Capítulo 4: Un verdadero crac, parte dos.

1209 Words
POV Iván  —Entonces mantendremos un bajo perfil, hasta que muestren sus cartas. Tenía pensado que sería un viaje ligero, con ustedes a mi lado las cosas siempre se complican; ya debería saberlo de memoria, tú nunca te ofreces a venir solo por disfrutar de nuestra linda compañía. —Es parte de mi trabajo proteger a mis amigos, no tienen por qué darme las gracias por eso. Ya me pagan por hacerlo, desde mi oficina, pero si quieres contribuir a mi crecimiento, ¿Quién soy yo para impedírtelo? Paul Johnson es un chico que no necesita de nadie para hacer crecer su fortuna, ha trabajado desde los 18 años y su familia es una de las ricas de la ciudad. —Al único que debes de proteger es a Iván de su nueva asistonta, sin duda seré el primero en estar el lunes por la mañana en la oficina, por nada del mundo me perderé su cara cuando la vea llegar tarde a su primer día de trabajo. No me puedo imaginar el atuendo que elegirá para ese día, con lo glamurosa que es en algunas ocasiones. Aquí va de nuevo con sus tonteras, el día que le toque veremos si actúa de la misma forma que lo hace ahora. También me asegurare de estar en primera fila para reírme en su cara de su desgracia. —Camilo, por tu bien, es mejor que no te metas con Isabella. Nada es lo que parece, te aseguro que esa chica los sorprenderá gratamente a ambos, solo deben de darle una oportunidad para conocerla. Este viaje de plano es muy raro, Paul está defendiendo a la loca de Isabella como si fuera su mejor amiga. Creo que la altura le está afectando de manera seria, o es que el caso de los rusos le está afectando seriamente. —Es una demente, mimada y consentida por el abuelo. Ya me encargare de quitarle sus poses de diva, voy hacer que se trague todos sus comentarios desde el primer día. Nadie ingresa a mis territorios y canta victoria por adelantado, ella me declaro la guerra desde que se atrevió a pensar en grande. —No hay peor ciego que el que no quiera ver, después no digas que no te advertí sobre ella. Isabella es la mejor amiga de mi hermana y he llegado a conocerla mejor que ustedes, vayan con mucho cuidado si es que traman algo en su contra señores, no quiero escucharlos llorar después por todas las esquinas —esto me sonó más bien a una advertencia que a un consejo de amigos. Me daba igual que Paul le tuviera una estima tal alta, no me simpatizaba en lo absoluto y no la quería cerca de mí. Sé que el sentimiento es mutuo, por lo que me puedo esperar cualquier estupidez de su parte, me divertiré unos días con ella, antes de correrla frente a todos; es tiempo que el abuelo deje de meterse en mis asuntos. Este es un tema que hemos hablado muchas veces, no la veo como mi prima ni parte de la familia, el hecho que sea hija adoptiva de mi tía, no quiere decir que tenga que guardarle benevolencia en ningún momento. Tal vez Milena tenga razón y esta chica solo quiera la fortuna de mis tíos, todavía no me queda claro ese punto, pero prometo que lo voy averiguar. A lo largo de los años, la vida me ha enseñado que no todo lo que brilla es oro, y debo de tener cuidado con este tipo de mujeres; en especial, las que tienen cara que no matan ni un mosca, pero atrapan a todo un enjambre en segundos. — ¿Los inversionistas saben sobre el tema o somos los primeros en tomar cartas en el asunto?, Paul —la cara de mi amigo no me agrado para nada, era evidente que su respuesta no me agradaría en lo absoluto. —Seré sincero con ustedes, de las propuestas que tenían sobre las nuevas minas, esta era la menos rentable. Cuando me informaron el tema, no lo podía creer, es por eso que fui a la oficina varias veces en este mes, pero nunca encontré el momento oportuno para hablar contigo a solas. — ¿Cómo? ¿De qué hablas? Yo mismo verifique la información y parecía no tener problemas, eso no puede ser posible, de seguro te han dado mal la información. —E- eso me llamo la atención, creo que tienes un espía en tu empresa. No podía avisarte antes porque no estaba seguro del tema; sin embargo, ya no me queda la menor de las dudas de que así sea, por lo que debes de prestar cuidado a lo que sucede y quienes son las personas que colaboran para ti. — ¿Quién te proporciona la información, Camilo? Necesito conocer el nombre de los que estuvieron en esa reunión esa tarde —si no mal recuerdo, tuve una llama de urgencia de una sucursal donde se requería mi presencia de manera inmediata, dejando a cargo a mi amigo. —Los directores de cada departamento, nadie fuera de lo común, Iván. Pero ahora que lo mencionas, uno de ellos estaba muy nervioso, cuando el pregunte si tenía algún pendiente solo menciono tener un familiar enfermo, pero que no era nada del otro mundo. —Investígalo —nadie entra a mi empresa a perjudicarme. — ¿Tienes el nombre de la persona? Tal vez tenga información en mi base de datos, que les pueda servir para identificarlo mejor. —No estoy seguro, creo que se llama Manuel García. Revisare la minuta de ese día para estar completamente seguro, y darte un nombre. Por muchos años he estado al frente de las empresas familiares, soy un verdadero crac en el mundo de los negocios. No puedo creer que ahora me quieran ver la cara de esta forma, me asegurare de terminar con todos ellos sin que me tiemble el pulso. Cuando termine con ellos se arrepentirá de haberlo intentado, si el enemigo está bajo mi cobijo debo darme prisa antes de que me vea afectado fuertemente. Tal vez mi abuelo se ha dado cuenta de ello, es por eso que insistió que Isabella forme parte de la empresa. Con ella como mi asistente, no será tan fácil de llegar a mí. Aunque todos conocen su identidad, no saben de lo que es capaz de hacer, eso lo voy averiguar con Paul, cuando terminemos con todo esto. Necesito que me ponga al tanto de Isabella y de lo que es capaz de hacer, si dice que la conoce mejor que nosotros, entonces podrá hacerlo con facilidad. El resto del viaje la pasamos hablando sobre cómo podemos solucionar el problema que tenemos enfrente, no estábamos en nuestro país para tomar la justicia en nuestras manos. Paul expuso el tema a detalle, en caso de tener contratiempos mayores, él sería el encargado de negociar con los rusos; solo él los conoce mejor, para que no pierda la línea de investigación. Fui muy claro con él, me importara poco su investigación, si estas personas me colman las paciencias. No soy un tipo que se ande con rodeos, mucho menos que acepte que sometan a las personas que más lo necesitan.
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