Emma se rio, ruborizada pero feliz. —Ella dio el primer paso. En un café. Y… sí, besa mucho mejor que cualquier chico que conozca. Sabe exactamente lo que quiere y cómo pedírselo al cuerpo. Sofia soltó un suspiro dramático. —Estoy celosa. En serio. Es preciosa, segura, y ahora encima es lesbiana… o bi, o lo que sea. El instituto entero va a implosionar. Linnea le dio un codazo. —No seas tonta. Estamos felices por ti, Em. Te vemos… diferente. Brillante. Como si hubieras encontrado la pieza que faltaba. Nora sonrió suave, más seria. —¿Y tu familia? ¿Lo saben? Emma asintió, orgullosa. —Claro. Eva durmió en casa el fin de semana. Mis padres la adoran, Erik está en shock permanente y… bueno, encaja perfecto. Las tres se miraron, luego estallaron en risas y abrazos. —Pues entonces —di

