realice un saludo militar antes de salir del auto y entrar al edifico lleno de departamentos. Las puertas de metal se abrieron y frente a mi una puerta de madera se visualizaba, introduje el código para entrar y casi al instante vislumbre un pequeño mueble, en el que se encontraba una foto de la linda pareja y un recipiente con llaves. Abrí el primer cajón en búsqueda de la caja azul, a los pocos segundos mi búsqueda se detuvo al escuchar susurros en una de las habitaciones, por lo que deje lo que estaba haciendo y me acerque con cautela. En esos momentos no podía describir lo que estaba pasando por mi cabeza, ante mis ojos la esposa de mi mejor amigo se encontraba besándose con otro hombre por decir menos. - Philip, ¿Qué es lo que haces? - me sobre salte al escuchar la voz de mi amigo- ¿Por que tardas tanto? Me gire casi al instante, pero ya era tarde Thomas se encontraba frente a mi, y su mirada se encontraba observando un punto fijo , su cara de alegría cambio por una sin expresiones, su mira era de un tempano de hielo. - Thomas - lo llame al ver que avanzaba y antes de poder hacer otra cosa un grito desgarrador se escucho por todo el lugar, un cristal roto, un tipo desnudo inconsciente sangrando en el piso y Thomas sonriendo sarcásticamente con los nudillos lastimados. - Philip, creo que esta noche si iremos de fiesta y mas te vale llevarme al mejor lugar, por que esta noche es especial, por que vuelvo a estar soltero. - Tom - hablo Michel todavía en su transe - yo ... puedo explicarlo - se encontraba temblando y su mirada seguía perdida, se encontraba envuelta en las sabanas e intento acercase a el, pero el la rechazo rotundamente. Pensé que diría o haría algo más, en cambio solo se dio la vuelta y salió del departamento. Lo que sucedió después son recuerdos difusos en mi memoria, una botella, Thomas con una chica y yo parado como un tarado en medio de la calle. Fin del Flashback - Fue una noche fantástica. - hablo una voz a nuestras espaldas - Philip, hablemos en mi oficina. Tenemos asuntos urgentes que atender y Julieta asegúrate que escolten a esta mujer fuera del edificio. Sin decir una palabra más salió sin mirar a nadie, me puse de pie inmediatamente, dirigiéndome a su oficina, donde me esperaba, con la puerta abierta y los dedos entrelazados sobre su escritorio. - Cierra la puerta. - un golpe seco se escucho a mi espalda. - Creí que llegarías en la noche. - No tengo paciencia para esto, dime lo que quiero saber. - La noche en que la raptamos ocurrió un forcejeo, por ende se latino una pierna, las manos, la encadenamos en la habitación roja, dónde fue atendida por Rosa, la dejamos descansar por dos días , bajo observación claro, pero no comía, tenía la mirada perdida y fue cuando comenzamos a preocuparnos, fui a verla, lo que parece ser fue una mala idea, gritaba por su amiga y entro en pánico, combinado con miedo y ansiedad, se encontraba tan mal que inclusive comenzó alucinar, no tuvimos más remedio que sedar la y ponerle un catéter para administrar nutrientes. - ¿Cómo se encuentra? - pregunto frío a la vez que miraba el ventanal que tenía a su espalda. - Paso una semana, hasta que por fin se estabilizó, aún tiene heridas inconscientemente se lastimo, en estos momentos se encuentra en una de las habitaciones más cuidadas, come con miedo, pareciera que se a resignado a qué ese será su nueva vida. - Quiero verla, prepara todo, esta noche ella se viene conmigo. Anna La oficina era una completo caos, al parecer el jefe había llegado de imprevisto y había llamado a todos los departamentos a una junta, así que me encontraba corriendo de un lado a otro sacando copia a los informes de los accidentes ocurridos en su ausencia, así como de las nuevas contrataciones. Con todo en mano, llame al elevador, al poner un pie adentro mi celular sonó, de inmediato tome la llamada, con la esperanza de tener noticias de mi mejor amiga. - Sol, ¿alguna noticia? - Nada aun, aunque quieren hablar contigo. - ¿Conmigo?, ¿Para qué? - Ben cree haber visto algo sospechoso esa noche y quiere confirmar algo más contigo. - ¿Qué con la policía? - Perdieron el rastro, probablemente te busquen también. Nos volvieron a llamar a todas, según ellos creen que pasaron algo por alto, pero ve con cuidado, no creo que solo se estén enfocando en la desaparición de Sky. La puertas del elevador se abrieron y espere a que las personas que se encontraban a dentro salieran, aprete nuevamente el numero del penúltimo piso y espere a que las puertas se cerraran - ¿Rafael? - Sospechan algo, pero no estoy segura, el negocio es legar, no esconde nada a menos que la habitación oscura ... - No lo creo, Ben siempre nos a cuidado y nunca se perdonaría si algo nos pasara, no puedo imaginar como se encuentra ahora. - Si tan solo, la hubiera esperado, tal vez... - Sol ... - Lo siento tanto - se escucho un pequeño sollozo del otro lado. - Sol, nada de esto es tu culpa, si es como lo sospechamos, tarde o temprano hubiera ocurrido. . las puertas se abrieron y frente a mi se encontraba mi jefe cruzado de brazos esperando por mi. - Sol, linda, me tengo que ir, se que todo estará bien, te lo prometo, la encontraremos. - Llegas tarde - me hablo al momento en que pasaba a su lado. - Lo siento, los documentos que me pidió. - le extendí la carpeta con ellos y el los tomo de mala gana. - ¿Algo importante que deba saber? - No señor. - Bien, puedes retirarte. Observe como entraba a la sala de juntas a la vez que todas las miradas se posaban en los hombres que pasaban a mi lado, agache la mirada y me dirigí nuevamente a mi oficina. Frente a mi se encontraba una caja, con las pertenencias de Vane, llevaba al rededor de dos semanas desaparecida, pero a su casera eso no le importaba, apenas los oficiales terminaron de revisar el apartamento, comenzó a echar sus cosas, justificándose que Vane le debía tres meses de renta, procure llevarme todas sus cosas, la mayoría de ellas se encontraban en el cuarto de invitados. La pequeña caja contenía un par de fotos de ella con sus familia, un par de nosotras dos juntas y una pequeña libreta, además de un par de cachivaches que era como yo los llamaba, a lo que según ella eran pequeños recuerdos de momentos inolvidables. Tomando asiento en mi escritorio comencé a hojear la pequeña libreta, me detuve en una de las paginas y comencé a leer. " Pensar en el solo me hace sonrojar, no me había sentido así en mucho tiempo o al menos desde secundaria, me siento como una niña patética, todos los días intento verme lo más linda posible, esta claro que en nuestro primer encuentro no ocurrió de la mejor forma posible, pero tengo la esperanzada de que volveré a verlo. " " Ann acaba de conseguir un nuevo trabajo y es toy muy alegre por ella en verdad, pero, ¿por qué yo me siento tan mal? ambas tomamos la decision de dejar el trabajo, y ahora ella tiene empleo en una gran compañía, en cambio yo no paso de empleos temporales en cafeterias, he mandado mi solicitud a cuantos lugares e podido y ninguno me han considerado. Sera que estoy destinada al fracaso, lo he pensado y creo que regresare a mi antiguo empleo si esto sigue así de mal." " Debo un mes de renta y no me atrevo a pedirle ayuda a Ann o a mis padres, me rechazaron nuevamente en los cinco lugares donde solicite trabajo, lo divertido fue que todos al mismo tiempo. Por otro lado Tim me invito a salir, no se si negarme, aduras penas puedo mantenerme con vida, pero al mismo tiempo quiero distraerme dejar de pensar un poco, así que creo que le dire que sí" " ¡Por fin!, encontré un empleo. es de medio tiempo, pero no puedo quejarme, he saldado mi deuda y con lo poco que me a quedado me he podida dar el lujo de salir a cenar con Ann, lo que me recuerda que tengo que contarle lo que ha pasado estas ultimas semanas, claro que omitiendo un par de cosas que solo tu y yo sabemos." " Hoy ocurrió algo extraño, salí a correr en la mañana y ... como explicarlo, creo que alguien me observaba, estaba oscuro y lo único que podía visualizar era a la poca gente que había en el parque, la mayoría se encontraba entrenando, aunque también ha podido ser mi imaginación, anoche termine de leer una libre de misterio, por lo que mi cabeza me pudo haber juagado una mala pasada." Un par de golpes en la puerta me sobresaltaron, volví a meter todo en la caja y abrí la puerta. - ¿Sí? - Ya casi es hora del almuerzo, nos preguntábamos si querías acompañarnos. - mire la hora en mi reloj de muñeca, no me había percatado de cuanto tiempo era el que había pasado. - No gracias, hoy almorzare con una amiga. - Ok - la persona frente a mi me sonrió, se dirigió con sus compañeros y abordaron el ascensor. Regrese mi vista a la caja y la tome entre mis manos, llame al elevador y marque el estacionamiento, el lugar se encontraba solo, por lo que mis tacones resonaban con cada paso que daba. - Rosa, conoces a Thomas. - se escucho una voz a lo lejos, a la vez que sus pasos se combinaban con los míos. - Lo entiendo, pero yo no puedo hacer nada. - suspiro con fuerza y antes de que me diera cuenta, la caja había caído de mis manos y me encontraba de cara frente al suelo. - ¡Lo siento, tanto! - hablo el hombre frente a mi. - Rosa, tengo que dejarte. - y colgó su llamada. - Permíteme ayudarte. - guardando su celular en su saco se puso de cuclillas y comenzó a recoger las cosas que se habían caído de la caja. - No te preocupes. - le dije al momento en que se ponía de pie con la caja en mano y me extendía la otra para, para ayudarme. - Gracias - le sonreí. - Déjeme ayudarla con esto, es lo menos que puedo hacer después de haber cocado con usted de tal forma. - No es necesario. - Insisto Lo conduje hasta mi auto, me di la vuelta para agradecerle, pero algo en su mirada me llamo la atención, observaba con detenimiento una de las fotos. - ¿Pasa algo? - le pregunte, logrando que me mirara a los ojos. - Es solo que la chica de la foto,. me resulta un tanto familiar. - me entrego la caja. - Fue una de las candidatas, para el trabajo de secretaria. Tal vez por eso le resulte familiar. - Puede ser - me dedico una cálida sonrisa y despidió de mi nos sin antes decirme. - Y Señorita Morin, me gustaria hablar con usted en mi oficina, así que no tarde. Saliendo del estacionamiento, conduje hasta el bar Las Mil Y Una Noche, era el tonto nombre que Rafael la había dado al lugar. Me estacione a un lado del local y camine al callejón, golpee la puerta dos veces y espere a que Ben me abriera. - Hola linda, me alegre de verte, tienes alguna noticia. - Nada aun Ben, pero no he venido a eso. Sol me dijo que querías confirmar algo conmigo. - Se que sonara raro, pero...
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