La fruta de tres pulgadas de ancho de repente terminó midiendo tres pies. Ya no
era una rosquilla.
— ¿Q-quieres decir... que esto es... aro salvavidas? –Asuna se sorprendió.
Sonreí y le entregué la fruta amarilla.
— Inténtalo, Asuna.
— Um... de acuerdo –respondió, y apretó el vástago en sus labios torcidos. Tomó
una bocanada de aire profundo y arqueado y cerró sus ojos para soplar.
Hubo otro pop agudo, y el aro salvavidas apareció. Su sorpresa por lo ligero que
era para su tamaño hizo que ella lo elevara, y corriera alrededor, golpeándolo en el
aire como una pelota de vóley antes de que pudiese agarrarlo con fuerza con ambas
manos.
— Increíble... no sé qué está pasando aquí –suspiró.
— No lo sabes –respondí por instinto antes de poder detenerme. Una buena
mirada debajo del punto congelante perforó el espacio entre mis cejas.
— Tu fuiste el único que dijo que no eran roquillas –observó–. Si quieres quedarte
por ahí contando chistes, siéntete libre de ir y hacer algún stand-up en la plaza
donde está el portal de teletransporte.
— Espera... ¿estás diciendo que serás mi compañera de comedia?
— ¡¡Claro que no!! ¡¿Por qué no haces equipo con Kibaou?!
Por un instante, me imaginé en el escenario con Kibaou, quien me cortaba con
un feroz «¡¿Qué quieres decir?!», Rápidamente sacudí mi cabeza para aclarar el
pensamiento.
— Eh... no, gracias.
Abrí mi menú para verificar la hora. Ya habían pasado quince minutos desde que
llegamos al cuarto piso, treinta y cinco desde que el jefe fue asesinado.
Tras producir un pergamino en blanco, comencé a escribir un mensaje rápido.
Dentro, mencioné usar una habilidad de tipo impacto para hacer caer la fruta y la
forma de inflarla. Un toque rápido al pergamino hizo que se enrollara
automáticamente, y lo coloqué en el suelo junto al pabellón.
Lo dejé en el suelo así como así, su durabilidad eventualmente disminuiría y
terminaría haciendo que el objeto se desvanezca, pero al menos duraría hasta que
Lind y Kibaou se abriesen paso por las escaleras.
— Bueno, ahora que tenemos aros flotadores, eso cambia nuestro plan de acción,
¿no? –observé. Asuna bajó la vista vacilantemente ante el tubo enorme en sus
manos.
BARCAROLA DE ESPUMA
Reki Kawahara 17
— ¿...quieres decir que incluso un principiante puede nadar con uno de esos?
— Lo intentaré primero, claro, pero estoy completamente seguro que estaremos
bien. Mientras tu cabeza no se sumerja, no perderás tu HP mientras nadas. Iremos
hasta la ciudad principal yendo a través del cañón solo hasta el sur y luego al este.
Lo único es...
— ¿...es qué?
— Que probablemente debamos remover nuestro equipamiento pesado, solo por
si acaso.
— ¿De cuánto peso estamos hablando?
La miré de la cabeza hasta los pies varias veces, haciendo cálculos rápidos sobre
peso antes de responder.
— Veamos... probablemente debas quitarte la capa encapuchada. El estoque y
la coraza también, obviamente, incluyen las botas y guantes. Probablemente el
chaleco, también... y la falda de cuero es más pesada de lo que piensas. En cuanto
a la túnica, bueno...
— ¡...si me quito todo, no llevaré puesto ningún equipamiento!
Asuna lanzó el aro flotador contra mi rostro. Rebotó hacia arriba con un poing
inestable y aterrizó justo en mi cuello.
— ¡Asumo que vas a seguir tu propio consejo y quitarte tu cosa negra, la otra
cosa negra, y la otra cosa negra a un lado de esa!
— Um... solo estaba pensando en lo que haría más seguro y te permitiese
nadar...
De hecho, la ropa de tela y cuero eran tan malas como metal – ellas entraban al
agua y añadían la penalidad de peso. Incluso con nuestros aros flotadores como
armas secretas, era demasiado arriesgado no ser capaz de movernos
adecuadamente en el sitio. Una piscina o lago era una cosa, pero la corriente de un
rio, podríamos perder nuestro punto de desembarco y se arrastrados río abajo.
Ya fuese que mi preocupación honesta haya sido recibida por ella o no, Asuna
se enfrió de la ira, y estiró su mano derecha. Le lancé nuevamente el aro amarillo
por lo que el agujero entró en su mano estirada, haciendo que el aro girara y girara
en su brazo.
— Bien... necesitamos ir ligeros. Lo tengo. Entonces... ¿al menos estoy bien con
la túnica?
— ¿Huh? Eh, sí, creo que debería funcionar –asentí.
Ella me lanzó una última mirada: — Bueno, hagámoslo.
BARCAROLA DE ESPUMA
Reki Kawahara 18
Asuna descendió de la colina. Me apresuré para alcanzarle, y en cuestión de
momentos, ya estábamos de vuelta en la orilla del rio, hacia el sur.
Asuna se detuvo y se volvió por una última vez hacia el pabellón en la cima de la
colina – probablemente para verificar que nadie hacia salido – luego abrió su
ventana. Se sobresaltó de inmediato, volviéndose para que yo no pudiese ver.
Primero desapareció el estoque, luego la capa, la armadura y el chaleco.
Cuando la falda de cuero se desvaneció en su inventario, solo quedó la túnica
blanca. Colgaba hasta abajo adelante y atrás, ocultando su ropa interior, pero algo
sobre esa mirada simplemente pareció añadirlo a su glamour destructivo...
Perdido en los pensamientos, sentí que Asuna estaba por volverse, por lo que
rápidamente giré noventa grados y golpeé el botón de REMOVER EQUIPAMIENTO
dos veces. Todo mi equipo, incluyendo mi espada, se fue a mi inventario,
dejándome con un único set de bañador.
Estaba tan nervioso de estar con un atuendo tan revelador frente a una chica
muy hermosa de aproximadamente mi misma edad, pero los boxers rojo oscuro casi
parecían un conjunto corto de bañadores. Me dije a mi mismo que cualquier cosa
que sentía estaba solo en mi propia cabeza y que este ni siquiera era mi propio
cuerpo.
Cuando cerré la ventana, escuché un misterioso pflrt. Girando mi cabeza
cuidadosamente sobre mi hombro, vi a Asuna con su mano sobre su boca, sus ojos
moviéndose de arriba abajo y girando. Parecía como un gesto muy extraño de hacer.
— ¡¡Pff... pje-je... Kyaja-ja-ja-ja-ja-ja-ja!!
La hermosa, cínica y misteriosa esgrimista estalló en carcajadas incontrolables.
Automáticamente cubrí mi traje de baño con el flotador.
— ¡N-no tienes que reírte tan fuerte! Además, ya dijiste que esperabas que me
quitaría todo –argumenté, herido. Asuna se encorvó doble, sujetando sus lados.
— Ja-ja-ja-ja... q-quiero decir... en serio, eso no es justo, ¡ja-ja-ja-ja!
— ¿N-no es justo? Mira... sé que es un color brillante, pero...
— N-no, no estoy hablando del color... pff-hff-hff... ¿Realmente no sabes lo que
significa? ¡En serio deberías echarle un vistazo a tu trasero!
— ¿Qu-qué?
Giré rápidamente para verificar la parte posterior de mis boxers, pero incluso al
límite de la flexibilidad de la espalda de mi avatar, no pude ver mi propio trasero.
Atraído por una idea repentina, corrí hacia la orilla y reflejé mi trasero, esperando
captar la visión reflejada a través de mis piernas.
— ¡¿Pe... pero que dem...?! –aullé.
BARCAROLA DE ESPUMA
Reki Kawahara 19
La parte trasera de mi bañador rojo carmesí tenia impreso un gran símbolo de
toro dorado brillante.
Me helé por la sorpresa, aun en esa pose embarazosa, mientras Asuna
finalmente controló su carcajada hacia una simple risita.
— ¿Y dónde conseguiste ese traje de baño? No recuerdo haber visto ni siquiera
un par con un patrón tan bueno en las tiendas de NPC. ¿O es un diseño que tú
personalizaste?
—...ni lo compré ni lo diseñé –grazné, recuperando mi posición tras el terrible
shock– este fue el bono del Last Attack del jefe del segundo piso... en realidad, el
sub-jefe, el General Baran. Solo asumí que era un diseño plano. Nunca se me
ocurrió que podría haber un diseño en el culo.
— Entonces si era un bono, ¿eso significa que tiene algún efecto especial?
— Sip. Tiene una buena mejora de fuerza y un poco de resistencia a las
desventajas, tales como enfermedad y maldiciones...
— Ahh. Sabes, es lamentablemente aburrido que te ganaras completamente el
bono de LA, pero me alegra no tener que usar ese traje de baño. No quiero tener
que elegir entre usar unos boxers masculinos con una estúpida vaca impresa en
ellos para el efecto del bono o no.
— Nunca lo sabes – incluso si cae para ti, podrías haber recibido un traje baño
apropiado para damas. Aun con el diseño de la vaca, sin embargo, lo apuesto –
mientras inevitablemente comenzaba a imaginar a la esgrimista usando pantis de
vaca, ella giró y me lanzó el flotador nuevamente. Sacudí mi cabeza y sacudí mi
nariz, y ella pausó a medio camino.
Suspiré para aclarar mi cabeza de ese sin sentido, y me arrodillé para colocar mi
mano en el río. El agua estaba extremadamente fría, pero solo tenía que aguantar
y encargarme de ello.
Asuna probó el agua por su cuenta y murmuró: — ¿No dijiste que los pisos de
Aincrad estaban sincronizados a la temporada exterior actual?
— Eso es lo que se dijo en una revista. Pero ese artículo fue obviamente antes
de que nos tomara a todos como prisioneros, por lo que no tengo ni idea de la
temporada que hay en estos momentos en el exterior.
— Bueno, al menos este piso no parece estar atrapado a mitad del invierno.
Estaba pensando que era aburrido que no hubiese más sensaciones de temporadas
aquí, pero ahora me alegro de ello. Entonces, ¿lo intentamos?
Asuna se colocó el flotador amarillo limón, y yo ajusté el azul cobalto en mi propia
cabeza. Fijándolo firmemente en su lugar con ambas manos, le dije a ella: — Espera
un momento mientras lo pruebo –metí mi pierna derecha en el agua. Una vez que
estaba seguro que la corriente en la isla no era tan fuerte, introduje mi cuerpo.
Como sospechaba, la fruta-rosquilla inflada era flotaba bastante, y fácilmente
mantenía mi cuerpo en la superficie del agua. Tampoco tomaba mucha presión de
mis piernas para ajustar mi posición a la corriente.
— Creo que estará bien –dije, levantando la mirada y llamándola con gestos para
que entrara. Asuna asintió nerviosamente y con mucho cuidado entró al agua. En lo
que lo hizo, la túnica de tela se volvió un poco transparente y rápidamente desvié la
mirada, pero Asuna no pareció notarlo. Cuando su peso fue soportado por el flotador,
ella también sonrió.
— Wow, ¡me sostiene!
— H-habría sido mucho mejor nadar en la playa.
— Quien sabe, quizá exista un océano aquí. Si lo hay, me haré un traje de baño.
— Cierto, aun trabajas en tu habilidad de Costura. ¿Me harías uno sin el diseño
del toro? Eh... ¿tan pronto como lleguemos al pueblo? –añadí, comprendiendo que
podríamos ser forzados a usar este flotador para viajar un buen rato.
Ella sonrió maliciosamente: — Seguro. Incluso te daré la oportunidad de escoger
entre los diseños de oso, gato y rana.
—...lo... pensaré. ¿Lista para irnos?
— Sip.
Ambos giramos para unirnos al flujo.
BARCAROLA DE ESPUMA
Reki Kawahara 22
El área circular que rodeaba los acantilados tenía dos salida. Una de ellas era la
fuente del poderoso flujo del agua, por lo que nuestro inevitable destino era el otro
extremo. Comencé a patalear, manteniendo un agarre firme en el flotador – arma
secreta.
Luego de diez pies, Asuna me llamó desde atrás.
— Um... algo se siente extraño.
— La presión del agua y su textura se sienten distintas, ¿no es así? Eso es por
qué tienes que practicar antes de nadar sin un dispositivo de flotación. Aun así, se
sientes como si hubiesen hecho un montón de mejoras desde la prueba beta.
— Ya veo... hacerlo requiere práctica, puedo decir...
— Una hora de natación, y te acostumbraras. Aquí está la salida – la corriente se
tornará muy fuerte aquí, así ten cuidado de no ser arrastrada muy lejos.
Tan pronto salieron las palabras de mi boca sentí que Asuna pasó su mano por
mi torso y el flotador.
— Eso debería mantenerme segura.
Me volví y le pregunté: — ¿Debería hacer lo mismo? –la esgrimista lo pensó por
dos segundos y luego hizo una expresión que decía que era una ocasión especial.
— Bueno, aquí vamos...
Coloqué mi mano izquierda en el flotador de Asuna y tiré de él para acercarlo.
A menos que algo realmente drástico sucediera, no había forma de que nos
separáramos.
Entramos al cañón de diez pies de ancho, anclado firmemente. Las curvas hacían
imposible ver lo que había adelante, pero por mi experiencia beta supe que pronto
nos dirigiríamos a un enorme cañón, uno de los caminos principales del piso.
A medida que avanzamos con fuerza, la suficiente, una superficie mucho más
amplia apareció delante. Era un gran rio que fluía de oeste a este. Los acantilados
a los lados eran los mismos, pero había una sensación de liberación mientras la
cantidad de agua aumentaba por encima de treinta pies. La velocidad del flujo
tampoco era tan rápida como temía.
Una vez que salimos al centro del rio, dejamos de patear y dejamos que el agua
no empujara.
—...el paisaje es realmente idéntico al de la prueba beta. Incluso recuerdo esa
roca de allí –murmuré para mí mismo. Asuna miró alrededor. Con cada movimiento,
sentí una sensación placentera en mi mano izquierda, pro el muro de hierro que era
mi auto-control calló mis pensamientos.
BARCAROLA DE ESPUMA
Reki Kawahara 23
— Hmmm... me pregunto por qué los viejos cañones polvorientos están llenos
de agua ahora.
— Bueno, si tuviese que imaginar las cosas de las que no tengo forma de saber,
quizá su proceso de simulación de agua no era lo suficientemente bueno durante la
prueba beta. Si ellos fueron capaces de obtenerlo a un nivel satisfactorio luego de
tres meses, podrían haber decidido cambiarlo a ríos, supongo...
— Eso tiene sentido, pero es una respuesta aburrida.
— L-lo siento.
Asuna se encogió de hombros, cubiertos por la tela blanca de su túnica. La forma
para que su piel fuese visible a través del material húmedo tampoco estaba en la
prueba beta. Esperaba que yo no estuviese viendo el toque personal de Akihiko
Kayaba, el director loco de SAO que atrapó a diez mil de nosotros en su juego mortal.
Ella echó otro vistazo alrededor del área y supuso: — Si todos los cañones ahora
están llenos de ríos, ¿no debería haber otras cosas que hayan cambiado aparte del
escenario?
— ¿A qué te refieres?
— Cosas como que los NPCs de misiones digan o los materiales que puedas
reunir... oh, y los tipos de monstruos que enfrentes.
Ella se detuvo repentinamente, en silencio. Entendí el por qué. Si justo ahora
tuviésemos un encuentro con un monstruo, nos encontraríamos sin ningún
equipamiento de batalla puesto. Rápidamente sacudí mi cabeza para calmarla.
— No, estamos bien. En la prueba beta, apenas había alguno que otro monstruo
a lo largo de la ruta desde las escaleras hasta la ciudad del siguiente piso...
— ¿En serio?
— A-además, la tasa de aparición de monstruos en los treinta minutos luego de
la derrota del jefe se reduce drásticamente...
— ¿Drásticamente? –repitió, parecía escéptica–. Bueno, ciertamente ha sido
como mínimo treinta minutos.
— Oh, b-buen punto. Pero si ni siquiera hemos visto un mísero pez, mucho
menos algún monstruo. Supongo que podría significar que uno realmente grande
pudo habérselos engullido todos –añadí, tratando de bromear. De repente, escuché
un kerplunk irregular. Asuna lo escuchó, también, luego nos volvimos
simultáneamente.
Cerca de unas diez yardas detrás de nosotros, algo habia emergido del agua.
Era una aleta plana, triangular y brillante. Al menos un pie de esa cosa estaba
fuera de la superficie del agua. El color del cursor que apareció era rojo brillante,
indicando que era un enemigo, como si ya no fuese lo bastante obvio. Escuché un
sonido de fondo de una antigua película familiar que retumbaba ominosamente
dentro de mi cabeza.
— Eh, ¿soy solo yo, o eso es...? –Asuna gimió. No esperé la respuesta – giré mi
cuerpo hacia un lado y tensé mis piernas para una patada a toda potencia.
— Apresurémonos –sugerí. Por primera vez, ella no lo discutió.
— De acuerdo.
— A la cuenta de tres...
Miré hacia atrás brevemente para verificar que la aleta amenazadora no estaba
acercándose todavía, luego respiré profundamente.
— ¡...dos, tres!
Con un rugido silencioso haciendo eco en mi cabeza, pateé tan duro como pude.
Un salpicado enorme surgió detrás de nosotros, y comenzamos a correr rio abajo,
lo suficientemente duro que el flotador estaba a punto de quedar inclinado en vertical.
Si mi memoria no fallaba, la senda –eh, afluente– que llevaba hacia la ciudad
principal estaba a unas cien yardas, más o menos. El cañón giró a la derecha, luego
de vuelta a la izquierda, y vi una abertura en el acantilado vertical frente a la derecha,
tal como lo esperaba.
— ¡Asuna, allí!
— ¡Lo tengo!
Doblé mi velocidad de pateo para el golpe final y volví a mirar atrás.
Afortunadamente la terrorífica aleta ya no estaba en...
— ¡Eeeep! –aullé. La aleta gris que dividía la superficie del agua estaba a
escasos doce pies de distancia. Si el cuerpo de nuestro perseguidor subacuático
encajaba al tamaño de la aleta, sus hileras de dientes podrían encontrarse ahora
justo bajo mis pies.
Si agarraba los dedos de mis pies, tendría que usar mi mod Cambio Rápido para
equipar mi espada y luchar en el agua. Mientras tanto, haría que mis pies trabajaran
al 120 por ciento de su capacidad.
— ¡O-oye, ¿qué está pasando detrás de nosotros?! –graznó Asuna, demasiado
exhausta como para volverse y mirar.
— ¡N-no pienses en eso! ¡Solo nada tan rápido como puedas!
— ¡Bien!