Desconfianza en el aire

1210 Words
Apurados, los cinco fueron a buscar el taxi a la salida del parque, por suerte, encontraron uno al poco tiempo de haber llegado. Llegaron al restaurante, los niños se apresuraron a encontrar una mesa, y al encontrarla, Alexa y Nikolai fueron hacia ellos, teniendo mucha paciencia porque estaban demasiado alegres y con mucha energía por lo que había pasado en todo el día. Al sentarse, Nikolai se sentó a su lado, y Alexa sintió que su celular vibró en el interior de su bolso, al sacarlo, vio que se trataba de un mensaje de chat de un número desconocido, uno al que ella realmente no recordaba haber tenido presente en su vida. Nikolai se preocupó al ver que Alexa miraba con extrañeza ese mensaje, además de que se comportaba como si estuviera indecisa si quería mirarlo o no, pero él prefirió quedarse callado, sabía que no debía de meterse en donde no le importaba. Entonces, al sentir que su cuerpo se ponía muy nervioso debido a la tensión del mensaje que ella ha recibido, porque se trataba de una foto que le habían compartido, y quién sabe de qué se trataba, pero no, ella no iba a arruinar que cualquier estupidez pudiera arruinar el día tan maravilloso que estaba pasando en ese momento, Alexa decidió volver a guardar su celular, y dedicar a terminar de pasar el resto de la tarde con Nikolai y sus sobrinos. — ¿Estás bien? — Nikolai se acercó a ella, y le habló al oído para que los niños no se distrajeran de lo más importante que era ver qué pizza querían pedir para todos. — Sí, estoy bien. No te preocupes — contestó Alexa, mirando a Nikolai a los ojos, teniéndolo así de cerca como estaba, para ella era imposible no resistirse a querer besarlo, sin embargo, se contenía en hacerlo porque tampoco quería arruinar el momento. Pidieron la pizza, comieron, estaban divertidos, no querían que el día se acabara tan rápido, sin embargo, así sucedió, cuando menos lo pensaron, tarde se apagó para convertirse en noche, y ya era momento de cada quien irse por su lado porque al día siguiente, los niños tenían que ir a la escuela, así que su semana de nuevo comenzaría, pero nadie quería que fuera así. Para Alexa lo único que fue bueno de eso es saber que aunque se haya terminado el fin de semana, de todas maneras, en la oficina podría seguir viendo a Nikolai, y esta vez, todo sería sumamente diferente. Eso sí, ambos tendrían que ponerse de acuerdo para disimular sus sentimientos frente a Sergei, el hermano de Alexa, puesto que seguramente al enterarse, posiblemente, Sergei estallaría en contra de Nikolai, porque desde un principio, él nunca se mostró de acuerdo en que Nikolai se acercara a ellos, Sergei se ha mostrado ser muy reservado, evitando que su hermana salga lastimada porque ella puede que no vea cosas en Nikolai así como Sergei si las ve. — ¿Nos vemos mañana en la oficina? — dijo Nikolai antes de despedirse de Alexa, el taxi ya estaba esperándolos para irse. Los niños ya estaban dentro esperando a su tía. — Sí, nos vemos mañana. Muchas gracias por lo de hoy, la pasé muy bien — ella confesó, mirando a Nikolai con otros ojos que él jamás ha visto reflejarse en ella desde que la conoció. — Qué descanses — dijo Nikolai con una sonrisa tierna dibujada en su rostro. El taxi se marchó, Alexa dejó a los niños en casa de su hermano, se despidió de ellos, y en el mismo taxi se alejó de camino a casa. Llegaría a descansar, a quitarse todo, cambiarse de ropa, y si era posible, aprovecharía que apenas estaban siendo las 8:00 de la noche para así descansar mientras estaba en casa, descansando en la comodidad de su cama, con Netflix reproduciendo una película o una serie y se quedaría despierta hasta que pueda dormirse profundamente. Pero justo cuando Alexa se acomodó en su cama, con la luz tenue de la pantalla iluminando la habitación y una película de fondo, su mente volvió a ese mensaje que había recibido en el restaurante. No había querido darle importancia en su momento, pero ahora, con la tranquilidad de la noche envolviéndola, la curiosidad y la inquietud regresaron con más fuerza. Tomó su celular del buró y desbloqueó la pantalla. Ahí estaba el mensaje. Era una foto. Con el corazón, latiéndole con fuerza en el pecho, tocó la imagen para ampliarla. Lo que vio la dejó sin aliento. No era una imagen cualquiera. Era una fotografía de ella misma, tomada desde la distancia. En la imagen, Alexa aparecía saliendo de la oficina, con el rostro relajado y despreocupado. Pero lo que más la inquietó fue que, en la esquina de la foto, se veía claramente la silueta de Nikolai, caminando apenas unos pasos detrás de ella. Un escalofrío recorrió su espalda. ¿Quién le había enviado esto? ¿Por qué? El número seguía sin resultarle familiar. Sin pensarlo mucho, escribió un mensaje corto: "¿Quién eres?" Pero la respuesta no llegó. Solo aparecieron los dos tics azules, indicando que el mensaje había sido leído. Alexa tragó saliva. Intentó calmarse. Tal vez era solo una broma de mal gusto… tal vez no significaba nada. Pero una parte de ella sentía que esto no era casualidad. Solo deseaba pensar que, tal vez, Nikolai no fuera a estar involucrado en este problema, porque ya había logrado que Alexa encendiera una chispa de confianza que sentía por él, además de que él había conseguido despertar el amor en ella, ese tipo de amor que alguna vez estuvo apagado. Ella no quería desconfiar de él, no ahora que las cosas estaban poniéndose bien para la relación de ambos, de lo contrario, si eso pasaba, Alexa tendría que verse en la penosa situación de contarle todo a Sergei, y Sergei se comportaría como todo un padre que es al decirle: ¿Ya vez por qué te lo advertí? ¿Estás viendo como tenía razón al pedirte que desconfiarás de Nikolai? No, Alexa no quería darle la razón a su hermano, por primera vez, ella quería tener la razón en algo. Alexa no recibió respuesta a su mensaje alguno del remitente, era extraño. Nada encajaba. Quiso alejar los malos pensamientos de lado, y decidió concentrarse en Netflix, aún era temprano y aunque quería dormir porque la noche anterior no lo hizo muy bien, de todas maneras, ella decidió aguantarse porque luego se despertaría más temprano de lo usual, incluso más temprano de lo que su alarma haría al sonar. Sin embargo, su celular volvió a vibrar, era otro mensaje, y sintiendo un escalofrío recorrer su cuerpo, Alexa vio de quién se trataba, por suerte, era Nikolai. Nikolai: Nos vemos mañana temprano en la empresa, llevaré pan para que tomemos el desayuno en tu oficina. Descansa, preciosa. Fue muy agradable salir con ustedes hoy, hay que hacerlo más seguido. Pero, para la próxima, saldremos tú y yo, solos ❤️ Alexa sonrió. Alexa: Está perfecto, en mi oficina tengo máquina de café, así que podremos preparar de toda clase de café que quieras para que desayunemos juntos. Descansa, y acepto, solo dime cuando y salimos ❤️
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD